⸻ 𝗳𝗮𝘆𝗲. nacida bajo el signo tauro en el año dos mil uno. se deduce que es de tierras francesas, pero esta información no está confirmada. actualmente se encuentra trabajando como maestra de la primaria ícaro 𓂃🖌
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⸻ 𝗳𝗮𝘆𝗲. nacida bajo el signo tauro en el año dos mil uno. se deduce que es de tierras francesas, pero esta información no está confirmada. actualmente se encuentra trabajando como maestra de la primaria ícaro 𓂃🖌
" También es una posibilidad " no sería una sorpresa que algún miembro de aquellos equipos resultara hábil para los deportes y esperaba que en suyo existiera, al menos una persona. Su cavilaciones no abandonan psique al seguir con la mirada los movimientos de la chica en la búsqueda de una sudadera, no dijo nada al respecto salvo continuar escuchando sus palabras tras su regreso. " ¿Si? Espero no les juegue en contra " desconocía la identidad de los mencionados, solo soltó el comentario al recordar los lazos que conocía en su experiencia. " En mi equipo somos puras chicas, todo va bastante normal " decidió contar a la morena ahora que estaban en el tema de la distribución de grupos. Hizo una pausa para relamer sus labios y en ese lapso, la pregunta que brotó de fauces impropias le hizo regresar su atención de su alrededor hacia su nueva acompañante. " ¿Yo? " pausó y reaccionó a lo que se trataba la petición. " ¡Claro! No te preocupes, hazlo " debido a la diferencia de estaturas que manejaban, le pareció más oportuno tomar la sudadera para estirarla lo más que podía y ponerse de espaldas, buscando cubrir la visión periférica. " No hay nadie por ahora " rectificó la información, convirtiéndose en una guardiana provisional de la fémina. " ¿Eres maestra? Estos juegos deben ser muy familiares para ti " o eso pensaba por sus recuerdos infantiles en las escuelas. " Me llamo Hyorin. "
de bondad y otras artes parecía estar hecho el espíritu ajeno, pequeños detalles que su propia docilidad encontraba afables. sonrisa de agradecimiento a sus carmesíes pinta ante la afirmativa y entre dúo se eleva la barrera que la protege de ojos curiosos. con movimientos precisos, tela mojada se desprende de su cuerpo y en su lugar, sudadera de cualidad tersa la recubre de la efímera brisa marina que viaja a través de la isla. “ en la primaria ícaro.. ” había tantas cosas que agradecía de su nueva vida; antítesis absoluta de lo que había dejado atrás. pero definitivamente, su cambio favorito había sido su trabajo. “ soy maestra de los más pequeños —— la mayoría de ellos todavía tienen juguetes favoritos y les encantan pintar con sus dedos. ” entre más lo pensaba, más confirmaba que aquella competencia que en los adultos se podía ver tan cruel, en los niños se manifestaba apenas como un deje de capricho. la mayoría de ellos todavía poseía corazones amables, aquellos que probablemente la realidad los romperían en un par de años. “ soy faye. ” mientras su nombre escapa de sinhueso, fémina sale de fortaleza creada por su compañera. “ equipo verde. ” señala lo obvio en la camiseta que en su diestra se encuentra. fugaz melodía risueña que intenta llenar el momento de silencio. “ tú.. ¿vives en la isla? ¿estás de paso? ¿vacaciones? ”
Sensación de profundo alivio descomprime su pecho al enterarse de que no se ha quedado tan rezagada, por ahora. ¡Es como si le quitaran un peso de los hombros! Su anatomía entera adopta una postura distinta, relajando tanto los hombros como la rigidez de su agobiada expresión. "Espero que no estés mintiendo para consolarme". Comentario no alberga acusación, permitiéndole reír despacio tras mencionarlo, pero no deteniéndola de su deber. Hace uso de toda su fuerza restante para corretear tras ese melón fugitivo, lanzándose al suelo y ensuciando sus rodillas con tal de evitar que continúe con esos tortuosos giros que la vuelven loca. Entre ires y venires, ha recogido la ansiada fruta y varios limones que acuna en su camiseta, aferrándose a los bordes con ambas manos hasta que alcanza su carretilla. "¡Ah, lo sabía! No he podido volver a confiar en una ardilla desde que intentó robarme unos melocotones la semana pasada". Con movimientos firmes coloca las últimas frutas en su carreta. Un suspiro pesado abandona sus labios y, con el dorso de la muñeca, seca el sudor de su frente. Aun cuando se siente sucia, pegajosa y acalorada, dibuja su mejor sonrisa antes de dirigirse a su salvadora. "¡Eres un ángel! ¿Cómo podría agradecértelo? Y, por cierto, ¿estás sola en este camino abandonado? Porque soy una excelente compañía y podríamos avanzar juntas— un ratito".
calificativo inicial que enciende alarma en su interior, regresión momentánea a decisión que la llevó a aquella isla parece renacer de golpe a fuego y gritos. pero ésta se extingue en un parpadeo, fisionomía que no se ha desdibujado a pesar del lapsus temporal. en sus pétalos renace una sonrisa suave, agradecimiento que no permite corregir a foránea y que más bien intenta desviar tema a proposición que en el aire ha quedado. “ una persona de mi equipo perdió uno de sus airpods y como no iba a competir en la carrera acuática, le dije que los buscaría —— o bueno, lo intentaría. ” cualquier excusa era válida para evitar aquel evento. prefería estar lo más lejana del agua y lo que conllevaba nadar sin perjudicar demasiado a los verdes, y ésta era el mejor pretexto. “ no dudo de tu excelente compañía. además, no queremos que otra ardilla intente robarnos. ” tal vez era un indicio muy vago, más pintado de esperanza que cualquier tipo de lectura de alma, pero compañía simplemente traía consigo un tipo de luz que guardaba afabilidad y que al menos faye agradecía tener cerca. “ ven te ayudo con la carretilla. apenas veamos a alguien, me hago a un lado. ” no es como si lealtad estuviese tambaleando, ellos ya habían terminado aquel evento, por lo que una mano extra a compañía no haría daño a su propio proceso. “ por cierto, soy faye. ”
el silencio que le sigue a consideración se prolonga hasta casi figurar una ausencia de delicadeza. piensa más de la cuenta al remendar entre alternativas, cediendo finalmente ante la que se opone con los lineamientos de competencia. no hace sugestión alguna al despojarse de la prenda naranja que recubre el resto de vestimenta. la sudadera aparenta ser nueva. detalles vienen de sobra al pretender enmendar desliz, aunque no esconderá el hecho de que ha pasado parte de su día intentando librarse de color. el anaranjado nunca le ha sentado bien en todo caso. es un tono tan brillante que, bajo razón, le hace sentirse como un cono de tráfico andante. ‘ por favor tómala. ’ mano dominante extiende formalidad. no es iluso al descartar una negativa que se oponga a pretensión, pero al menos podrá intentar pasar el resto del evento sintiéndose libre de culpa... bueno, casi, porque no hay incentivo en el mundo que le hará olvidarse de silueta femenina empapada gracias a propio tropiezo. ‘ o al menos déjame compensarte con algo más. ’ balbucea, ‘ puedo buscarte una toalla, estoy seguro de que tendrán algunas por aquí. ’
es prenda de un naranja alarmante la que es ofrecida por foráneo. tela que resalta entre colores pasteles que les rodean y el inicio de la arena que cerca a ellos se encuentra. ya puede escuchar el estruendo de la voz de aurora negándose a cualquier color que no sea el verduzco que la mayoría de su equipo luce, o más bien era su propia lealtad ( un tanto infantil ) que le murmuraba negativa férrea. pero es sensación gélida que desprende en dirección a su pecho la cual alarma primeros instintos. tragándose cualquier sentido de fidelidad, la francesa acepta en silencio la prenda que serviría momentáneamente. tela que encuentra su camino como una doble capa sobre su cuerpo y que pronto empieza a humedecerse también sin perder el tiempo. “ en serio, no te preocupes. p-pero —— ” melón en el suelo espera a ser reclamado por dueña; siguiente evento siendo el desplazamiento de carretillas. “ ¿me lo puedes cuidar? tengo que llevárselo a mi equipo. ” fruta es elevada del suelo en un rápido movimiento, siendo continuación del mismo ofrecimiento que lo deja en brazos ajenos. “ vuelvo rápido, ¡lo prometo! ” un poco más animada ante el prospecto de encontrar ropa seca, alma noble se dispone a salir corriendo colina arriba, pero fugaz pensamiento detiene su andar en un instante, obligándola a dar vuelta sobre su propio eje y clavar mirada curiosa sobre masculino. “ no serás de esos que hace trampa, ¿verdad? ” incógnita escapa sin malicia alguna, pero es duda que no deja en paz a consciencia la que obliga a proponer lo siguiente. “ mejor ven conmigo. ”
" ¡lo siento! te prometo que hace un minuto estaba aquí mi... mi compañera " concluye en un susurro, resignada a haberle dado un speech al equipo rival, después de revisar y no encontrar a nadie portando sus colores. carraspeando con una pena que intenta ocultar, manos caen a sus costados, perfectamente cubiertas para el juego. " gracias por la confianza, espero que sea así " prosigue, expulsando una ligera risa. " pero aún no hay nada seguro, tu equipo también tiene oportunidad. ¡no estoy diciendo lo contrario! " aclara, no deseando un malentendido. billy era partidaria de la sana competencia.
“ ahora que lo mencionas —— nosotros también tenemos nuestra guerrera amazona. ” tras cascada verbal envuelta en completa certeza, a sus carmines los termina decorando suave sonrisa. fémina omite el pequeño detalle de que aurora sabía más sobre ingredientes de mascarillas faciales que de cualquier tipo de deporte, pero la cruel verdad era que si podía impartir un poco de respeto ( y falso miedo ), lo haría. definitivamente lo necesitaban. “ pero no te preocupes por tus compañeros, creo que ella sí conoce el término piedad. ” comicidad cae en cada vocal, melodías risueñas que se funden en el contexto tan poco cotidiano del que hablan. su trabajo le hacía imposible si quiera priorizar cualquier sentimiento de competitividad, pequeñas almas que confiaban ciegamente en ella y que solo tenían ojos para pintar con sus diminutos dedos arte tan abstracto y poco lógico para el ojo adulto. ahora, atrapada en estas olimpiadas que parecían ser más una remembranza de la infancia, no podía dejar ir la oportunidad de bromear un poco. “ ¿quién es el capitán de su equipo? ”
"Yo, este— Bueno..." Ha caído presa de la desesperación; lo admite con expresión apenada. Nunca en la vida había tratado de iniciar una pelea con las ardillas, y menos una que iba a perder, por obvias razones. ¡Debió lucir como una boba! Sus ojos siguen la trayectoria del animalito durante escasos segundos y, entonces, se apresura a recoger la fruta, antes de que el roedor regrese para vengarse por haberlo regañado. Sin embargo, al voltear en dirección a su carretilla, no hace más que sorprenderse nuevamente. "¡Oh, no! ¡No tenías que!" Trata de imprimirle humildad a cada palabra, pero sus resplandecientes ojitos de cachorro delatan el alivio que siente, como si le quitaran un peso de los hombros. "No sabes cuánto te lo agradezco, no tengo idea de cómo conducir esto, ¡estaba desesperada!" Por un instante, el mundo se reduce a la dulce mujer frente a ella, mirándola como si se tratara de una mesías, hasta que recuerda: "¡Ay, los limones! ¡Nuestro melón! ¡Dame un segundo!" Impulsada por la magia de ocultar su error, comienza a correr en dirección opuesta, buscando la fruta más grande.
polvo y arena tiñen blanquecina dermis, a su paso, palmas se elevan para retirar manto que ha caído sobre ella ante el levantamiento de carretilla. verdaderamente estaban en camino olvidado, pero compañía parecía absorta en colisión pasajera. sobre sus carmesíes muere verbo, convirtiéndose en simple observadora de accionar ajeno. sus propios movimientos asemejan danzar pausado: fruta tras fruta es colocada con esmero sobre superficie, evitando que éstas vuelvan a rodar hacia suelo seco. naturaleza gentil se refleja inequívoca, y enmascara efímera sensación de protección y acción poética que nace al ver angustia femenina. “ no te preocupes —— te prometo que no eres la última. ” alcanza a mencionar en dulceto murmurado antes de que compañía se pierda en la línea del horizonte, en búsqueda de las frutas mencionadas. risueña melodía que termina naciendo de cuerdas vocales y mientras espera la abraza, propias extremidades terminan de recoger frutos que aun se encuentra en periferia. pardos que observan a la pequeña ardilla volviéndose asomar entre el arbusto al otro lado del camino, pero pronto logra escabullirse al escuchar pasos ajenos acercarse nuevamente. “ tenías razón: era una ardilla ladrona. ”
sus ojos brillaron al ver una bandera de otro color, casi desplegó una sonrisa torcida. ¡podía saborear esa victoria! dio un par de pasos hacia adelante, sigilosa. hasta que bajo su pie sonó un: ¿juguete de goma? quién mierda deja estas cosas tiradas por ahí. bajó su vista hacia la especie de gallina, que seguro era de un perro. ‘ ¡no es lo que crees! ’ soltó, enseñándole su palma a la tercera persona. ‘ estaba yendo por agua ’ por supuesto que no, aún así apuntó hacia la zona de hidratación que estaba a unos metros de distancia.
capturar la bandera.
de raciocinio cuestionable se considera; ahogando terrores entre colores pastel y sonrisas que son intentos de sanar heridas profundas. pero algo que no podía negarse de fémina es que su visión estratégica era algo digno de admirar. idea fugaz había caído en laberinto mental: pequeños juguetes de goma se habían convertido en arma de reserva, siendo repartidos alrededor de la bandera del equipo verde. un bastión sonoro que los alertaría ante cualquier intruso. “ ¿te han dicho que debes trabajar un poco más en tus mentiras? ” no puede evitar que cuestionar, sin malicia en su propia curiosidad. aun así, su mirada persigue a figura femenina hasta el punto de hidratación más cercano. silueta rodea el perímetro evitando pisar su trampa, bloqueando momentáneamente el camino hacia la bandera que a su espalda se encuentra. segundos tensos donde solo el danzar de los árboles gracias a la brisa marina las acompaña; dúo que examina siguiente movimiento de oponente.
Al juzgar por la expresión contraria, no es la única que necesita un descanso o un respiro de tan demandante actividad deportiva. En su trabajo no se agotaba tan rápido como ahora, ¿era la presión de una competencia? No posee una vena competitiva pero sí existía la presión de apoyar a su equipo. " Parece que fue medallista olímpica " decidió llegar a esa conclusión, definitivamente era una persona atlética. " ¿En serio? " su pregunta sonaba más a una pregunta esperanzada y al notarla bajar su cazadora, logró observar las facciones de la chica. " Huir suena a que quiero dejar a mi equipo. Mejor, alargar la pausa de hidratación " solo necesitaba unos minutos más en lo que sus piernas volvían a funcionar, miró sus tenis siendo un desastre llenos de tierra. Buscó con la mirada el rumbo de la impropia, comprobando la información y así ocultó su perfil con su gorra. " ¿Qué hay de ti? ¿Tú equipo es tranquilo? "
“ o tal vez todo esto está arreglado y ella practicó estos juegos antes de tiempo para terminar ganando todo. ” teoría un tanto paranoica, pero todo era posible en la corrupción de la alcaldía. aunque su desconfianza con la política podía esperar, ahora necesitaba encontrar una forma de cambiarse, porque mancha no iba a secarse a tiempo para la captura de banderas. mientras compañía parece sopesar sus opciones, fémina se asoma hacia el otro lado de caseta: interior que guarda lo que parece una hoodie abandonada. pasos rápidos y una disculpa susurrada al universo termina abandonando sus pétalos, nueva prenda contra su pecho le da esperanza. “ tranquilo —— sí, creo. hay dos hermanos, pelean bastante, pero los demás parecen bastante equilibrados. ” no encontraba una mejor palabra para describir al equipo verde. su timidez tampoco le ayudaba a crear conexiones de manera rápida, aunque no tenía problemas opinando, le costaba refutar ideas ajenas en un ámbito tan competitivo. “ ¿podría utilizarte de barrera? alguien me tiró un globo y sumándole a lo de las uvas, soy un desastre. ” cazadora es ofrecida para actuar como cortina, una muy improvisada. “ no hay nadie ¿verdad? no quiero que alguno de mis alumnos me vea y salga corriendo. ”
¿qué tanto había dejado de hacer ejercicio estas semanas? parecía que mucho. se sentía cansadísimo. acababa de terminar su turno en la carrera de relevos, imaginaba que le fue bien, siempre había sido bastante rápido, pero sentía que le estaba costando bastante. "ah ¿tienes agua?" pregunta a la primera persona que ve cerca, pues se había acabado la suya rápidamente. "dejo de hacer ejercicio un mes y de repente no tengo condición física..." se queja en voz baja, dejando su cuerpo caer en la zona libre de la banca. "¿qué actividades has probado hoy?"
resonar de uñas contra cristal de botella mientras melodía ochentera escapa de sus labios indica que poco a poco sus sentidos se nublan a causa de alcohol dulzón. última actividad ha sido el nado corto, por lo que huida era su única salida. y ahora se encontraba allí, mirando a la costa y esperando los resultados que poco a poco pierden interés en su mente vagante. presencia ajena la trae al presente y pardos se arrancan del atardecer que los baña. “ tengo cerveza.. ” a su lado, en el suelo de granito beige, se encontraban al menos cinco botellas esperando su final. silueta se estira levemente hacia un lado, intentando no caer de banca que es hogar temporal. “ el cuerpo humano es muy desagradecido con la procrastinación—— ” cristal es ofrecido mientras dulzeto cae en el silencio. expresión que morfa levemente al darse cuenta que es uno de los padres de la isla. “ casi todas, excepto el nado. no soy muy buena en ello. ” prudencia vuelve a cuerpo: silueta no demora en erguirse, aclarar su garganta y dejar de lado por un momento la cerveza. es pobre intento para la impotencia que bajo cacería profesa, un propósito de no romper aquella leve línea que debe mantener por su rol en la primaria ícaro.
"¿A quién se le ocurre hacer estas estupideces?" cuestiona en voz alta, molesto porque había perdido en la carrera de cucharas. "Está imposible balancear esa cosa ¿qué se supone que haga? ¿No respirar? Estupideces." repite, molesto, tomando asiento en una banca a un lado de una persona que no se molesta en mirar todavía. "Si no fuera porque me fue bien lo del desplazamiento de carretillas, tendría que renunciar ¿no podían ponernos deportes normales?"
palabras foráneas llegan para sacarla de letargo que espera ha impuesto en su cuerpo. fémina no eleva su mirar de inmediato, dígitos trabajan cuidadosos en atar coleta en lo alto de su coronilla, hebras chocolate que enmarcan su rostro el cual finalmente viaja a encuentro de fisionomía ajena. hilo de pensamientos queda en pausa, curiosidad que pica ante molestia masculina. “ creo que respirar entre palabras todavía está permitido. ” sugerencia escapa envuelta en comicidad, poco es característico de su parte tener comodidad para siquiera hacer pequeño chiste, pero parece que compañía necesita una distracción. “ mi teoría es que—— dimitra no es muy buena en deportes convencionales, pero ha practicado demasiado estos para poder coronarse ganadora. ” aquella mujer era un volcán destructivo; competitividad a flor de piel que en cada grito hacía retumbar tanto a su equipo, como a los que cerca estuviesen de su camino. se dibuja aun poco a reflejo de molestia ajena: un posible mal perdedor. “ ¿ya comiste? tal vez te sientas mejor después de algo dulce.. ”
No, no, ¡no! Horrorizada, observa sus preciosas naranjas, limones y un inmenso melón rodar a toda velocidad en distintas direcciones. La carretilla de su equipo perdiendo elementos clave al chocar contra una roca en el camino y desestabilizarse. "¡No! ¡No te la comas! ¡Esa naranja es mía!" Desesperada, sujeta el borde de sus shorts y los sacude un poco, como si eso indicara que la fruta le pertenece, obviamente, al equipo anaranjado.
encontrándose con la mirada clara, duda de si aquella declaración enérgica es seria o es parte del repertorio burlón que maneja en aquella situación. en sus extremidades descansan varias frutas que ha recogido en el pequeño radio del accidente , ni una sola alma parece hacerles compañía en aquel camino abandonado por todos los demás. excepto, pequeño animalito que frente a una naranja contempla su siguiente movimiento. “ ¿le hablas a la ardilla? ” incógnita dulce llena el silencio que las cubría, roedor que ante el sonido de su voz termina perdiéndose en el matorral más cercano. “ ¿ves? no era una ladrona de frutas. ” decisión comanda pasos que la acercan a la carretilla que con la fuerza que le queda, termina acomodando sobre el polvo. “ por favor no le digas a mi equipo que te ayudé, son demasiado competitivos ── ”
"¿Me viste? Fui rapidísimo." asegura el masculino, saliendo del agua en cuanto la competencia termina, tomando la toalla que había deajdo ahí cerca, su mirada buscando a sus hijos que deberían estar cerca, aunque no tiene mucha preocupación ya que estaban con sus niñeras. "Nah, ya gané todo por los verdes, que suertudos por tenerme en su equipo." habla como siempre, teniendo el ego elevado pero en su tono de voz hay una evidente diversión que asegura no habla enserio. "¿Cómo te ha ido a ti? ¿Nadarás también?"
“ ¿que ganaste todo para quiéne—— qué? ” no pudo contener incógnita que escapa exaltada de entre sus pétalos. fémina se había mantenido al margen de conversación, esperando a su compañero como le indicó la hermana del mismo, pero declaración de tonalidad ególatra había encendido aquella pequeña parte insolente que todavía guardaba bajo llave en su interior. “ ¡si no hemos ganado nada! ¡tu altura no ha ayudado a nada! ” molestia que se ve reflejada en que los honoríficos se han perdido por un momento en su léxico. apresurada y revoloteando otra toalla, aparta a tercera en discordia. tela acolchada es lanzada hacia la cabeza de masculino para que termine de secarse. “ señor drakos, deje de perder el tiempo y vámonos a la siguiente actividad. ¿qué pensarán sus hijos? estarán preguntándose dónde está su padre... y usted acá── ” pausa, improperios atrapados en cuerdas vocales son tragados ante la recuperación de compostura. “ acá está su hoodie. la siguiente actividad es la de los globos de agua. ”
‘ jo —— en verdad lo siento. ’ tropiezo no ha sido arbitrario de culpa, no en realidad, más bien fue un descuido de tercero que desaparece entre multitud tras accidentalmente haberlo empujado. ah, pero ultraje ha dejado represalias en su contra. intentando mantener equilibrio, contenido del globo repleto de agua terminó estallando sobre silueta ajena. ya puede contar con la medalla de oro a la peor impresión de la competencia. ‘ ¿te encuentras bien? ’
tensión formada en mandíbula de alguna forma desaparece por un instante, permitiéndose la fugaz, pero no por ello un tanto temblorosa, sonrisa. sensación gélida se traspasa de tela a dermis; mancha de tonalidad verde profundo abriéndose paso sobre camiseta en un parpadeo. “ n-no te preocup── ” frase muere al finalizar consonante, mirada pardo que desciende hacia desastre que no desaparecerá por un buen rato. baraja de posibilidades se dibuja en consciente; todas ellas indicándole que debe volver a casa para cambiarse. “ todo está bien. ” vocales que se terminan aclarando en garganta, como un eco lejano el recordatorio de escena, donde otras almas están sustraídas al clima de celebración y seguramente ni un sinfín de golpes o alaridos lograrían atraer a alguno de los presentes. “ voy —— voy a buscar cómo cambiarme. ”
" he trabajado con cuerdas, anclas y redes. he cargado equipos pesados desde que tengo memoria. he coordinado equipos infinitas veces. te prometo que esta victoria es nuestra " suelta cada oración con extrema seguridad, demasiado ocupada en ajustar sus guantes como para verificar si su compañere de grupo seguía a su lado. solo tenía un claro objetivo: ganar el tiro de cuerda.
hebras de tonalidad moca danzan al compás de una mirada que busca objetivo a donde declaración está siendo lanzada. confusión desdibuja sus facciones seráficas por un momento, dándose cuenta que tal exposición bélica iba dirigida a ella. “ oh no creo —— mmm, creo que no somos del mismo equipo. ” susurro apenas se percibe entre la muchedumbre que las envuelve, colores que las distinguen confirmando propia teoría. timidez colorea de rosáceo su rostro ante la posibilidad de ser aplastada por la fémina que parece estar preparada para una batalla campal, por lo que es un pequeño paso al costado el que termina dando para darle paso a compañía. “ pero ni por un segundo dudo de tus habilidades, los llevarás a la victoria. ”
" ¡Ay, me asustaste! " de pronto, sintió como el alma regresaba a su cuerpo al comprobar que no era la líder de su equipo. " Me he estado escondiendo de Dimitra para el próximo juego " explicó a la persona, haciendo una pausa para tomar agua. " Ya me regañó dos veces por estar distraída, no sabía que era tan competitiva ".
a tumbos ciegos y disculpas murmuradas, fémina se abre paso hasta la parte trasera de aquella pequeña caseta que funge como almacén para las actividades. más allá del pastizal, aun se escuchan los vítores y celebraciones del último juego, el mismo que dejó a su prenda superior en una situación lamentable. vociferación femenina trae consigo salto de órgano principal en caja torácica: susto que merma en el instante que puede ponerle nombre a rostro ajeno. “ quién iba a pensar que fuera tan competitiva con sus trajes corporativos.. ” opinión decanta de carmines mientras retira cazadora de propia coronilla y observa la mancha que adorna su camiseta. “ no creo que debas preocuparte, vi a dimitra bajar a la playa para el siguiente evento. es el mejor momento para huir. ” achocolatados viajan en dirección hacia lugar mencionado, grupo de almas errantes confirman sus sospechas de actividad náutica.
a medida que avanzaba, iba soltando el costal que había sostenido con fuerzas durante la carrera: ¿resultado? ni siquiera quería mirarlo. seguramente último lugar, ¿a quién se le ocurría algo así? ¿no podían hacer atletismo como la gente normal? mientras tanto, su diestra mantenía la bolsa con hielo en su cabeza: ‘ ¿crees que me dejen ausentarme el resto de competencias? ’ sus rodillas estaban rojas por el golpe, ¿y su cabeza? ¡casi perdió la consciencia! deberían darle una medalla (o dos) por su esfuerzo. ‘ ¿creció el huevo? ’ preguntó, esta vez quitando de vuelta la bolsa de su lugar. hasta los ancianos eran más ágiles que él, estaba seguro.
premonición de caída de costal en futuro cercano se dibuja frente a orbes achocolatados. no se había todavía dejado llevar hacia tumultuosa agua de festejo y baile, perdida completamente en el hilo del juego del que ahora eran partícipes. está consciente de la imagen que pinta: homenaje a perséfone y reencarnación de iris : hebras pardas salpicadas de pequeñas flores, silueta débil y apenas contributiva a la fuerza que necesitaba su equipo en aquella etapa. orbes centelleantes de expectativa en estado más puro le ayudan a tomar decisión de acercarse y recibir costal que automáticamente cae a sus pies, demasiado pesado para siquiera intentarlo. “ n-no, no veo nada.. ” hesitación palpable antes de dar pequeño paso, el cual cierra espacio entre dúo para que puntas de pies la acerquen un poco más a golpe del que foráneo había sido víctima. bermellón colorea pequeña área, y sí, leve inflamación se eleva en su dermis, pero prefiere no asustarle. “ ¿te sientes mareado? tal vez deberías sentarte un momento. ” sugerencia llega en susurro, serenidad que espera que envuelva a su compañero. visión se desplaza hacia la otra parte del equipo que continúa la prueba, intento de comprender en qué lugar se encuentran es fallido. “ no creo que ganemos ésta── ”