Quiero guardar este poema aquí, porque me salió también, querer a alguien que solo me usaba. No te extraño.
Estoy en esos capítulos de colapso
Intento mantener mi salud física
Arrostro mi salud mental
Recuerdo todo lo que ya no tengo
Y todo lo que ya me olvidó
… quizá estoy tan lejos de todo aquello que me quedé atrapada por tu fantasma.”
A veces digo que no te extraño,
Pero al final de la noche sigue siendo tu espectro,
Lo que ahora parece tan grande.
Solo una taza de café.
Intento ser ordenada.
Estoy llorando,
Tan fuerte,
Como tantas veces me viste hacerlo.
No sé por qué lloro por todo.
Guardo papel bajo mi almohada.
Estoy llorando,
Tan fuerte
Hasta no poder respirar.
Hay un par de risas en la cocina,
Se apagan
y luego estoy yo,
llorando en silencio.
Llorando quedito,
en la cocina,
en el cuarto vacío de alado,
detrás de ti,
mientras dormías tan profundamente.
Estoy yo,
llorando en silencio,
apretándome la boca,
en la regadera,
en la calle frente a la ventana,
viéndote dándome la espalda.
Estoy yo,
llorándote,
pidiéndote que me quieras,
que perdones lo mucho que te quiero
Extrañar.
Extrañarte también significa
extrañar tu silencio,
el que hacía tanto ruido,
y te pedía siempre que apagaras.
Yo era un libro abierto,
y eso me mataba, tu silencio.
Tú ignorándome,
tú castigándome,
tú haciendo que me cuestionara,
¿qué tan buena era queriéndote?
Y era muy buena.
Extrañarte significa recordar
que te di,
que me di toda.
Y me dejaste ir.
“Cuan feliz es el hombre inocente sin delito, el mundo que se olvida del mundo olvidado, el eterno resplandor de una mente sin recuerdos, se cumplen las oraciones y se rechazan los deseos.”
Yo no quiero extrañar ni recordar.
Yo quiero olvidar.











