Hola Camila, iba a escribirle un ask, pero parece que deshabilitó esa posibilidad entonces, le escribo por aquí. Espero que esté bien.
Quería agradecerle por la experiencia que ha sido para mi, mi primer juego online, SSA-KoTZ. Ayer fue el día más feliz de los siete meses que lo jugué (el día en que renuncié a jugarlo más). Me cuesta mucho comenzar las cosas, me cuesta aún más poderlas terminar (dejar de hacer).
Mis nueve cuentas y cientos de horas invertidas y tiradas en esta experiencia se lo agradecen. Se que un futuro alternativo para los millones de personas va a ser los mundos virtuales y pues nunca había vivido una experiencia así (comunidad, mundo alternativo, etc.)
SSA-KoTZ me trató mejor y ocupó más que mis últimas cuatro relaciones sentimentales que he tenido y pues eso es una realización agri-dulce (dulce porque pude ocuparme, pude pensar en algo que no fuera seguir volviéndome loco con mis mismos problemas, etc.) (salado o agrio porque pues fue una total pérdida de tiempo, me robaron vida, y me crearon cada día cientas de razones para odiar a Tencent y GT Arcade, por ser estafadores, mentirosos, poquiteros, miserables, perversos, haraganes e inútiles, etc.
Lo bueno es que esa vida de comunidad es el futuro, que se debe hacer mejor, para no tener tantas deserciones y decepciones y pues es una enorme oportunidad para un futuro alternativo - no apocalíptico.
Quería como siempre desearle todo lo mejor. Intenté de crear una amistad con Usted, aunque fuera virtual y diferente, pero pues, sus demonios, miedos y defensas nunca me lo permitieron. Todo tiene una razón de ser. Un primo hermano mío vive en Santiago desde hace dos años, si me permite a través de él mandarle su regalo de cumpleaños, pues se lo agradecería, y pues si no, no. Nunca nada es problema si lo que se busca es el bien propio, o el bien ajeno en libertad.
Este año ha sido una bendición para mí. He tenido tiempo para curar mis heridas, introspección y madurar mucho (porque mi edad mental de 12 años, me ha hecho más daño que bien). Mi mamá murió de un tumor cerebral hace 17 años, y he tardado todo este tiempo en poderla llorar, poderme perdonar, poder recupar mi conciencia. Aunque no lo crea ponerme la tarea de salvar a la gente de mi alrededor, en lugar de ocuparme de mí y de mis problemas, llegó a ser un trabajo de tiempo completo con overtime y ad honorem. Este año mandé a todo y a todos a la chingada y me cuidé a mi por primera vez en mi vida.
La vida es una maratón y no un sprint. Nos provee de muchas oportunidades cada día para realizar nuestros sueños y vivir una vida plena y rebosante de felicidad. Claro depende de nuestra suerte encontrar a las personas indicadas, el camino apropiado, y todo lo necesario para volverlo todo increiblemente realidad. Pero, pues, de eso se trata la vida, de encontrarle a todo sentido.
Me despido de Usted, en caso de que no nos volvamos a hablar. ¡Adiós Camila!