Paren la vida que me quiero bajar
Hoy, a casi un año de que viví la mejor experiencia de mi vida, me puse a recordar todo lo que implico el hecho de querer ir a vivir a otro país, conocer otros lugares y otras culturas. Y de repente me llego de nuevo el síndrome del viajero eterno junto con la nostalgia de estar allá y como hacer para volver si ni siquiera tengo aun un trabajo estable, me falta un semestre para terminar la carrera y… Vaya! Un semestre para salir y no saber que hacer de mi vida… Fue cuando me puse a pensar que todas las sensaciones de estos cuatro años las sentí en poco mas de seis meses:
¿Porque la universidad es tan parecida a la vida de un erasmus?
Cuando te graduas de la prepa entra ese miedo de no saber como sera, todos dicen que no duermes, que implica muchos sacrificios, pero también muchos beneficios y piensas “chingue su madre ya me urge salir de aquí y empezar mi vida adulta y disfrutar” (que pendejo es uno). Cuando estas en la universidad empiezas una nueva etapa en la que adquieres nuevas responsabilidades, beneficios y experiencias; empieza la euforia de ser joven y querer comerte al mundo, así transcurren los primeros semestres y piensas que la universidad no es tan agotadora ni pesada como siempre te lo contaban, tiene sus altas y bajas como todo pero no crees morir de estrés, simplemente te gusta la universidad y la disfrutas. De repente empiezas con los últimos semestres, ya falta menos para graduarte, hay que buscar un trabajo para ganar experiencia, lo cual es muy difícil porque quieres tener un sueldo de director cuando ni siquiera te graduas aún pero oye! la universidad no se paga sola, ni los autobuses, ni los zapatos, ni la ropa, ni las comidas con los amigos, ni las borracheras… Pero como nadie paga mucho tomas el primer empleo de becario que te ofrecen donde el salario sea aceptable (algo es algo). Comienzas a darte cuenta que necesitas un empleo para que cuando te gradúes no seas un hermoso nini y dependas de tus padres. “Y si mejor no me graduó aún? Podría reprobar un par de materias y seguir aquí un año mas” pero maldita sea! La universidad ya te tiene harta, estas cansada del ciclo “trabajo-universidad-casa”, ahora los fines de semana prefieres dormir todo lo que puedas y no desvelarte en una borrachera. Terminas la universidad y buscas un trabajo en el que oh sorpresa, tampoco tendras un sueldo de director, sino de recién egresado que es solo un poco más de lo que te pagaban como becario, hay que pagar impuestos, buscar vivir solo porque que oso vivir con tus papas a esa edad, lidiar con tus tías y su “¿para cuando el novio? Si no consigues uno pronto te vas a quedar solterona y amargada” chingadamadre tía! Amargada ya estoy, por eso no tengo novio. Y aquí es el punto en el que quieres, necesitas volver a la universidad, la vida adulta es demasiado complicada para ti.
Lo mismo pasa cuando decides irte de erasmus, cuando empiezas todos los tramites entra el miedo a lo desconocido, a no saber como vas a vivir seis meses si ni siquiera sabes cocinar y muy apenas puedes valerte por ti mismo, pero igual piensas “Chingue su madre, me urge salir de este país y conocer gente nueva, ser independiente y vivir nuevas aventuras…” Y te vas y todo es nuevo, te enamoras del pais, de los nuevos amigos que haces, todos quieren hablar con un extranjero, te invitan a fiestas y eres el centro de atención. Pero de repente todo eso pasa, ya se acostumbraron a ti, ya eres uno mas del montón, tus amigos tienen cosas que hacer, ellos no están de vacaciones como tu y no tienen tiempo para ti. Empiezas a sentir una ligera sensación de extrañar a tu familia, amigos y… weeeey necesitas un taco!! un puto taco de verdad, no esos intentos baratos que venden. Empiezas a prepararte para las despedidas, te encanta donde estas pero ya es momento de volver a tu país, necesitas con urgencia un taco! Cuando estas de regreso todos quieren saber como te fue, les da gusto que estés de vuelva, pero al paso de los días todo vuelve a la normalidad, empiezas a creer que todo tu intercambio fue solo un sueño, empieza la nostalgia y ahora quieres regresar, ya no estas cómodo. Todos quieren que vuelvas a ser el mismo, el problema es que ya no lo eres, te falta algo, hablas demasiado de tus experiencias como erasmus y ya todos están hartos de escucharte hablar de lo raro que hablaban en el país donde estabas y lo mala que era la comida “hubicate amigo, ya volviste a la realidad” la realidad… ¿A quien le gusta ese sentimiento?. Lo importante es que te vas dando cuenta que no eres la única persona que se siente así, habemos muchas personas con ese sentimiento, los psicólogos dicen que el síndrome del viajero eterno no dura mucho pero si me preguntan, lo siento interminable, pero esta bien, supongo que es parte del cambio.
En ambos casos, la universidad y el intercambio, son etapas que te hacen crecer como persona, aprender, ganar experiencias que te definen como persona, tener historias que contarle a tus nietos (si es que no te quedas solterona y amargada) y recuerdos bonitos, y no tan bonitos, que se van a quedar contigo toda la vida.













