“Morir es fácil, más que recuperarse de las heridas de un accidente…” vocalizó con voz aterciopelada, llevando una de sus manos a la contraria para así proporcionarle un pequeño apretón amistoso. “No es tonto.” terminó por decir con cierta empatía. Y es que, cuando no había riesgo de muerte, ¿a qué se le temía, si no al dolor? ¿A los recuerdos? “En caso contrario, siempre podemos decirle a Ty que use algo de su magia.” se encogió de hombros. “No.” negó ni bien las palabras contrarias terminaron de manar, cruzando ambos brazos sobre su pecho. “Equivocarte de destinatario al enviar un mensaje es un error. Hacer el delineado disparejo es un error. Dejarte muerta en el piso luego de amenazarte no es un error, Tatiana. Es una elección.” justificó su punto de vista, moviendo su cabeza de un lado al otro en pequeñas negativas. “Jamás lo perdonaré por lastimarte. No me importa si lo vuelve a intentar o no, con una vez es suficiente para mí.”
“Supongo que para otros el morir es fácil, para mi no tanto” encogió los hombros con una sonrisa tratando de aligerar el ambiente, pero realmente no era de mucha ayuda, la muerte y Tatiana tenían una relación bastante complicada “Oh, Rosie... ¿Qué haría sin ti?” preguntó recargando su cabeza sobre el pequeño cuerpo de la rubia, escuchando sus palabras y ahora sin muchas ganas de verle a los ojos. Sabía que Rosalie hacía todo eso por lealtad, por amistad o por otras cosas.. pero Tatiana se sentía mal de solo pensar en aquello “No quiero que lo odies por mi culpa” soltó al fin, luego de un minuto de silencio “Ódialo por como es, por mentirnos... pero no lo odies por lo que me hizo porque en cierta parte él tenía toda la razón de hacerlo” suspiró “Yo comencé aquella pelea, me dejé llevar y casi lo mato--- el solo estaba protegiéndose y a Mason” Mason, Mason, Mason... ese chico parecía entrometerse en todo lo que hacía últimamente. Lo tenía controlado, claro. Pero aún así le molestaba el tan solo pensar en él.









