* hyunbin.
sonríe inevitablemente ante los insultos que le escucha soltar, a pesar de que coincida con él, le causa gracia el escucharlo tan razonablemente indignado. ‘ ya no pienses en él, no vale la pena ’ le asegura, dejando caer sus párpados mientras niega levemente. ahí es que lo vuelve a observar, escuchando con atención lo que le recomienda. ‘ de hecho, eso es precisamente lo que espero ’ admite, asintiendo levemente. ‘ será difícil dejar de pensar en todo lo que ocurrió, posiblemente me arrepienta… cuando esté un poco más tranquilo, de no haber hecho nada más ’ admite, permitiéndose perderse momentáneamente en esas ideas. considera el estar vivo, y que su hermana lo esté, una especie de triunfo, porque al final aquel hombre no obtuvo lo que buscaba. sin embargo, también se siente un poco inconforme con el hecho de que frustrar sus planes haya sido la única forma en la que han podido defenderse de sus acciones; se encuentra inquieto con la idea de que continúe libre por allí, capaz de continuar causando el mismo daño que ha causado siempre. las siguientes palabras, para su suerte, desvían el rumbo de sus ideas ( y, a decir verdad, lo agradece ). ‘ algunos… pero no me harás repetirlos ’ le hace saber, con una vaga sonrisa reapareciendo en su rostro. ‘ tampoco se los preguntes ’ le pide, alzando levemente las cejas, a pesar de tener la casi certeza de que acabará oyéndolos tarde o temprano. tal vez sólo es cuestión de que pase tiempo con los dos a la vez para que termine escuchando el montón de apodos vergonzosos que su hermana le ha inventado. ladea su rostro al oír lo siguiente, observándolo con atención, hasta con cierta curiosidad. ‘ creo que sí… que entiendo lo que quieres decir ’ murmura, aunque tal vez se encuentre dándole su propia interpretación a las palabras contrarias. ‘ y no esperaba algo distinto de ti, kangse. creo… que ya te lo dije, pero pienso que eres una persona que haría lo que fuera por proteger a las personas que te importan. si eliges… que las personas que te importan son aquellas afectadas por las injusticias que contempla tu arcana, estoy seguro de que harás un trabajo maravilloso protegiéndoles ’ se muestra seguro de lo que le dice, porque cree que él lo ha demostrado perfectamente en aquella oportunidad, esa que probablemente todavía no le guste recordar. a medida que las palabras fluyen de su boca, y al final conduce sus manos a tomar una de las manos contrarias. ‘ sólo cuídate mucho, y no te olvides de protegerte a ti mismo también — aunque sé que tus compañeros harán un buen trabajo cuidándote la espalda, como hasta ahora ’ así había sido aquella vez, y al parecer también durante el último ataque, e incluso en la noche de octagon. está seguro de que kangse estará tan cuidado como los demás lo estarán en sus manos. ‘ claro, podemos ponernos de acuerdo y planear un encuentro, cuándo tu gustes ’ asiente levemente, dejando un ligero apretón sobre su mano antes de liberarla. ‘ ah… yo no soy tan quisquilloso como eunbin, dejaré que sea ella la que se encargue de hacerte pedidos ’ sonríe. después de todo, seguro se conformaría con lo que fuese que pusiera contenta a su hermana. oír lo que le dice después consigue que sus cejas se eleven levemente. gris. de alguna manera aquel color logra parecerle tan acertado que termina sorprendiéndose un poco, aun si no comprende muy bien su significado o aun si su mente decide darle uno completamente distinto al que posiblemente tenga. pestañea mientras lo escucha seguir, comprendiendo de cierta forma que eligiera no decírselo, tal vez asumiendo que temía estar viendo más allá de lo que debía. atrapa su labio inferior entre sus dientes, en un gesto pensativo y hasta ciertamente acomplejado, porque no sabe si está listo para hablar de aquellos asuntos, y no sabe muy bien qué contestar. pero a medida que kangse continúa hablando, las ideas se borran de su mente y en cambio, otra vez, sorpresa. podría decirse, incluso, que las palabras contrarias de cierto modo le generan preocupación, casi pánico. no, no, no — no debería gustarle. observa la carta que le entrega, y aunque duda un poco, al final acaba aceptándola, su mirada posándose en el pulcro papel por un momento, tratando de ordenar sus ideas. ‘ no esperaba que me dijeras algo como eso ’ admite, volviendo a buscar la mirada contraria. había sido consciente, todo ese tiempo, de los rumores que les unían; pero estaba tranquilo, seguro de que kangse y él comprendían su relación de una manera en la que el resto no, y aquello le hace pensar si es que acaso sólo estaba negándose algo que quizá era evidente. ‘ después… de todo lo que hemos hablado ’ su ceño se frunce levemente, su rostro ladeándose un poco. ‘ yo también esperaba… de cierta manera, que encontraras a esa persona que te hiciera sentir del modo en que deseas y esperas ’ se lo ha dicho, de hecho, en varias de esas oportunidades en que las charlas se extendían por largos ratos. cada vez que hablaban de ello, es cierto, se imaginaba como un tercero en historias que el contrario parecía imaginar para su futuro; incluso en más de una oportunidad le había pedido que le permitiera estar allí para aconsejarle durante esos momentos. y es que kangse despierta en él ese deseo de cuidarle y protegerle, en verdad no puede sino desear la felicidad contraria, y tal vez por eso es que le pesa tanto que decida ponerlo en ese lugar, el de una persona que tiene, quizá, la posibilidad de darle todo aquello que espera. pero no lo entiende, porque sabe bien que ese rol le queda demasiado grande, ¿y no lo sabe kangse también? ¿cómo es que no lo sabe? ‘ tú sabes que yo… no soy así, ¿verdad? como la persona que tú esperas ’ murmura, tratando de entender un poco mejor lo que el contrario piensa de él.
“ hiciste lo qué podías hacer en ese momento, ” le dice, con un tono tranquilo. se pone en su lugar, e imagina la frustración, siente que puede identificarse con ella y empatizar con lo que siente, pero, aun así, no le gusta verlo arrepentirse. tal como le dijo antes, había sido valiente dentro de lo que podía. ríe entonces un poco, sin imaginarse el tipo de apodos que podría haberle puesto la contraria, y se pregunta, más para sí mismo, si realmente tendrá la posibilidad de escucharlos en algún momento, después de que le diga lo que tiene pensado decirle. ¿todavía tendría la posibilidad de estar cerca de ellos? ¿o quizás debería desvanecerse simplemente, para que las cosas no acaben volviéndose incómodas? ¿permanecer o dar un paso atrás? la última vez que se había quedado por alguien, de cierta forma había podido lidiar con eso. comentario que viene a continuación lo saca de sus pensamientos, sin embargo, y es sostén que recibe en su mano lo que lo lleva a sorprenderse, su cuerpo tensándose un poquito ante el contacto que contempla con ojos sorprendidos, mientras su corazón se acelera. asiente entonces, y su mirada tiene que desviarse en otra dirección, quizás un poco presa de las emociones apaciguadas que comienzan a despertarse dentro suyo. “ lo haré y... gracias por decirme eso. mmh, supongo que... espero hacer un buen trabajo. por kora hyung, por anima en general. por los demás. ” le dice, con una evidente honestidad. entonces, estrecha el agarre. “ ya le daremos su merecido, hyunbin. todos juntos. bueno, si es que sigues allí claro, el año que viene... te prometo que le daremos un golpe en la cara por ser un miserable. ¡no tendré piedad! ” exclama enérgicamente, mientras una sonrisa aparece en sus facciones, grande, alzando pómulos, entrecerrando sus ojitos de media luna. se vuelve a sosegar después de ello, y cuando el contrario afirma que probablemente será eunbin la que más querrá disfrutar de algún platillo en especial, no hace más que asentir, tomando nota mental de ello. “ le preguntaré entonces... ¡que cosas le gustan! aun debo entregarle ese pedido que me hizo... ” recuerda, medio divagando. sea como sea, ahora que regresan nuevamente a ese tema que él mismo ha traído a colación, esa confesión repentina que ha escapado de sus labios con todo lo que le ha dado su valentía, de pronto se siente congelado en su sitio. no en una mala manera, sino más bien, esperando por algo que quizás cree inevitable... pero a lo que también, de cierta forma, está acostumbrado. si es rechazado ahora, piensa, sabe que podrá vivir con ello. la situación más dolorosa de toda su existencia tenía mucho que ver con ello, y mientras todavía se ve a sí mismo combatiendo con los remanentes que le dejó ese primer amor completamente fallido, hasta el punto de nublar su cabeza y quebrar sus memorias, cree que darse la oportunidad de mirar hacia otra persona totalmente lejos de los paradigmas que él mismo se ha impuesto es un paso más en el camino a su crecimiento. al crecimiento de su propio amor, probablemente. “ uhm... yo tampoco esperaba decirlo, ¿sabes? pero al final, lo he pensado y... supongo que quería decirlo. necesitaba decirlo, ” señala, sonriendo con resignación, bajando la mirada mientras todavía se vuelve presa de esa timidez agobiante, que lo hace sentirse tan pequeño de repente. porque así es como se percibe; vulnerable, diminuto, con sus emociones abiertas hacia el contrario, su corazón convirtiéndose en una puerta sin cerrajero. no más, al menos. ante lo que le dice al final, de todos modos, parpadea un poco, y entonces vuelve a alzar la mirada, negando con la cabeza. lo contempla en silencio, por unos segundos, y cuando ya parece que ha recibido la carta y puede sentirse un poco en paz por ello, resopla. ah, qué difícil era ordenar sus sentimientos. ¡qué lío! todavía se siente tentado a levantarse, salir corriendo, desaparecer por algún lugar de la fiesta. esa acaba siendo una idea más que tentadora. pero no puede, cuando el otro le está pidiendo por una respuesta. entonces se traga sus emociones, busca calmar cuando posible temblor que le ocasione ese pulso ansioso y desbocado, y enfoca su mirada en él. seguro. con ese cariño con el que siempre le ha visto, con ese afecto que despierta en su corazón. “ lo sé. ” le responde. “ no eres para nada como la persona que estaba buscando. ¿es raro, no? quizás por eso tardé en darme cuenta. porque yo seguía con una sola idea en mi mente, buscando un príncipe azul, escuchando los consejos que me dabas... y entonces me percate, que mientras más te escuchaba, más quería seguir hablándote, y mirándote, y estando cerca de ti. ” ríe un poco, y sus mejillas vuelven a adquirir color producto de lo bochornoso que le resultaba expresarse así, poner sobre la mesa cada sensación que había experimentado alrededor del otro. “ lo pensé, lo pensé... y al final, llegué a esto. no me gustas porque eres como el príncipe que busco, me gustas... me gustas porque eres hyunbin. ” le expresa, jugando con sus manos, evidenciando su nerviosismo de esa manera. “ yo... probablemente hay un montón de cosas que no sé de ti, pero lo que sé de ti... es algo que me hace sentir cómodo alrededor tuyo. me hace sentir feliz. me hace sentir que quiero... estar a tu lado. y ese sentimiento, se volvió sumamente valioso para mí. ” baja la mirada entonces, de repente sintiendo como si se hubiese sacado un peso de los hombros. “ yo... no espero algo de ti, hyunbin. no espero nada de las cosas que te dije que buscaba de esa persona con la que soñaba. es suficiente con estar contigo, ¿sabes? tampoco tendría derecho a exigirte nada. si te digo esto es porque... quería decírtelo. que a mí, por lo que he vivido contigo, por lo que me has enseñado, por todo lo que... veo de ti, y aun con todo lo que no he visto de ti... simplemente, me gustas. ”















