Tú no.
Me pones tan triste cuando sale el tema, me pone más triste saber que ni siquiera te gusta hablarlo porque siempre termino llorando. Quizás eso te haga creer que sigo siendo una niña pequeña, una inmadura. Me duele saber que si salgo a la calle y me gritan obscenidades tú no me defenderás. No lo harás. Me lo has dejado en claro varias veces.
De igual forma comprendo que al final del día no necesitaría tu ayuda porque me puedo valer sola, no obstante, sigue siendo bastante triste. Es triste, muy triste.
Quisiera que de verdad te interese aprender respecto al tema, que fueras como esas madres que sí se esfuerzan en entender y aceptar, que sí se sienten orgullosas de sus hijos e hijas… Pero no lo harás, no, tu no. Ya lo has demostrado. Nunca lo has dicho tampoco. Supongo que eso está bien, pero sigue siendo triste.
Ojalá me vieras con los ojos de papá, el sí se siente orgulloso de quien soy y nunca me ha demostrado no estarlo. Pero no, tu no, tu no lo harás.
Y está bien, supongo.
Es extraña la sensación de querer lo que otros y otras sí pueden tener. Aunque sé que no soy la única en mi posición, sigue dándome pena.
Tampoco te interesa si me pongo a llorar, o si me siento frustrada, si debido a esto ya no quiera contar más contigo cuando algo pase. Ojalá lo entendieras, ojalá te sintieras orgullosa de mí, ojalá me apoyaras sobre ir a las marchas y demostrar mis verdaderos colores, ojalá apoyaras mis futuras relaciones. Ojalá no me tengas que pedir que me siga escondiendo.
Pero no, tú no, tú no lo harás.
04-07-2020 21:11









