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@radamanthys00-0
"La música en el alma puede ser escuchada por el universo".
Lao Tzu.
Arte: Diane / Pinterest.com
Sueños y fantasmas. El arte de soñar.
Simone Weil
El cambio es constante. Cómo experimentamos el cambio está en nuestras manos. Podemos sentir como si muriéramos o podemos tomarlo como una segunda oportunidad. Si abrimos nuestros dedos, nos relajamos, nos dejamos llevar…Se puede sentir como adrenalina pura. Como si en cualquier momento pudiéramos tener una nueva oportunidad en la vida. Como si en cualquier momento, pudiéramos volver a nacer.
"El amor no es solo un sentimiento, sino una acción. Es dar sin esperar recibir nada a cambio, es estar dispuesto a sacrificar nuestro tiempo y energía por otra persona, es estar presente y apoyar a otra persona en los buenos y malos momentos".
Y al final sobreviví, a tus recuerdos, a nuestro pasado y a ti, puedo finalmente tirar la toalla,colgar los guantes y permitirme descansar, ya no hay odio ni rencores, ni reproches ni dolores sólo un consuelo intermitente entre el olvido y la tranquilidad.
Efimera Lunar Intemporal
Y al final sobreviví, a tus recuerdos, a nuestro pasado y a ti, puedo finalmente tirar la toalla,colgar los guantes y permitirme descansar, ya no hay odio ni rencores, ni reproches ni dolores sólo un consuelo intermitente entre el olvido y la tranquilidad.
Efimera Lunar Intemporal
Los árboles siempre han sido los predicadores más persuasivos para mí. Los adoro cuando están en poblaciones y familias, en el bosque y en los bosques. Y aún más, los amo cuando están aislados. Son como hombres solitarios. No como ermitaños que huyeron por alguna debilidad, sino como grandes hombres solitarios, como Beethoven y Nietzsche. (Herman Hesse)
SI te pones a analizar la vida, los ruidos, la luz, el sonido desde que abres los ojos por la mañana y los sentidos despiertan un día más.
Como estamos medidos con el tiempo, como el reloj nos hace vivir en una rutina.
Y la rutina no está mal mientras que seamos conscientes de lo que somos y cómo lo hacemos.
Ser agradecidos con lo que tenemos en el momento, te hace disfrutarlo y darte cuenta que no te hace falta nada.
Si no estás a gusto con algo en tu vida, puedes empezar a cambiarlo. Tu, nadie más lo hará por ti. Tal vez sea el momento de cambiar de hábitos.
Aprender a ser conscientes de la vida, es lo mejor que le puede pasar a una persona. Despertar de verdad a lo que es la vida sin apegos, desencadenando informaciones que solo te han estado estorbando para seguir con la vida.
Ser conscientes y agradecidos desde que abrimos los ojos por la mañana, para que el día fluya cómo tenga que fluir y nosotros tener esa paz para aprender de lo que se nos presente.
Todo es un proceso, y nunca es tarde para aprenderlo.
"He tenido un instante de inmensa paz. Quizá esto sea la felicidad".
Virginia Woolf
Creo que Borges tuvo razón al decir que buscar la serenidad es una ambición más razonable que buscar la felicidad. No solo porque no sabemos qué carajos es la felicidad, sino porque además la confundimos con cualquier cosa.
(Ilustración: Gustave Doré. El infierno, Canto 29.)
Aprender a morir para aprender a vivir.
"El pasado ya no está, el futuro no ha llegado todavía. ¿Qué hay entonces? Solo ese punto en el que el futuro se encuentra con el pasado. Pareciera que ese punto no es nada, y sin embargo nuestra vida entera está únicamente en él..."
Leon Tolstoi, "El camino de la vida".
"Importa mucho más lo tú pienses de ti mismo que lo que otros piensen de tí..."
Séneca
La opinión de los demás, acerca de tí, es algo que no puedes controlar, si has desarrollado una sólida perspectiva de ti mismo, con un poco de auto crítica y valoración de tus fortalezas, puedes seguir tu camino ignorando a quienes solamente quieren dañar y hacer que te detengas. De los estoicos aprendemos a centrar nuestra vida en las cosas esenciales, a sobreponernos, llorar las penas, secar las lágrimas, pararse y continuar hasta cumplir nuestro propósito.
"Las personas podrían aprender de sus errores, si no estuvieran tan ocupados negándolos..."
Carl Gustav Jung
Los fracasos, las pérdidas, los errores, son las mejores lecciones que podemos aprender de nosotros mismos.
Eterno retorno.
A lo largo de los siglos ha habido dos grandes concepciones de la historia: la primera de ellas es la concepción circular, es decir, así como el círculo no tiene comienzo ni fin, no se sabe dónde comienza y dónde concluye, así también era la historia humana para los antiguos, como los griegos, que pensaban que la historia era cíclica y se iban repitiendo los acontecimientos a lo largo de los siglos. Esta idea fue retomada por Nietzsche en el siglo XIX, el cual habló del "eterno retorno", que es la misma visión circular de la historia.
La concepción judeocristiana de la historia no es circular, sino que es lineal, es decir, la historia tiene un comienzo, un medio y un final. El comienzo sería la creación de los ángeles y de los hombres que abren el ciclo histórico, en medio la encarnación del verbo, no en sentido estrictamente cronológico, pero sí entendido como un gran acontecimiento que separa la historia en un "antes" y un "después", y el fin, donde se profetiza la vuelta de Cristo.
Más tarde, esa concepción judeocristiana de la historia mantuvo su horizontalidad, pero le fueron negadas todas las virtudes relacionadas con la fe, en el iluminismo, de Kant a Hegel, que entendía la historia como algo horizontal, pero negaba que hubiese un fin de la historia, y hablaba de un progreso indefinido, lo cual facilitaba el camino para el naciente capitalismo. Es decir, la historia progresa necesariamente sin que concluya jamás, sin dar comienzo a la eternidad.
Cuando Nietzsche retoma el tema del eterno retorno, lo hace partiendo de Platón y Aristóteles, pero además y principalmente de Anaximandro, quien decía que el verdadero ser lo constitute el infinito, es decir, lo indeterminado. Luego, por oposición, aquello que se puede determinar no es infinito, y necesariamente tendría un principio y un final.
Ahora bien, en toda la extensión de la palabra, la cultura es un ser viviente. Como tal, hay todo un proceso entre el nacimiento y la muerte, que es importante entender para evitar caer en un "bucle histórico".¿Cómo se hace eso? Pues aprendiendo de la historia para no repetirla.
Si tenemos fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, tos, congestión o escurrimiento nasal, lo más probable es que tengamos un resfriado común. ¿Y cómo lo sabemos? Pues lo sabemos porque existe un historial, un antecedente del comportamiento del virus cuando fagocita al cuerpo humano.
El Kali Yuga se dice que inicia 600 años antes de Cristo. Tener conciencia de ello, como cuando se está enfermo, nos sirve para reconsiderar cuáles son los elementos propios con los cuales, de manera individual, podemos dar respuesta a aquellas cuestiones que ponen en peligro nuestra cultura. Y para ello, es necesario seguir los remedios que ya fueron utilizados por los antiguos.
Se dice que aquello que constituye la caída, ya de un individuo o de una cultura, debe servir para la elevación. En el tantra pre-védico de la India se decía lo mismo, es decir, que aquello con lo cual un individo cayó, debe poder servirle en algún momento para levantarse. Al respecto, Heráclito de Éfeso decía que "el camino para subir y bajar es el mismo". Esto, en la antigua disciplina oriental, es el wu wei, que es la no acción, y no es lo mismo no actuar que no hacer nada.
Decía Aldous Huxley que "quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia". Esto pone de manifiesto una realidad, y es que nuestra actual concepción de la historia sólo puede darnos una idea acerca del problema, pero nos imposibilita para dar con una solución. Y mientras descubrimos el problema, "el virus" que amenaza nuestra cultura, avanza a pasos agigantados para imponer el Nuevo Orden que le es más propicio para alimentarse del huésped que ha fagocitado.