A veces pensamos que esperar es perder el tiempo, que quizá lo que hay en nuestro corazón son sueños que no se podrán cumplir y por eso, andamos por la vida optando por las “oportunidades” que se presentan cada día, y sólo, tan sólo con ello, hacemos que nuestro corazón se desvanezca en relaciones líquidas.
Pues déjennos decirles, que Dios no se olvida de tus anhelos, tus sueños tienen un tiempo señalado y hoy nos hemos dado cuenta de ello, es asombroso como cada detalle, Dios lo ha ido cumpliendo en nosotros.









