Llevo meses tratando de conseguir algún trabajo digno,
Dónde por lo menos; no me traten como menos,
Ni se dejen corromper por jerarquías.
No importa que esté sediento aún no cesa está sequía.
ya se que no soy un perro; pero soy de la calle,
Búscame en el silencio de las voces cuando callen,
Y seguiré tratando de salir adelante,
Aunque ya no tenga ganas,
Dicen que es lo que debo de echarle,
Cómo si fuera una receta de cocina,
Una fórmula para la vida,
Que si no lo hago, me falta coraje,
Que si no encuentro algo, soy un holgazán,
Creo firmemente que nadie debería de soportar un empleo que no le gusta,
Dónde no hay permisos para irte en casos de emergencia,
Dónde te recriminan el trabajo que tú no echaste a perder.
Y para acabarla de joder te pagan una miseria,
Y todavía tiene que ingeniártelas para comer con lo que alcance esa miseria en la semana.
no es que no quiera trabajar,
Pero no pienso regalar algo tan valioso como mi fuerza de trabajo,
Ni pienso en dejar mi mano de obra barata,
No es que uno sea exigente si solo exiges lo que mereces.
Aunque al parecer para ellos solo te mereces un llavero
o un cilindro con el logo de la empresa impresa,
Dando gracias por brindarles 30 años de tu vida,
Para hacer más ricos a los ricos,
Y que sigan existiendo cada vez más pobres que se conformen
Con las migajas del pan que caen de su boca.
Y lo que yo quiero es romperla
Para que dejen de decir tanta estupidez que hiere
Que el pobre es pobre porque quiere.