El ejercicio de los meteoritos fue de los primeros ejercicios que realizamos, no solo en la asignatura, sino también del máster. Aprendimos muchas cosas que nos sirvieron en el futuro para el desarrollo de muchas otras actividades que siguieron apareciendo en el transcurso del programa académico. Con el ejercicio tomamos conciencia de la importancia de elegir bien quién asume cada rol, porque como desconocíamos la actividad se repartieron los roles al azar. Aprendimos a confiar en las personas que guiaban, sobre todo los obreros que iban con los ojos cerrados. Los helicópteros aprendieron a gestionar ser un mando intermedio, con normas muy estrictas. Aprendimos a trabajar bajo conversaciones unidireccionales, cumpliendo órdenes y confiando en la persona que las ordenaba. A pesar de que aparecieron discrepancias durante el ejercicio, gestionamos la necesidad de dar la opinión, frente a una situación límite, aunque ficticia, trasladaba riesgo, presión y estrés. Estos son algunos de los aprendizajes globales, aunque seguro que cada persona a nivel individual se llevó mucho más.










