Los días comienzan a enfriarse.
Los días comienzan a enfriarse,
con la llegada de los malos vientos también la tristeza vieja viene, no esa de antaño, pero si la que parecía haberse desvanecido casi por completo,
vuelve de sorpresa, golpea en la garganta, ensangrenta, erosiona,
llena de soledad y dureza, una sorpresa no grata, que complica el panorama, una vehemencia extraña, a la que cuesta encontrarle causa y motivo, pero esa que al final siempre regresa , sin haberlo pedido,
igual ataca,
en medio de la noche o en la cocina,
al fuego de la lumbre, la apaga, un soplido de rencores, con mala hostia, queriendo dañarte, cerrando con llave, busca hacerte un errante ,
que no medita ni contempla sufrimiento, sino que lo consume e idolatra, no te permite avanzar más allá de las nubes,
ahora cantar bajo la luz de la Luna ya no es un acto de valentía, más bien se convierte en una búsqueda de compañía, así de solo deja, así de patético,
en estos días,
qué comienzan a enfriarse,
Uno busca el abrigo, o con qué cobijarse,
Pero las únicas respuestas son;
A: resignarse, resignarse al frío que te quema las mejillas, y te deja desnuda,
O B: buscar la leña en llamas eterna,
La llamarada infinita,
La llamada Esperanza.
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. Tengo fe de encontrarla…
T.C.M












