No soy un saco para desahogarte.
Siempre estar dispuesto/a para escuchar los problemas de los demás, sus desahogamientos, sus enojamientos, sus conflictos, sus emociones, sus enamoramientos, etc, siempre está bien el hecho de sentir que te expresen lo que sienten porque confían en ti, que te cuenten sus experiencias porque evidentemente no las vas a contar a nadie, eso se queda siempre en ti, en plan, eres una tumba y ya.
Pero no todo queda ahí, un día te puedes hartar de ser un apoyo en esas personas, de ser como un saco de boxeo para ellos en el que pueden desahogarse, y expresar todo lo que llevan guardado, pero tú sin embargo, lo que ellos echan, te lo vas tragando, cuando tú también tienes problemas y necesitas soltarlo de vez en cuando y decir lo que piensas directamente, y cuando ya lo has soltado, no eres escuchada, porque no te prestan atención, porque siguen con lo suyo, es como si hablaras con la pared. ¿Quién te escucha a ti? Ellos están muy ocupados en sus pensamientos, tú en cambio los has estado escuchando y aconsejando. ¿Qué harás? ¿Ahogarte en tu mierda?
Es cierto que no es bueno contarle tus secretos a nadie, porque más vale que no sepan nada de ti a que lo sepan todo y ya tengan argumentos para atacarte y hacer daño, pero tampoco es bueno estar callado y ahogarte en tus propios pensamientos. Pero al fin y al cabo, son personas, ¿no? Nos equivocamos muy seguido y valoramos las cosas o personas cuando las vamos a perder.

















