“Aun puedo recordar esa tormentosa y larga noche, tenía su boca seca y un amargo sabor en su garganta, su cuarto no tenía ni una llamita de luz que la iluminara, tan solo era ella, el silencio tan fuerte que se podía escuchar en todos los rincones de su habitación, eran las 2:35 am y sobre sus mejillas rodaban gotitas de agua, tragaba nudos para no hacer ruido y que alguien descubriera lo que sucedia...
Encendió su celular y comenzo a escribirlé, (pero que demonios hago) se pregunto, (recuerda lo que te prometiste) comenzó a borrar cada letra y la pantalla de su celular se apagó...