Las Garras del Abuso Económico: Análisis de las Prácticas en el Hogar y en el Estado
Existen 5 tipos de abuso doméstico reconocidos: físico, psicológico, económico, verbal y sexual. Quiero hacer hincapié en el abuso económico, el cual en los ojos de personas externas es sutil y difícil de percibir. Este se refiere a una forma de abuso en la que una persona usa el control financiero como un medio para mantener el poder y el control sobre otra persona. Puede manifestarse de muchas maneras, como restringir el acceso a los recursos financieros, limitar el acceso al trabajo o la educación, o forzar a alguien a endeudarse o a renunciar a sus derechos financieros, finalmente creando dependencia económica y haciendo que la persona cuestione su libertad individual. Este abuso se puede dar desde la escala de relaciones interpersonales o románticas, como en el caso del video viral de Steven Crowder, hasta en la estatal.
Para dar un poco de contexto sobre el caso de Crowder, Steven es un reconocido periodista y comentarista político de los Estados Unidos que lleva predicando acerca de los valores de la familia tradicional y la política conservadora por muchos años. Ganó reconocimiento por los vídeos que hacía en universidades con un cartel que pone “Change my mind [Cambia mi mente]”. Hace poco salió a la luz un video en el cual abusa a su esposa embarazada de 8 meses, donde verbalmente le prohíbe utilizar su coche y realizar labores que no sean domésticas. Recomiendo no ver el video ni leer el hilo que anclo a continuación si son personas sensibles.
Viendo lo sucedido, me ha venido a la mente esta frase célebre de Alice Walker, “La manera más común en la que las personas entregan su poder es pensando que no tienen ninguno”.
Walker es autora del libro “The Color Purple” (1982), una novela estadounidense que, entre otras cosas, trata explícitamente sobre la violencia doméstica. Los personajes masculinos en la novela utilizan la violencia doméstica contra las mujeres para obligarlas a someterse. La representación muestra la naturaleza deshumanizadora del acto en cuestión. Aunque la frase se aplica a la mujer en situación vulnerable, se aplica en muchas otras esferas del empoderamiento individual.
A nivel de pareja, el abusador, o abusadora, suele ser el que controla el salario y las cuentas. Esta persona inicialmente convence a la otra persona que es “buena y sabia”, y que sabe qué es lo mejor para la otra persona por sus conocimientos financieros y de bienestar general. El problema es que cuando toma control sobre la administración de los recursos, limita el poder de decisión de la otra persona y le limita su autonomía.
Si trasladamos el abuso económico a nivel estatal, podemos descubrir que se utilizan los mismos métodos de manipulación para tratar con la víctima. En este caso, el abusador es quien se apropia de los recursos, ya sea el estado opresor mediante impuestos, y la entidad abusada es la ciudadanía, que paga sin tener plena conciencia de en qué se gastan una gran parte de sus ingresos.
Analicemos las siguientes 9 acciones de abuso doméstico que lleva a cabo el abusador para ejercer dominio y explotación para poder reconocerlas y entender cómo se dan a escala estatal y cómo nos pueden afectar a todos:
Control financiero: el abusador ejerce un control total sobre los recursos económicos compartidos o pertenecientes a la víctima, restringiendo su acceso o administrando de manera unilateral.
A nivel estatal, comprendemos que una vez nosotros votamos por un candidato, las decisiones que tomen con respecto a nuestros ingresos ya no nos pertenecen. Por más transparencia que digan tener, las cuentas diarias no son claras y la gran mayoría de los ciudadanos se mantiene al margen de las decisiones en tiempo real. Por ejemplo, la gran mayoría puede estar en desacuerdo con el gasto de guerra y aún así, se destina una gran parte de los impuestos en ella.
2. Limitación de ingresos: El abusador puede dificultar que la víctima obtenga o mantenga empleo, limitando así sus propios ingresos y capacidad financiera.
Si bien parte del impuesto se utilice en el ministerio de trabajo y en crear “oportunidades laborales” para todos, esta vía trae consigo mucha discriminación. Sucede que acceder a “ayudas” estatales, conlleva un alto precio de tiempo burocrático al que no muchos podemos acceder ya sea por origen, falta de estudio, salud, entre otros.
La carencia en el mercado laboral limita nuestra capacidad de elección de trabajo, de emprendimiento y de realización personal y nos limita a vivir apenas para poder comprar nuestras necesidades básicas.
3. Gasto excesivo: El abusador utiliza los recursos económicos de manera excesiva o irresponsable, dejando a la víctima en una situación económica precaria o con deudas acumuladas.
Para dar solo un ejemplo, luego de conocer que Pedro Sanchez, el actual presidente de España convocara elecciones con antelación, El Consejo de Ministros ha aprobado un paquete de medidas económicas de 440 millones de euros para la compra de espacios en medios de comunicación y otros soportes publicitarios, con el fin de desplegar campañas de publicidad institucional. Esta cifra establece un récord absoluto, superando por cuatro veces las prestaciones anteriores aprobadas durante la pandemia.Hay personas que esperan meses para ser atendidos en centros públicos de salud, otras que viven en situaciones precarias. Hay migrantes que llegan a diario, mujeres en situación de vulnerabilidad. (pero el estado gasta en publicidad).
4. Deudas forzadas: El abusador puede contraer deudas a nombre de la víctima sin su conocimiento o consentimiento, dejándola responsable de las obligaciones financieras.
¿A que todos podemos nombrar a una persona que conozcamos que tenga deuda con hacienda por perseguir su sueño?
5.Manipulación emocional: El abusador utiliza tácticas emocionales para controlar a la víctima y mantenerla en una situación de dependencia económica, generando sentimientos de culpa, vergüenza o miedo.
Otro atributo común de estas personas abusadoras en relaciones es que se pintan como víctimas o pobres y suelen decir que los fondos no alcanzan, además de tener cuentas secretas. Este abuso genera miedo, vergüenza, aislamiento y sentimientos de anulación en la víctima.
Vengo de latinoamérica y una de las cosas que más me ha chocado de España es que hay una cultura enorme de oposiciones. Mis compañeros, entre 20 y 30 años, están considerando opositar para poder tener un futuro “estable”. Ojo, no juzgo está decisión de vida y aplaudo el compromiso que se debe tener para aprobar las pruebas. Sin embargo, no he escuchado otra razón por la que quieran opositar que no sea “por lograr un futuro cómodo y arreglado”. El miedo y la manipulación masiva mediática ha llegado a tal nivel que consideran imposible emprender o vivir de lo que estudiaron o aman en este mundo actual.
6. Negación de acceso a bienes y servicios básicos: El abusador puede negar a la víctima acceso a necesidades básicas como alimentos, atención médica, educación o vivienda.
Mientras los políticos pasan horas debatiendo, llamándose nombres y tuiteando, crece la necesidad imperiosa de cuidar del medio ambiente y tomar acciones para nuestra supervivencia a nivel urgente. El estado falla en dar resultados contundentes y urgentes por su mera naturaleza burocrática.
7. Coacción económica: El abusador utiliza la dependencia económica como herramienta para forzar a la víctima a realizar acciones contra su voluntad, como participar en actividades ilegales o soportar abusos físicos o emocionales.
Podemos percibir este punto a nivel penitenciario. Se debe mejorar el proceso de la “reinserción” y del sistema carcelario para facilitar la reintegración exitosa de estas personas en la sociedad, proporcionando oportunidades de educación, capacitación laboral, apoyo emocional y acceso a servicios sociales para reducir el riesgo de reincidencia delictiva.
8. Transferencia de responsabilidades financieras: El abusador puede trasladar su propia responsabilidad financiera a la víctima, obligándola a asumir cargas económicas que le corresponden.
Cuando ocurre una tragedia que es lo primero que sucede a continuación? La ayuda humanitaria y donación genera un impacto casi directo a la víctima. El estado, por otra parte, es un sistema de intermediarios. Yo pago impuestos para pagar al estado para que el estado le pague a un intermediario para que pueda hacer que mis impuestos le lleguen a una persona en necesidad. ¿Es necesario dar tantas vueltas para lograr lo cometido?
9. Amenazas y chantaje: El abusador puede amenazar con consecuencias negativas, como violencia física, pérdida de custodia de los hijos u otras represalias, si la víctima intenta resistirse o escapar de la situación de abuso económico.
Todos tenemos que pagar impuestos. La misma palabra lo dice “impuesto”, si no, fuese un “voluntario”.
Es importante destacar que estas son solo algunas de las posibles acciones que puede llevar a cabo un abusador económico, y que cada situación puede variar en función de las dinámicas específicas y las personas involucradas. Sin embargo, entender de dónde proviene el abuso económico, cómo se percibe y cómo se sana y se supera es la clave para la dinamización del movimiento libertario moderno. Se debe generar conciencia y dar visibilidad a los psicólogos expertos sobre las formas en las que el abuso económico nos perjudica para lograr un cambio verdadero de empoderamiento, sanación colectiva y libertad individual.