Cuentame si mis palabras pueden tocarte, si de alguna manera las escuchas, si las aborreces, si te aburren, si te tranquilizan en esas noches en esas guardias, en esa soledad acompañada, rodeada de otros que solo están, cuentame si te distraen de tus problemas, sabes es extraño a veces cuando leemos a otros se perciben sus tonos su emoción, pero más extraño extraño que las impresiones que nos dejan son los sabores quizá olores, es como una facultad que hay que desarrollar, es más fácil percibir de un texto lo bueno lo malo, incómodo, lo sexoso, pero intentar encontrarle un sabor implica la habilidad como la de un catador, como por ejemplo este texto no sabe exactamente a un club sandwich, sino quizá a tono de pizza con café frío casi aguado, con algo de sabor a periódico no se si lo hayas probado, quizá un muy leve saber a vino, aunque quizá debo practicar más, pero cuentame no como has estado, no que haces cuentame un sabor...














