Me encontraba buscándote de nuevo, me advertí.
Quisiera cuestionarme sobre qué me hace olvidarte o hacerte a un lado, siempre pensándote, más no adentrándote.
Creo que es un poco egocéntrico pensar que soy yo quien a un lado te hace, cuando eres tu quien da vueltas incesantes en lo más profundo de mi ser intentando escaparse.
Alguien o algo más grande te trae de vuelta, te pone de nuevo en mi voluntad de tomar letra a letra una sinfonía de oraciones que se convierten en uno de los más tiernos textos que pudieran ocurrirse a un sin sentido latente en este tierno presente.
Debo confesarte que, no sin miedo, una vez más me encuentro frente a ti, en casi el mismo tiempo y con el mismo sentimiento.
Envuelta en una inconmensurable belleza que brota de lo más profundo de mi ser, y del tuyo claro está, de aquel árbol también, de aquel mensaje sin fin que hiciste llegar a cada rincón de ti con un tierno “Ser”, “ Soy”, “Somos”.
Me alegra verte de nuevo. Espero compartirte más, ahora que Estás.
¡Vaya secreto escondías en mi pecho!
Reflejo de mis miedos, reflejo de mis dedos y de mis deseos.