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@moonsjn
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jiang:
“mmm–– no habría sospechado de ti hasta que lo mencionas” responde esbozando una sonrisa llena de gracia. “pero ahora que lo pienso… realmente eres sospechosa, la última vez que te vi fuera del hospital también intentabas darme comida, ¿no estarás haciendo un plan para que engorde o algo así?” cuestiona cruzándose de brazos y observando de manera inquisitiva a la enfermera. “mmm muy sospechosa a decir verdad–– no lo sé” bromea frunciendo suavemente los labios.
“ ¡no! ” exclamó, quizá más fuerte de lo necesario, llevándose la mano a la boca para cubrir la risa que amenazaba con escaparse. “ no es así, y si lo fuera ¿qué tiene de malo que intente que el personal no se muera de hambre, eh? ” nuevamente sostuvo la bolsa de papel en alto, casi a la altura de su rostro. “ vamos, tómala. sería muy grosero conmigo y la pequeña chaewon si no lo hicieras. ”
subin:
asiente varias veces en silencio, comenzando el proceso de ascenso nuevamente, llevando la pesada maleta con ayuda de la otra fémina y aunque sus brazos gritaban por ser liberados lograron llegar hasta la cima, o más bien, su departamento. “oh, sí vivo sola” asiente un par de veces con la cabeza, concentrándose en la cerradura automática del lugar para comenzar a abrir la puerta y llevar la valija dentro. “¿mi lavadora?” frunce suavemente el entrecejo. “no está averiada” responde pero de inmediato recuerda su propia mentira, abriendo los ojos demasiado al verse descubierta por su propio descuido. “es decir” aclara su garganta soltando una suave risa nerviosa. “se averió solo la parte que seca” añade intentando reponer su mentira. “o sea, sirve pero a medias y–– se averió hace unos días por eso tenía tanto sin lavar”
“ ¿me estás mintiendo, subin-ssi? ” mantuvo su tono de voz ligero, después de todo su pregunta no era más que una broma, algo para molestarla un poco, no sentía remordimiento o algo de ese estilo, pero la cómica expresión que había puesto segundos atrás bien le indicaba la respuesta. “ ¿acaso es porque te desagrado? ” ladeó la cabeza, sonriendo un poco. “ ya deja las cosas ahí, realmente necesito ir a la tienda antes de que cierren. ”
subin:
“mmm bueno sí tienes razón” asiente un par de veces razonándolo por ella misma. “no vaya a ser que simon necesite un nuevo disfraz y quiera llevarse mi ropa” murmura virando los ojos ante esa idea. “¿no sé si soy yo o tú tienes siempre las mejores ideas del mundo?” cuestiona esbozando una amplia sonrisa. “aunque he de admitir que esta mañana utilicé mi camiseta para limpiar el agua que se me cayó” frunce suavemente los labios. “en fin, eso no es tema, vivo en el primer piso, así que no será tan duro…creo. ¡hagámoslo!” exclama enérgica volviendo a tomar un extremo.
“ simón o cualquier otro vecino... ” bromeó. ésto, por lo menos, era un problema un tanto más mundano, que podía extraer de la situación de simón con mayor facilidad. “ oh, como desearía tenerlas siempre, no es así, pero hago mi mayor esfuerzo. ” era coincidencia que cada vez que se cruzara con subin encontrase la manera de ayudarla. “ vamos, entonces. ” sujetó con firmeza el otro lado, y con los esfuerzos conjuntos de ambas no fue tan difícil lograrlo. “ ¿vives sola aquí? ” inquirió, una vez estuvieron ante lo que supuso sería la puerta del hogar ajeno, cuestionándose si tendría algún compañero de piso que debería ayudarle con tareas como aquella y no lo hacía. “ ¿hace cuánto se averió tu lavadora? ”
chungho:
Tuvo suerte. No pensaba esto de manera despectiva, pero sabía que SooJin sería la última en darse cuenta de un asunto así, o…cualquier otro. Siempre se encontraba demasiado ocupada siendo feliz y esto era algo que al policía le gustaba y desestresaba mucho. Le correspondió el saludo con una reverencia breve y escuchó su razón de estar allí; no tenía nada que ver con lo que él había pensado.
Estuvo por preguntar o agregar algo en casi cada una de las pausas que la otra hizo para hablar, sin embargo esta no dejaba de agregar información adicional e incluso graciosamente innecesaria. Apenas terminó ChungHo sonrió apenado, como si pidiera disculpas con ese gesto, pues sus cejas se curvaron de esa manera. Estaba concentrado en mantenerse en pie, luciendo bien.—Lo lamento mucho, pero no lo he vist… —De repente, uno de los temblores fue acompañado por una arcada. En seguida cubrió su boca y se excusó mintiendo. —Disculpa, recordé algo desagradable. Yo…te aseguro que como cuerpo de policía te brindaremos ayuda si es que alguien lo ha robado, pero justo ahora me encuentro muy ocupado…
desde más o menos la mitad de su regurgitado discurso, ya se había imaginado que el policía no tenía información acerca del paradero de su mascota, así que se había esperado sus palabras. lo que no había previsto fue aquel súbito espasmo, que encendió un par de alarmas en su cerebro, poniéndola de inmediato en modo enfermera. “ ¿está todo bien? ” lo dudaba, y mucho. no era esa la reacción que esperarías solamente por algo desagradable. “ digo, muchas gracias, lo aprecio, pero... ” quizá se veía un poco más pálido de lo que recordaba, y había algo no muy convincente en su postura. “ ¿ocupado cómo? déjeme ayudar, no se ve muy bien. ”
jaehyun:
“ah estado bien — dentro de lo que cabe.” dice, evitando mencionar el hecho de que al verlo presentarse con heridas en el rostro después de la fiesta, su jefe y gerente habían enloquecido. según ellos no querían dar una mala imagen a tan elegante lugar, por lo que le habían suspendido con “motivos de incapacidad” del empleo por una semana y media. lo bueno de ello es, al menos, las pequeñas vacaciones sin motivo que le han dado y que ahora puede disfrutar tranquilamente. “lo es, definitivamente. algún día me gustaría tener un perro también, cuando me mude de yeonsan y todo eso.” expresa, sin darse cuenta de lo que ha dicho es algo que hasta ese momento hubo considerado un secreto. desvía la mirada de nuevo al can, prefiriendo mantenerse enfocado en él que en los ojos de su noona. “ah — minkyo, realmente no me sorprende.” ríe entre dientes por el nombre con el que fue bautizado el perro, pero sobre todo por el hecho de que haya resultado ocurrencia de su … bueno, posiblemente mejor amigo. “moondog suena mucho mejor, pero creo que ya es demasiado tarde para cambiárselo, ¿no es así, moonchild?” habla directo con el perro, sin poder evitar ponerse sobre una rodilla en el suelo para estar a la altura del canino. acaricia sus orejas y sonríe, arrugando su nariz en un gesto característico de él. “¿a donde te diriges, noona?” pregunta entonces, alzando la vista hacia ella finalmente.
no podía esperar algo más que eso, así que se conformó con sus palabras. “ ¿piensas irte pronto? ” su comentario no le pareció extraño en lo más mínimo. sabía que el pueblo nunca había sido la gran cosa, muchos de sus amigos de la escuela tiempo atrás se habían ido en busca de cosas mejores en otras ciudades, y ahora, con la constante amenaza de simón sobre sus cabezas, comentarios como ese se oían todo el tiempo. “ realmente son la mejor compañía. ” irse implicaba dejar todo atrás, así que una mascota probablemente ayudaría un poco a alejar la soledad que quizá se asentaría entre los rincones de una ciudad nueva. “ ¿verdad? es un nombre muy él. ” siempre había pensado que su hermanito tenía una increíble capacidad de hacer que todo lo suyo quedase impregnado con su huella. “ sí, su pobre cabeza se confundiría mucho. ” observó con afecto la interacción entre los dos, en la sonrisa genuina que tanto bien le hacía a las facciones de jaehyun, lo hacía parecer de su edad nuevamente. “ no... no tenía ningún rumbo, en realidad. tengo la tarde libre así que fui a buscar a bebé para salir con él un rato y caminar, luego te vi aquí, quería ver que todo estuviese bien. ” se encogió de hombros, evitando la parte en la que cada instante que pasaba sin una actividad concreta en la cabeza, terminaba derrumbándose ante las preocupaciones que no parecían dejarla tranquila en su cabeza. “ estaba halandome hacia el camino del bosque, pero realmente no me apetece pasar por allí sola, entonces estoy esperando que el parque sea suficiente para que se quede tranquilo. ” era una idea que inmediatamente encendía mil alarmas en su cabeza, a decir verdad. “ ¿tú? ¿te interrumpía en algo? ”
“ ya sé que puede parecer un poquito sospechoso, pero te prometo que no tienen nada raro. ” repitió una vez más, sosteniendo en alto la bolsa de papel que contenía diferentes dulces. “ es que mi vecinita se emocionó mucho horneando, y ahora tengo más galletas azucaradas y brownies de las que tanto ella como yo podemos digerir. ” ya había regalado la mitad, y había enviado a la pequeña con una buena ración a su casa, sin embargo, aún le quedaban unos cuantos postres en casa. “ así que a menos de haya una dieta de por medio... ¿por qué no? siempre sirven para subir un poco los ánimos. ”
jaehyun:
“lo sé, pero aún así… gracias.” y no es mentira lo que dice, su madre de verdad había alegado durante dos días completos que debía de mostrar su agradecimiento para con la enfermera, llevando una canasta de frutos o una olla con comida casera. sin embargo, gracias al cielo, su padre había logrado controlarla o de otro modo… seguramente jaehyun hubiese pasado por un momento muy vergonzoso. no por mostrarse humilde y agradecido, sino por que realmente nunca sabe que palabras son correctas de emplear en esos casos y los nervios le hubiesen carcomido la cabeza. escucha sus palabras y sigue el hilo de sus acciones, hasta volver a fijarse en el can que se encuentra junto a ella y que mueve su cola contento, completamente ajeno a todo. “me alegro de que sea así noona, al menos has tenido cosas que hacer para distraerte. eso es bueno.” sin poderlo evitar, su mano acaricia la cabeza del animal cuando este se acerca a él, una vez liberado. “no realmente — hace mucho tuve un gato, pero murió de viejo el año pasado. mi mamá dijo que ya no aceptaría más animales en casa, por que le ponen triste sus muertes.” explica, encogiéndose de hombros. “¿como se llama?” cuestiona, haciendo referencia a la mascota.
“ no hay porqué. ” le aseguró, sonriendo. se enorgullecía de hacer un buen trabajo, se preocupaba por volver las situaciones difíciles un poco menos traumáticas, y aunque ayudar con las heridas físicas era una parte importante de ello, no era la única. siempre estaría dispuesta a ayudar como pudiese. “ supongo que sí. ¿tú te has estado ocupando también? ¿qué tal el trabajo? ” no le gustaba ser el foco de la conversación, siempre prefería volcarla hacia su interlocutor, y ésta ocasión no era la excepción. “ ay, es verdad que es muy triste, pero mientras están contigo es lo más bonito ¿no? ” desde que habían conseguido al perro, en ese entonces un cachorrito, se había vuelto partidaria de no volver a vivir sin una mascota que le alegrara los días. “ moonchild. ” sonrió cuando inmediatamente sus orejitas se levantaron ante el llamado de su nombre, era un perrito muy obediente. “ minkyo lo escogió, porque ya sabes... moon. ” en ese entonces no le había importado mucho, sólo estaba muy emocionada por la bola de pelos. ahora le parecía un poco bobo, pero ya se había encariñado. “ se debería llamar moondog, o.. moonpup, a que sí. ”
subin:
“––ah” a veces se sorprendía a sí misma por se tan distraída o tonta. “no era eso” trata de justificarse por la amabilidad ajena. “es que, realmente no quería interrumpirte” miente esbozando una sonrisa. “pero bueno, ya que dices que no lo estás, puedes ayudarme” accede asintiendo un par de veces, tomando un extremo de la pesada maleta pero entonces se detiene ante el siguiente comentario. “¡ah! fabuloso, ¡podríamos ir juntas!” exclama con cierto deje de emoción, suelta la maleta que cae como peso muerto al suelo y se aferra a su brazo. “yo también quiero comprar un par de cosas” recuerda que había evitado salir toda la mañana por el miedo, pero si ya tenía compañía, debía aprovecharla. “aunque–– ¿crees que alguien se robe la maleta si la dejo aquí?” cuestiona observando la valija que ella había hecho.
“ bien, no lo hiciste, así que no te preocupes. ” en realidad no creía que le estuviese diciendo la verdad, pero ahora no parecía incómoda, entonces iba a dejar la preocupación de lado. se inclinó para tomar el otro lado de la maleta, pero no alcanzó a elevarla siquiera porque subin ya estaba dejándola caer de nuevo. “ no creo que sea la mejor idea dejar tu ropa recién lavada aquí. ” nunca se sabía, y podría asegurar que eran prendas bonitas. no merecían desaparecer por ser olvidadas a pies de las escaleras. “ ¿te parece si subimos tus cosas y luego vamos a la tienda, mejor? ” inquirió, pareciéndole esa la mejor opción. “ ¿cuántos pisos más arriba vives? ”
chungho:
ChungHo no tardó en procesar que aquella era la voz de la chica con quien compartió en la fiesta. Esto lo inquietó un poco, pues esperaba que fuera uno de sus compañeros de trabajo quien lo visitara. Permaneció quieto, sin saber qué decir o hacer en aquel instante, y tan solo escuchó. ¿Qué podría ser tan grave como para que ella lo fuera buscar a su departamento?, ¿se encontraba bien?, ¿estaba siendo acosada o amenazada por Simon como otros presentes que asistieron a la mansión? No, de ser así iría a la estación de policía. Si lo buscaba a él era porque se debía a un caso específico y personal. No podía dejarla afuera, por lo que concentró todas sus fuerzas en ignorar su malestar y se colocó de pie.
—Un segundo, estaba haciendo aseo…—Dijo el policía lo suficientemente fuerte en un tono vacuo y humedeció sus labios con la lengua. Era mentira, pero el desorden de su hogar solo pasaría desapercibido de ser considerado un reordenamiento, aunque la verdad es que continuaba siendo poco creíble, por lo que entreabrió la puerta tan solo lo suficiente como para dejarse ver, con las palmas de sus manos una en la puerta y otra en la manilla. Estas se encontraban sudadas de forma tenue mientras intentaba controlar los temblores. —SooJin, es..bueno verte… ¿Qué te trae por aquí?
había estado a punto de irse, era normal que la gente no estuviese abriendo sus puertas; demasiado desconfiados para hacerlo, o quizá sencillamente no había nadie en casa. por eso, al oír la voz ajena, sintió un poquito de esperanza aflorar en su pecho y esperó en la puerta. sabía que no era probable que un animal tan grande entrara por accidente en otro lugar, pero podía tener fe. “ buenos días, chungho-ssi. ” sonrió, sin darse cuenta del estado en que se encontraba el mayor. no había demasiada luz, sólo la suficiente para iluminar un poco sus facciones, y su mente estaba en otro lugar, con su peluda mascota. “ es que mi perro se escapó de su casa ésta mañana y llevo toda la mañana buscándolo, lo he llamado por cada calle y he preguntado a todos mis amigos por él, pero nadie lo ha visto. ” explicó, casi sin parar a respirar mientras hablaba. “ es como así de grande y muy peludo. ” llevó su mano hasta la mitad de su muslo para ilustrar un poco su tamaño, pero cada segundo que pasaba, su esperanza de verle allí disminuía: ya le habría venido a saludar. “ también es muy cariñoso con todo el mundo y por eso me preocupa que alguien se lo haya llevado, porque confía mucho en los humanos y.... ” se obligó a cerrar la boca, consiente de que al policía poco debía importarle su perro. “ ya me estoy desviando, es que estoy un tanto nerviosa el respecto. ” suspiró, aclarándose un poco la garganta. “ ¿lo ha visto? ”
Podía sentir diferentes miradas sobre él, desde el incidente de la fiesta todos parecías sospechar de todos, así que cuando la gente lo vió caminar por las calles de la mano de un niño pequeño que no era su hijo pareció levantar más sospechas sobre él. Al final se detuvo frente a la librería y esperó unos segundos hasta que la madre del infante salió a recogerlo, se despidió de la señora y soltó un suspiro. “ Para que vean, no estaba secuestrando al niño. “ exclamó en voz alta, se volteó encontrándose de lleno con un cuerpo, casi chocando en el acto. “ Lo siento. “
por su historia familiar, desde joven siempre se había preocupado en primer lugar por el bienestar de los niños, y con el pasar del tiempo aquello se había mantenido como firme rasgo de su personalidad. por eso, no habría dicho que estaba mirando al hombre con desconfianza, sino más bien con precaución, algo natural dada la situación que envolvía al pueblo. “ no tiene que ponerse tan defensivo. ” sus ojos siguieron el camino del pequeño, ahora reunido con su madre. “ ¿es profesor, no? por eso estaba con el niño. ” aunque enunciado como una afirmación, realmente buscaba que el contrario confirmase sus palabras, entonces así podría quedarse tranquila.
jinki:
“Mira, no digo que seas sospechoso,” aclara, arrodillado como estaba, acariciándole las orejas a su perro. El edificio de la comisaría estaba justo detrás de él. “Pero si sabes algo, deberías hablar con la policía. ¿Es idea mía o en este pueblo la gente tiende a guardar muchos secretos?” Llevaba casi nueve meses en Yeonsan, por lo cual a veces dudaba de su propia impresión de las personas del pueblo.
“ yo... sólo quería acariciar al perro. ” murmuró, aún guardando la distancia. no estaba segura de cómo habían terminado en aquel tema de conversación, pero no se le hacía raro. todo en yeonsan daba vueltas al rededor de simón. “ lo único que sé es que me asusta tanto como a los demás, pero trato de que no se note mucho. eso es todo, lo prometo, oficial. ” con respecto a los secretos, no tenía mucho que decir. ¿que acaso en otras ciudades no había secretos? estaba segura que sí. la diferencia es que en yeonsan podía verse con más claridad por ser tan pequeño pueblo, pero no le parecía justo dicho juicio cuando mantener la privacidad estaba en la naturaleza de todos.
subin:
se piensa la segunda propuesta por un par de segundos, ¿a quién podría llamar que no fuera ella? subin desconfiaba hasta de su propia sombra, observa una vez más a la otra fémina y esboza una sonrisa. si al mirarla no le daba una sensación extraña ¿quería decir que era de las buenas, no? pero entonces el siguiente comentario la hace fruncir el ceño. “uy, ¿de verdad estás muy ocupada?” cuestiona con ciertos tintes de decepción, sin siquiera captar que había sido ella misma quien lo había supuesto antes. “aish”
“ no... ” murmuró, con un deje divertido en la voz ante la aparente decepción de la chica. “ bromeaba contigo, porque realmente parece que preferirías que no te ayude, entonces te estaba dando una oportunidad de que me dijeras que me largara. ” lo comprendía, la desconfianza era el día a día en yeonsan últimamente. si no quería que se acercara a su apartamento, no podía culparla, por más intentos que hiciese de parecer amigable. “ pero sólo iba por un par de cosas a la tienda. aún puedo ayudarte, si quieres. ”
chan:
nunca se hubiese imaginado que atender a las mismas personas de siempre en su trabajo le daría tanta ansiedad, pero allí se encontraba escondido –durante su tiempo libre– en una de las escaleras del cine. no quiere desconfiar de los ciudadanos que ve diariamente, mas no puede abrirse completamente luego de la fiesta, luego de los hong. “estoy en mi descanso,” comenta rápidamente cuando ve a alguien acercarse, tragando audiblemente. “¿necesitas algo?”
su idea de ir a ver una película para distraerse no había resultado siendo muy efectiva: le costaba concentrarse en los sucesos que se desplegaban en la pantalla, y realmente no entendía nada de lo que estaba pasando. decidió irse cuando rondaba la marca de una hora y media, al fin y al cabo sólo estaba perdiendo su tiempo, y estaba muy decidida a irse hasta que sus ojos se enfocaron en la casi imperceptible presencia en las escalas. “ yo no. ” habló con suavidad, no quería sobresaltar al menor. “ ya me iba, de hecho, pero tú... no te ves muy bien. ¿cómo te sientes? ” se mantuvo a una distancia prudente, aunque sus manos deseaban poder verificar su temperatura, asegurarse de que todo estuviese bien. “ ¿puedo ayudarte en algo? ”
bei:
El tono apenas era audible, así que no lo reconoció hasta levantar la cabeza y ver al cliente para pedirle la forma de pago. Sin embargo, no alcanzó a hacer dicho pedido. Bei le tomó unos segundos que las facciones de la chica terminaran de encajar en su memoria. “Tú… ¡La bonita de la fiesta! Del vodka” ahora apoya ambos codos, su barbilla en las palmas, y le dedica la sonrisa más radiante de su repertorio. “¿Cómo estás, cariño? ¿Tú también te irás pronto?” ahora sí mira las cosas que pasó por el escaner. No eran demasiadas. “Uh, ¿parece que no? Espero que no” sigue sonriendo, escondiendo los dientes esta vez. “¿Vas a pagar con efectivo o tarjeta?”
aunque ella era particularmente recordando nombres y rostros, y asignando memorias a cada persona con la que se cruzaba, no esperaba ser reconocida por la chica detrás de la caja, y sonrió tímidamente ante la emoción que demostró. “ soy yo... ” canturreó, dejando el último par de cosas sobre el mostrador. “ no, no. me quedo aquí, tampoco estoy buscando llenar mi inexistente búnker de provisiones. ” bromeó. apenas lo necesario para la semana. “ efectivo. ” buscó en su bolso el dinero que traía justo para ese propósito, para luego volver la vista hacia ella. “ ¿tú? ¿todo bien? ”
chungho:
Cocaína; los deseos por ella en ese momento eran dementes.
Al igual que el primer día en que dejó esta sustancia, ChungHo sentía que se derrumbaba. Inocentemente, creyó que la ansiedad por consumirla desaparecería en semanas, sin embargo llevaba más de un mes sin usarla y la sensación continuaba volviendo.
A su estado actual ni siquiera ChungHo sabía qué se le sumaba. El síndrome de abstinencia que padecía podría ser, más bien, causa de alguna droga distinta, sin embargo pensaba en cocaína en aquel momento. La verdad es que fue tanto lo que metió en su cuerpo que con suerte los recuerdos de aquel tiempo permanecían en su cabeza. Calculó mentalmente el tiempo que debía estimar a aquel estado, no obstante esto variaba; podía ir y volver esporádicamente. ChungHo podía estar bien una semana entera o adolecer cada día de ella.
Su cuerpo y rostro se encontraban cubiertos por una fina capa de sudoración, y él recostado en posición fetal con su cabeza hundida en el respaldo de su sofá. Quería vomitar, esto le molestaba, y el molestarse le traía recuerdos que molestaban aún más. Sentía tanta rabia que temblaba dolorosamente.
¿Era su culpa?
<<Es culpa de Simon>> aclaró en sus pensamientos, convenciéndose de que lo ocurrido en la mansión no era algo que él pudiera haber previsto. Llevaba alrededor de una semana sin presentarse al trabajo, pues quería investigar y sacar conclusiones por su cuenta, sin embargo este lapso de tiempo precisamente coincidió con periodos de abstinencia muy potentes. Había vomitado los dos días anteriores a ese.
Escuchó el timbre de su departamento sonar, pero no movió un solo dedo. Medio minuto después volvió a escucharlo. El policía definitivamente no iba a abrir, solamente lo haría de ser un uniformado quien tocaba, pues solo sus compañeros de trabajo sabían de su pasado. Era posible que fuera uno de ellos, por lo que hizo un esfuerzo para quedar sentado en aquel sofá, mas no pudo reunir fuerzas para levantarse.—¿Quién es?
llevaba más o menos una hora entera tocando en las puertas de sus vecinos —algunos, desconfiados, no le abrían. otros tantos inclusive la invitaban a pasar—, sin tener éxito en su búsqueda: sus padres, buenos para nada, habían dejado la puerta de la casa abierta, dándole la oportunidad perfecta a su mascota para que se escapara, y soojin llevaba toda la mañana buscándolo. al no dar con él en ningún parque, se había resignado a que quizá habría entrado a alguna casa por error. “ ¿chungho-ssi? ” creyó reconocer aquella voz, y ya estaba muy cansada como para preocuparse de si era otra persona y se había equivocado. “ es moon soojin. ” no quería gritar todo el tiempo, y por eso esperó a que le abriera antes de explicar su razón de estar allí.