Mi nombre no importa demasiado. Lo importante es que soy una de esas tejedoras que empezó con gusto a hacer punto pero que con el tiempo no volvió a tocar unas agujas. De libro, vamos. Después de dos años, vuelvo con fuerza a interesarme por aprender y hacer nuevas labores.
¿El problema? Entre materiales, kits y cursos, esta afición es una pasta. Además, la mayoría de los patrones que veo no me gustan y me parecen aburridos.
Por eso he decidido recorrer Internet en busca de patrones modernos, bonitos y gratuitos. Además, si durante el camino me voy encontrando imágenes crafters curiosas, ¡mucho mejor! No será una tarea fácil pero hemos venido a pasarlo bien. ¿Te apuntas?