baeilwoo:
se siente completamente ridículo, no solo por el glitter en su rostro, sino también por haber salido corriendo con los ojos medio cerrados y aquella especie de regañiza proveniente del otro varón, no hacía las cosas mejores. ––¿acaso me ves con rostro de diversión, de que estaba jugando? ¿qué tan idiota tendría que ser para jugar a echarme glitter en el rostro? –– cuestiona, no realmente molesto pero exasperado por como resultaron las cosas. intenta inútilmente sacarse parte de la brillantina de su rostro, pero la fórmula solo hace que se adhiera más a su piel. –– yah ¿tienes idea de como sacar el glitter de los ojos? necesito mis ojos con urgencia, te ayudaré a limpiar el desastre luego ––
Sabía que sería muy extraño, casi imposible, que el joven fuera parte de la pequeña manada que se esparcía por el lugar. Quizás era padre y su hija había provocado el lío, pensó en sus adentros pero ante la falla de suposiciones decidió guardar silencio. “no lo sé, pudo haber sido una ráfaga de viento el que te arruinó el maquillaje” los labios tiemblan, queriendo que la risa no escapara de sus labios. Un rápido vistazo al suelo y ya estaba en su misma postura de seriedad, aunque no sabía que tanto le podía durar. “estoy en el área de limpieza, no de enfermería” repite, un tanto cansado pero la oferta de ayuda no le parecía mala, sobretodo considerando lo difícil que era limpiarlos. “un poco de agua fría te ayudaría, tampoco te quedarás ciego” intenta consolarlo. “vamos, puedes tomarme del hombro así no te pierdes” ofrece, tiene la sensación de que la mala suerte podía perseguirlo y hacer que se accidente de nuevo.









