Te escribo por acá, creyendo que jamás me vas a leer o quizás si, algún día te acuerdes de que esta red social existe.
24 de mayo, día antes a lo que sería nuestro 5to aniversario. Hoy, dos semanas de que ya estamos sin hablar. Te desbloquee porque no sé por qué razón pesa bastante en el pecho tenerte bloqueado.
Porque no te odio, no te detesto y no te deseo nada malo. Solo cosas buenas. Suelo extrañarte cada segundo del día, y recordar cada cosa buena que teníamos juntos con tanta nostalgia.
Sé, a ciencia cierta, que jamás volveré a encontrar una conexión como la nuestra,
porque también sé, a ciencia cierta, que cada conexión es unica y distinta a otra.
No vale la pena compararlas.
Recuerdo lo nuestro con mucho cariño, con mucha tristeza, extrañando todo, con muchos qué hubiera en mi mente, con mucha pesadez en el pecho hace semanas, que estaba escondida hace meses.
Y siento que no vale la pena reclamarte nada, que no vale la pena en el fondo estar esperando, que no vale la pena seguir pensando y repensando que podría haber hecho distinto. Qué podrías haber hecho distinto. Qué podríamos haber hecho distinto.
Sabes que difícil es hablar en singular después de más de cuatro años hablando en plural?
Por suerte o desgracia, todavía no sé (elijo creer que suerte), hoy estamos en caminos paralelos, y hasta creo que en direcciones opuestas, con deseos diferentes y anhelos diferentes.
Hoy todo lo que sabia ser nuestro todavia no sé muy bien cómo hacerlo mio.
Hoy todo lo malo y bueno que supe darte, no sé muy bien como darmelo a mi. No sé muy bien como ocupar los espacios vacios que quedaron en mi vida, creí que iban a estar ocupados para siempre pero hoy están ahí, vacíos. Y todavia estoy adivinando como llenarlos.
No sé y no entiendo el rumbo de mi vida, quisiera muy pronto saberlo y tener la certeza de que todo esto es para mejor, y que algún día me voy a despertar y que el hecho de amarte no me va a seguir destruyendo, que no va a doler y que la pesadez en el pecho va a desaparecer.
Va a desaparecer.









