Su búsqueda por una respuesta a aquella interrogante respecto a la identidad de su figura misteriosa había sido puesta en pausa. Conocía a muchas personas insistentes, pero ninguna como aquel joven ciudadano danés que parecía empecinado en embriagarlo. Sólo había algo por hacer. Apartándose del centro de la fiesta, había encendido un cigarrillo (la situación lo había puesto terriblemente tenso), y con éste en mano, sujetaba un vaso transparente con un líquido ambarino en su interior. La presencia de alguien cerca le hizo levantar la voz, y pensando que era uno de los sirvientes de la casa danesa, uno de aquellos que cargaban las charolas con bebidas, dijo: —¿Dirías que esto luce como whisky?— soltó sin ver a su ahora acompañante, cigarrillo moviéndose con cada palabra entre sus labios. —Sólo es jugo de manzana, pero si lo haces lucir como algo alcohólico sin echarle alcohol, voy a estar en deuda contigo mientras esté en Dinamarca, te lo juro,— aseguró, sacudiendo la cabeza antes de levantar su mirada, recién cayendo en cuenta de que no estaba hablando con quien creía, tomó entre los dedos de su mano libre el tabaco y carraspeó incómodo. —Lo siento, pensaba que eras otra persona…. Pero la oferta sigue en pie, supongo.—
Había distinguido en la distancia al príncipe egipcio. Queriendo acercarse para saludar, se encontró con que el silencio se hizo aún frecuente en su persona conforme el tono ajeno realizaba aquella petición. Enarcó una ceja y observó el contenido de su vaso. De no ser porque le había aclarado su contenido, ella habría optado por algún tipo de champagne o derivados. Aunque ahora que lo pensaba bien, no veía burbujas ni signos de tal líquido. "No estoy muy puesta en bebidas alcohólicas. Pero puedo pedirle a un camarero que te ayude en la labor. Ahora se me ha antojado un poco de zumo de manzana" respondió, curiosa. Sus ojos capturaron los ajenos nada más éste se dirigió a ella. Una leve risa abandonó su boca. "Si la oferta sigue en pie no puedo negarme. ¿Puedo entonces tomar otro como el tuyo? Ambos podemos fingir que es alcohol si eso quieres." Comentó con cierto tono divertido. "No pudimos continuar conversando la última vez que coincidimos y quería pasar a saludarte."