Astucia. Sin duda Ariana había sido una genia al hacer que el moreno moviese su hermoso trasero hasta el hotel dónde se iba a alojar ella, ¿por qué?, razones obvias, o bueno, razón: Perrie. La chica no quería encontrarse con la rubia bajo ninguna circunstancia, no era una persona de su agrado, mucho menos al tener algo que Ariana quería más que a nada. Tras enviarle el mensaje, se duchó y se vistió rápidamente aunque no de una manera exagerada, al contrario, llevaba un conjunto de lo más normal pero sugerente, aún así no había escogido la ropa a propósito, su yo interior la obligaba a arreglarse, sentía la necesidad de verse preciosa a los ojos de él, eso era lo que le importaba. Tras acabar de arreglarse comenzó a juguetear nerviosa con cualquier objeto de la suite.
El moreno no tardó en llegar a la dirección que Ariana le había enviado. Tampoco le fue difícil el conseguir la suite en la que estaba, sino que su verdadero problema había sido minutos atrás. Obviamente, se tuvo que encargar de que ningún pararazzi,fan o incluso Perrie se enterase que él estaba en el hotel por su queridísima amiga. Además, los de Modest no lo dejaban en paz con sus llamadas, mensajes y constantes visitas. Su vida en ese momento era un completo caos, y lo único que quería era alejarse de todo eso. Al llegar al hotel, naturalmente le indicaron el número de la suite. Se dirigió hasta allí rápidamente (no usó el ascensor, sino las escaleras) y, al llegar, tocó la puerta. Luego, suspiró, nervioso. En ese momento, se dio cuenta de lo mal que estaba vestido y, además, que su pelo probablemente era un caos. El haber sido invitado por ella le había hecho olvidar esos pequeños detalles (los cuales ahora parecían increíblemente grandes) al salir tan apresurado de su casa.










