Al observar por mi ventana la lluvia logro ver que tan delicadamente cae y no puedo evitar recordar la rosa del jardín, brillaba por su hermosura, pero al pasar de los días iba notando como se marchitaba y caía cada pétalo tan delicadamente como cae la lluvia desde el cielo, en ese entonces era un muchacho pequeño, un piriguin o algo así como decía mi abuela, ver como la rosa con el pasar de los días quedaba desnuda ya que sus pétalos caían me causaba tristeza, por que era demasiado hermosa y estaba quedando sin lo que le hacia lucir un día me levante para observar como estaba y solo me encontré con el tallo sin ningún pétalo. Rompí en llanto, dicha rosa tan hermosa había dejado de existir y yo no pude estar ahí para verla y despedirme, mi abuela al ver que tan mal me sentía por eso me dijo sabiamente "tranquilo ella puede no estar presente físicamente pero vive en tu corazón esto es el ciclo de vida, cuando yo ya no este el único lugar donde me encontrarás sera ahí junto a tu bella rosa en el corazón.
Querida rosa









