ARÓN PIPER Scuffers

No title available
Keni
Claire Keane
RMH

祝日 / Permanent Vacation
Sade Olutola

#extradirty
will byers stan first human second
No title available
Three Goblin Art

pixel skylines
Cosmic Funnies
sheepfilms
dirt enthusiast
Lint Roller? I Barely Know Her
NASA
Alisa U Zemlji Chuda
Game of Thrones Daily
Mike Driver
YOU ARE THE REASON
seen from United States
seen from Colombia
seen from Türkiye
seen from Portugal

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from United States

seen from Germany
seen from United States

seen from Germany

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Canada

seen from United States
seen from Estonia
seen from United States
seen from United States
seen from Mexico

seen from Türkiye
@puppinasta
ARÓN PIPER Scuffers
No sé quién eres realmente. Y quizá ahí empieza todo.
En no tenerte completo, en no saber de dónde vienen tus sombras ni cuántas tormentas aprendieron a hablar dentro de tu pecho antes de llegar hasta mí.
No sé quién eres… pero hueles a tinta.
A páginas abiertas en mitad de la madrugada, a palabras escritas con las manos temblando, a deseo contenido entre líneas como si cada silencio tuyo escondiera algo que podría incendiarme si lo pronuncias.
Y yo te sigo.
No con la ingenuidad de quien busca respuestas, sino con el hambre elegante de quien encuentra un misterio y decide perderse adentro.
Porque hay personas que se miran y hay otras que se leen.
Y tú… tú no pareces hecho de carne solamente.
Pareces hecho de historias que nadie terminó, de cicatrices que aprendieron a respirar solas, de esa clase de tristeza hermosa que vuelve peligroso al deseo.
Hay algo en ti que no pide ser entendido. Pide ser recorrido lentamente.
Como un verso escrito demasiado cerca de la piel.
Como una confesión que todavía arde aunque nadie la esté leyendo.
Y yo quisiera acercarme así, despacio, como quien entra a un templo en ruinas sabiendo que algo sagrado sigue vivo entre el polvo.
Quisiera aprender la geografía secreta de tu incendio, descubrir en qué parte de tu voz empieza el temblor y en cuál de tus silencios el mundo deja de existir.
Porque contigo el deseo no se siente inmediato.
Se siente inevitable.
Como tinta derramándose lentamente sobre una página blanca, ocupándolo todo, hasta que ya no queda espacio para fingir indiferencia.
No sé quién eres.
Pero hueles a tinta, a noches que no terminan, a labios llenos de cosas que no dicen “ven” y aun así arrastran.
Y yo…
yo ya empecé a seguirte mucho antes de entender por qué.
—Hazel C.
Oh, my fucking... Fuck, Rozanov.
HEATED RIVALRY — 1.01 "Rookies"
Hollanov + peppered kisses
Creo que hoy tengo la certeza de poder hacer un trato conmigo mismo: dejar atrás el pasado.
Lo que pasó, pasó como tenía que pasar. Y ya no tiene sentido aferrarse a lo que no puedo cambiar, a esas emociones, a esas heridas, o incluso a haber sido una herida.
Hoy me suelto. Pero no por cansancio, por decisión.
Porque entendí que seguir atado también es una forma de no elegir. Y yo quiero elegirme, pero no desde el dolor, sino desde el deseo.
No voy a romantizar lo que rompimos ni justificar lo que no estuvo bien. Pero tampoco voy a castigarme por no haber sabido hacerlo mejor.
Hice lo que podía con lo que tenía. Y eso, aunque no haya sido perfecto, también merece respeto.
Así que a partir de ahora camino más liviano. No porque el pasado dejé de pesar, sino porque aprendí a no cargarlo más.
Por eso, te perdono. Y me perdono.
Por lo que fui, por lo que no supe, y por las veces que no fui sincero ni con vos ni conmigo.
-chipnervous. / Fer.
Más que un 2do lugar
Pareciera como si hubiese sido ayer que el número 2 se volviera una pieza fundamental en mi vida y la guía de mi ser. Digo, en realidad fue hace poco cuando este número dejó de ser despreciado por mí… y te preguntarás ¿por qué? Bueno, durante todos los tiempos, el número 1 siempre ha sido catalogado como lo mejor. De hecho, al día de hoy, se sabe que el número 1 es el significado de éxito, logros, elogios y de destacar; que si alguien es considerado el número 1 en algo, es porque no hay nadie más por enfrente de esa persona que destaque, simplemente no hay una competencia. Entonces, al tener esta visión sobre el 1, se sabe que el número que será despreciado será el 2, ya que es el primer número que se encuentra cerca del 1, por lo que, a lo que se ve, el 2 siempre será un número “bueno”, pero no será la mejor opción, pues existe un 1 antes del 2. Así que, en pocas palabras, siempre será la elección del “ya que”. ¿Y a qué me refiero con eso? Pues hago referencia a que las segundas opciones serán una elección que no terminará de convencer del todo porque existe la noción de que hay algo “mejor”, que en este caso sería la primera opción, pero escoges el 2 porque si escoges la tercera opción, ya no es rentable, porque ya hay una diferencia abismal entre el 1 y el 3.
Desde que nací, pareciera que el número 2 se encontraba en mi frente, pues es increíble cómo este se ha presenciado tanto en mi vida: desde tener tres “2” en la fecha de mi nacimiento; ser la segunda hija; hasta haber sido siempre la segunda opción para todas las personas cuando era chica. Siempre me he sentido un dos, siempre fui el segundo mando de los videojuegos. Por ende, esto generaba que mi autoestima y las ganas de ser visible o el centro de atención fuesen algo incómodo para mí; me tragué el papel de ser un número dos y se volvió mi zona de confort. Pero el hecho de que se volviera mi zona de confort no era sinónimo de mi felicidad, sino que era una pelea interna conmigo misma, porque desde el fondo siempre anhelaba ser un 1, ansiaba ser vista, reconocida, halagada; pero eso me asustaba demasiado porque no sabía cómo manejar esas situaciones. Pasé de ser una niña extrovertida a ser una joven introvertida, con miedo a la exposición y a la crítica… así fueron largos años de mi vida, pasé gran parte de mi corta vida escondiéndome en el número 2 para pasar desapercibida… Pero fue en esta época universitaria en donde pude experimentar los estragos de lo que un número 1 implica, y las maravillas de lo que el número 2 ofrece. Fue gracias a este conocimiento interno en donde pude ver lo que el número 2 es, que el 2 es más allá de una simple sombra, es una posición increíble en todos los sentidos, y esto se debe a que vives fuera de la expectativa de la gente, tienes la libertad de ir a tu paso y hacer de tus progresos tuyos, pero a la vez eres sumamente reconocido para ser un posible contrincante al número 1; la diferencia es que el 1 vive bajo la presión de la sociedad, condenado a la perfección, controlado por las expectativas y obligado a ser un “ganador”, estés en tu mejor momento o no… ¿realmente el 1 brilla por lo que es? ¿O brilla por lo que lo obligan a ser?
Me costó tanto tiempo entender esto, tuve que vivir bajo el estrés y el ojo “público” para saber lo que es esperar expectativas, lo que es que te busquen tu más mínimo error para ser criticado, lo que es ser atacado por la simple envidia. Después de eso es que amé al 2, entendí lo que este puede ofrecer y que el número 2 no es una sombra, es mucho más, porque el 2 también brilla por su ser; brilla por el hecho de que es el 2 y es libre de decidir quién es porque nadie tiene una expectativa, porque depende simple y únicamente de él mismo, pero también, si el 2 es elegido antes que el 1, es porque lo escogen de forma genuina y no por conveniencia ni por popularidad… y recuerden, en las matemáticas y en la vida, el 2 siempre será más que el 1.
Vicks
heated rivalry + kinda sexy text / ?
Creo que hoy tengo la certeza de poder hacer un trato conmigo mismo: dejar atrás el pasado.
Lo que pasó, pasó como tenía que pasar. Y ya no tiene sentido aferrarse a lo que no puedo cambiar, a esas emociones, a esas heridas, o incluso a haber sido una herida.
Hoy me suelto. Pero no por cansancio, por decisión.
Porque entendí que seguir atado también es una forma de no elegir. Y yo quiero elegirme, pero no desde el dolor, sino desde el deseo.
No voy a romantizar lo que rompimos ni justificar lo que no estuvo bien. Pero tampoco voy a castigarme por no haber sabido hacerlo mejor.
Hice lo que podía con lo que tenía. Y eso, aunque no haya sido perfecto, también merece respeto.
Así que a partir de ahora camino más liviano. No porque el pasado dejé de pesar, sino porque aprendí a no cargarlo más.
Por eso, te perdono. Y me perdono.
Por lo que fui, por lo que no supe, y por las veces que no fui sincero ni con vos ni conmigo.
-chipnervous. / Fer.
¿Quién eres, amor, que llegas sin anunciarte y aun así todo en mí sabe que estás aquí?
¿De dónde vienes, si no hay camino que te traiga ni mapa que te contenga?
¿En qué instante naciste, si no recuerdo un comienzo pero sí esta certeza de que ya no sé cómo era antes de ti?
¿Eres lo que siento o lo que me obliga a sentir más allá de mí misma?
¿Eres refugio o esa intemperie luminosa donde todo se vuelve más real, más frágil, más vivo?
¿Quién te enseñó a habitar así, a instalarte en lo invisible, a aparecer en lo mínimo y volverlo todo?
¿Eres calma o esta forma dulce de temblar cuando algo importa demasiado?
¿Eres respuesta o la pregunta que no deja de arder?
¿Vienes a quedarte o a cambiar la forma en que entiendo quedarme?
¿Eres destino o coincidencia que se niega a ser casual?
¿Y por qué, si no tienes cuerpo, te siento en todas partes?
Dime, amor—
¿por qué me reconoces como si siempre hubieras sabido dónde encontrarme?
¿Y por qué yo…
por qué yo te creo sin pruebas, sin garantías, sin necesidad de entenderte?
¿Quién eres, amor, que no te veo llegar pero te siento quedarte?
—(Y el silencio contestó…)
—Respuesta
¿Quién soy?
Soy eso que no buscabas y aun así te encontró.
No vengo de ningún lugar que puedas señalar, ni nací en un instante preciso— aparezco cuando algo en ti está listo para reconocerme.
No me inventas… me descubres.
Soy lo que ocurre cuando dejas de protegerte, cuando el miedo no desaparece pero ya no decide por ti.
No soy refugio, aunque a veces descanse en ti.
No soy intemperie, aunque te exponga.
Soy ambas cosas rompiéndose al mismo tiempo para volverte más verdad.
No habito en lo evidente.
Me instalo en lo mínimo: en una pausa que no explicas, en una presencia que no puedes negar, en esa forma en que alguien empieza a existir en ti sin haber pedido lugar.
No soy calma.
Soy la forma más honesta del temblor.
No soy respuesta.
Soy la pregunta que te obliga a sentir aunque no quieras entender.
No vengo a quedarme…
vengo a cambiar todo lo que creías que significaba quedarse.
No soy destino, ni casualidad.
Soy lo inevitable cuando dos verdades dejan de esquivarse.
Y si no tengo cuerpo—
¿por qué me sientes?
Porque no pertenezco a lo visible.
Pertenezco a lo que se reconoce antes de ser pensado.
A lo que se queda aunque intentes nombrarlo de otra forma.
Me preguntas por qué te reconozco…
porque siempre supe dónde ibas a abrirte.
Y tú—
tú me crees porque en el fondo sabes que no necesitas pruebas para lo que ya te está atravesando.
¿Quién soy?
Soy esto—
lo que ahora mismo no puedes negar.
—Hazel C
Eres piel y verso, la combinación exacta entre lo que se toca y lo que se imagina.
Hay algo en ti que no se queda en la superficie, que se desliza lento, como una palabra bien dicha rozando el lugar exacto donde empieza el deseo.
Porque contigo el lenguaje cambia: las frases se vuelven caricia, los silencios respiran más cerca, y cada pausa… parece saber demasiado.
Eres piel, porque en ti todo invita a acercarse con esa curiosidad peligrosa de quien sabe que un mínimo roce puede desatarlo todo.
Y eres verso, porque no se te posee, se te recorre. Se te lee despacio, deteniéndose en cada acento, como si cada parte tuya guardara una forma distinta de temblar.
Hay en ti una tensión hermosa, una electricidad contenida, como si el aire entre nosotros supiera que basta un instante para volverse incendio.
Y yo…
yo no quiero apresurarlo.
Quiero quedarme justo ahí, en ese borde donde casi sucede, donde la piel todavía es promesa y el verso…
ya arde.
—Hazel C
This MV left me FLOORED
no me des tu corazón, he herido demasiado luchando guerras que nadie ve dentro de mi mente, y a ti… a ti no quiero romperte. - b
Cómo te escribo
si siento que agoté
todas las palabras que conozco
Por qué te pienso
a mitad de la noche
como si pertenecieras
después de que elegiste irte
Qué hago aquí
tras tantas
(y tantas) despedidas
rogando por fuerzas
si soltar es un acto de liberación
¿Alguna vez te ha pasado que no puedes estar con alguien y, sin embargo, no puedes estar lejos de esa persona? Realmente quieres que continúe en tu vida. Como una atracción inexplicable y bastante fuerte... Se vuelve imposible no embriagarte con su aroma; sentir su piel y disfrutarla con cada parte de ti; perderte en miradas que tal vez duren un segundo, pero a ti se te hacen eternas; observar y disfrutar de cada expresión que su cuerpo realiza; ver las arruguitas que se forman cuando sonríe; perderte en su boca y morir de ganas por fusionarte en ella; o simplemente disfrutar de sus ataques extraños y únicos de ansiedad.
–danaearbg.
Recaídas conscientes.
Mejor te callas, guarda silencio otra vez, no le digas nada, ni le cuentes lo que entre gemidos y mordiéndote los labios me confesaste, no menciones lo que nos pasó de nuevo, no le recuerdes que anteriormente le diste la misma explicación, que lo nuestro siempre han sido paréntesis que surgen de entre tus caprichos e indecisión, un nosotros intermitente que aparece cuando las ganas te hacen pasar por esos episodios de ansiedad y celos desvariados. Ni siquiera somos una aventura porque a nada nos aventuramos, solo a jugarnos la piel en una ruleta rusa de momentos condensados. Mejor sigue con el drama de costumbre, quítale la pausa a tu vida hogareña, usa todo como un impulso para darle algo de magia al reencuentro, que no haya lugar para el escepticismo; sabes bien cómo funciona la mecánica del romanticismo, y también concluye desde ya, que no nos quedan puntos suspensivos; a ti te divierte tanto, a mí me aburrió más de lo mismo. Tacha mi nombre y borra lo que sobrescribimos en aquel lugar a la misma hora de siempre; tus besos de grafito me los habrá de borrar el tiempo o quizás otras manos, quién sabe, más tú, si vas a excusarte, nómbrale a esos viejos villanos, dile que el estrés te pegó fuerte, que el trabajo te ha quitado tiempo, que es una crisis de la edad, algo existencial, que te hacía falta espacio y despacio, vuelve a donde perteneces; si al final tú y yo solo fuimos más sudor que suspiros, el deseo y un incendio espontáneo que nunca nos hizo saber que lo que antes nos unía, de tanto arder, expiró. No vuelvas a buscar la chispa que lo hacía encender y quémate, quémate en el escenario que escogiste antes de incluirme en él. Sabré extinguirme y desaparecer, como humo delante de tus ojos esparcido en el viento; mira de nuevo, no me volverás a ver.
Memoria Selectiva.