«El pliegue: el Barroco inventa la obra o la operaciĂłn infinitas. El problema no es cĂłmo acabar un pliegue, sino cĂłmo continuarlo, hacer que atraviese el techo, llevarlo hasta el infinito. Pues el pliegue no sĂłlo afecta a todas las materias, que de ese modo devienen materias de expresiĂłn, segĂșn escalas, velocidades y vectores diferentes (las montañas y las aguas, los papeles, los tejidos, los tejidos vivientes, el cerebro), sino que determina y hace aparecer la Forma, la convierte en una forma de expresiĂłn, Gestaltung, el elemento genĂ©rico o la lĂnea infinita de inflexiĂłn, la curva de variable Ășnica.»
Gilles Deleuze: El pliegue: Leibniz y el Barroco. PaidĂłs, pĂĄg. 50. Barcelona, 1989.
TGO
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