Desde pequeños nos enseñan que debemos querer ser algo en el futuro, que tenemos que tener más o menos claro qué seremos "de mayores". Muchos pretenden desempeñar las profesiones más vistosas y conocidas: médico, abogado, bombero... Pero muy pocos -o ninguno- responderÃa a la famosa pregunta con un "quiero ser publicista". Con motivo me miraban extrañados mis allegados al decirles que lo que yo querÃa hacer eran anuncios, que eso era lo que me gustaba, a los diez años. Mi pasión era ver los anuncios de la televisión, me los sabÃa todos de memoria, incluso era una diversión para mis primos, que siempre encontraban alguna forma innovadora de probar mis conocimientos. La vida me llevó por otros caminos, lugares, carreras que quizá no me sirvieran académicamente, pero que en la actualidad y observando con distancia considero que han forjado mi experiencia vital. Experiencias de las que se aprende siempre, gente de la que te nutres y aprendes aún más, momentos vividos que construyen tu personalidad. Y esa, mi personalidad, me pedÃa más, inconformista por naturaleza necesitaba saciar mi voluntad de estudiar esta carrera, y al fin, aquà estoy. Caminando hacia el frente pero sin arrepentirme de ningún paso dado, ya que eso, es lo que soy.