Recuerdo tus ojos vacilantes observando con detenimiento mi mano, asombrado
Aún siento tu mano tomando la mía, con grandes ojos preguntando si la ansiedad me había provocado eso
Si rascaba mi mano con frecuencia o si era solo una mancha de lunares
"Son lunares, van desde mi muñeca hasta mi última falange del dedo medio", comenté mientras marcaba el camino de estos mismos
Entre tu embriaguez preguntaste si tenía más lunares, ambos reímos después de un momento, tu pregunta estaba tontamente formulada
"Me refiero a más lunares de este tipo"
"Tengo otro, en la barbilla"
Tu mano viajó de mi mano hacia mi barbilla, me tomaste y me viste fijamente, nuevamente en asombro
"Nunca había visto lunares de este tipo, me gustan"
Solo podía verte y pedir al universo que por favor te dieras cuenta de cuánto quería, de cuánto anhelaba tus labios sobre los míos













