Entero o a pedazos pero voy!
Sentir la incapacidad de creer, eso es jodido, estás jodida. Son heridas que crees superadas, pero al momento de la verdad, de tener que probar toda esa fortaleza que venís creando y sintiendo, construyendo, en el momento que hay necesidad de abrir el corazón, ahí reaccionas. ME doy cuenta de que no, me lastimaron y por sobre todo ME lastime tan hondo que cuesta llegar al principio de esa herida y curarla. Lo analizo y lo siento como el camino que emprendi al reaccionar, pero no estoy cerca de terminarlo, mucho menos de llegar a la herida inicial, la que sangra sin parar y va fluyendo en ese camino. Pero acá voy, nunca paro y es parte también de mi objetivo, para poder sanar primero hay que reconocerse dañada, y eso lo tengo más que aprobado, entonces sigo, no abandono el camino pero me pierdo, me mareo, me dejo llevar por la emoción que me ocasiona la monotonía de sentirme estable, y no es más que una pantalla, es la ilusión de una estabilidad que no quiero. Yo quiero sentir, sentir sin dudar, sin miedo al dolor, sin miedo al miedo. Abrirme y ver que la herido cerró, ahí veo la cicatriz pero la siento parte de mi y con orgullo, con aprendizaje, pero por sobre todo con amor, ese amor que me está costando sentir, dar, y claro, al mismo tiempo recibir. Voy cada vez más cerca, o cada vez más clara, o símplemente perdiendo el temor. Se que voy... No me estanco pero dudo, me reprimo en el temor. Es hoy, lo que sentís ahora es hoy, mañana puede ser dolor, o puede ser la alegría más grande de tu vida, sólo abrirse y darse la oportunidad. Camina, corre, salta, llora el camino, ya sea de dolor o de alegría. Perdete, porque si te sentís perdida no queda más que encontrarse, pero no te estanques, no pares de caminar, porque ahí es donde el miedo puede ser la única opción.












