hay algo fascinante en joonki, piensa. no logra decidir si es la forma en que sus pestañas parecen acariciar sus pómulos cuando su mirada está baja o si son sus labios que no dejan de verse suaves aún cuando el nerviosismo es obvio en su accionar. o quizá, se dice, es la suavidad de sus yemas que dejan cosquillas por donde han tocado, o es la carcajada ahogada que abandona sus labios. piensa, también que es probable que sea un mezcla de todo eso y más. “eres fascinante, ¿sabes?” dice antes de notarlo, sus pensamientos dejando un huracán en el camino. “me hablas con pistas que no logro saber cómo interpretar” su labio inferior sobresale en un puchero; sin embargo, el fruncimiento de sus cejas deja entre ver todo lo que le está costando contener la risa. “me gustaría saber cuál es esa historia que no me estás contando” susurra, sus ojos perdidos en las facciones ajenas, anhelando una mirada que no le sigue. “mírame, joonki” reclama cuando su mano derecha sube hasta la mejilla contraria y hace hincapié para dar con su mirada. “mírame y dime de qué se trata esa cierta debilidad que tienes conmigo, para yo también contarte”
Su diestra cae cuando las palabras ajenas invaden sus pabellones auriculares, genuina curiosidad que ahora descansa sobre sus facciones ante la extrañeza que tal fraseología otorga. No acostumbra a recibir tamañas palabras y aunque no debería sorprenderse si es Changmin quién las emite, puede que tanto tiempo sin él lo haya obligado a volver a sus anteriores andanzas. En donde no hay cabida para comentarios como el ajeno, donde no espera siquiera obtenerlos. “ Preferiría que no. ” Hace mención a aquella línea de sucesos que el muchacho desconoce, sabiendo entonces que necesitarían de un lugar seguro o simplemente, otra vibra diferente que lo obligara a sentirse lo suficientemente cómodo para bajar sus defensas. “ Tal vez en otro momento, ¿sí? ” El tono de súplica escapa de sus labios sin desearlo, un fruncimiento de los mismos al percatarse del aura vulnerable que de pronto lo ataca. Pero entonces su mirada vuelve y el contacto de su piel con la ajena parece quemar a fuego vivo, su mano izquierda elevándose lo suficiente con la primera intención de alejar su diestra de su rostro. Sin embargo, ningún movimiento es ejercido, sus dedos gentilmente acariciando su muñeca, ojos de cachorro que lo observan curioso mientras por fin ejerce presión, aunque solo lo suficiente para bajar la mano contraria con la propia, no atreviéndose a soltarlo aún. “ ¿Qué quieres contarme? ” Aún un tanto reacio a hablar, prefiere que el silencio invada la atmósfera por un momento, jugueteando un poco con los dedos impropios con la intención de entrelazarlos a los suyos, mas no atreviéndose de momento. “ Supongo que, uh, con debilidad me refiero precisamente a eso, ¿sabes? No puedo tratarte como trato a la mayoría, ni siquiera a Haru, que es mi propio hermano y a quién adoro, lo trato como te trato a ti. ” Su voz ha disminuido de intensidad, frunciendo el ceño ante sus propias palabras mientras su tono se va apagando conforme parte de su confesión ve por fin la luz. “ No es porque no quiera, sino porque simplemente no me da el corazón para hacerlo. Es que eres g-grandioso y te extrañé un poco cuando no estabas aquí. ” Se corrige rápidamente. “ No un poco, olvida eso. Te extrañé un montón, Changminnie. ”