Después de las noticias de su nuevo matrimonio arreglado Bora supo que necesitaba una forma de escape ¿Y que mejor que hacer una de sus legendarias fiestas del siglo? “Bro, estás para el crímen” le dijo a Mino que acababa de aparecer vestido de pies a cabeza con ropa de marca que ella le había comprado, mientras el hacía algo super extra y se pegaba en el orto mientras se mordía el labio “Bueno” dijo mirándose al espejo para ver si lo que tenía puesto era lo suficientemente hoe para sus estándares, cuando su bro le dio los dos pulgares arriba, supo que estaba lista para irse.
La música estaba lista, el alcohol en el lugar, su snapchat geo tag funcionando y a sus amigas que acababan de llegar con los otros chicos “Solo para que sepan” dijo guiñando el ojo “El piso de arriba solo está habilitado para ustedes… digo, por si quieren ponerse freaky” murmuró subiendo y bajando las cejas mientras ponía play a la lista y una canción de reggaeton empezaba “Dale chingus a meterle, se supone que en quince empieza a llegar la gente” en eso, Bora abrió una botella de champagne tras agitarla y empezó a servirle a sus amigos en los vasos que había mandado hacer para la ocasión, los cuales tenían una foto de ella con anteojos de sol y la palabra ‘Dale’ “DALE”.
Mino había estado rompiéndole las pelotas a todos con lo piola que iba a ser la fiesta de su bro todo el día, y por más de que gran parte de ellos fueran unos llora verga a él no le importaba porque la estaba pasando bomba zorreando entre las wachas y nada podía cagarle la noche. O sea, estaba vestido con ropa de marca de pies a cabeza, perfumito de Tom Ford, y zapatos cuya marca no conocía pero que aparentemente eran piola porque tres minitas ya se los habían fichado así que obviamente estuvo rodeado todo el tiempo pero aún así estaba atento a lo que pasaba porque sabía que Bora se iba a poner muy en pedo y los bros se apoyaban en todas así que él tenía que estar ahí en caso de que fuera necesario. Ahora, lo que no se esperaba era que Bora, su bro, la otra mitad de su ho squad le hiciera semejante joda — y lo peor de todo es que él se lo había creído como un gil. “La niña de mis ojos, ahre no” dijo entre risas leyendo el último mensaje que le había mandado ella, que aparentemente había estado intentando garchar con su ex y fue entonces cuando Mino supo que era hora de actuar. Nada era suficientemente buena excusa para cogerse a un ex porque después se iba a arrepentir, y Mino podía e iba a salvarle el culo.
“¡MRS WORLDWIDE!” gritó usando las manos como megáfono a ver si ella se dignaba a salir de donde fuera que estuviera, pero ella no iba a aparecer porque según una chica se había metido a un cuarto con un flaco que encajaba con la descripción del cara de naipe que había intentado sacarle de encima hacía un rato — era hora de actuar. “Gracias, hermosa” le dijo a la minita que le pasó la info y se fue derechito hacia la dj booth a pedirle ayuda al crack de DJ Khaled, que le dijo 'good choice, bro’ ante sus opciones y le añadió un pulgar arriba. “Mi fucking love time... Gracias, señor DJ Khaled” sonrió dándole un beso en la mejilla porque por qué no y volvió al salón principal mientras empezaba a sonar la primer canción que le había pedido. Logrando subirse a la mesa durante la parte antes del estribillo, Mino cantó lo que se acordaba y una vez que empezó la parte de Bieber entró a hacer body rolls con todo, cosa que si Bora ya había salido de donde carajo fuera que estuviera para poder taclearlo y putearlo por estar haciendo esa ridiculez que él le había advertido, tuviera una buena sorpresita antes de cagarlo a piñas. “Despacito, quiero desnudarte a besos despacito, firmo en las paredes de tu laberinto y hacer de tu cuerpo todo un manuscrito” cantó a los gritos, tirando la cabeza hacia atrás y mordiéndose el labio porque sabía que se veía re papi cada vez que lo hacía. Y era una boludez tremenda, pero la estaba pasando tan bien que no se dio cuenta de que Bora todavía no había aparecido hasta que empezó la segunda canción y Mino pegó una carcajada cuando DJ Khaled entró a leer el mensaje que había dejado en caso de ser necesario. “MRS WORLDWIDE FACTORY... MI FAMILIA, MI FACTORÍA... ¡REPRESENTANDO!” exclamó sacudiendo los brazos antes de empezar a bajar como la mismísima Kwon Bora le había enseñado — bien hasta abajo, smirking, y con la lengua afuera.









