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@sergueilevedev
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Al sobre-escuchar la conversación de ambos hombres que ocupaban asiento a su lado, Doutzen levantó su cabeza y se dirigió al señor que llevaba un cigarrillo paralizado entre sus labios. “Puede ir afuera a fumarlo, si prefiere así.” Agregó al comentario del ojiazul a su lado, asintiendo con la cabeza al recibir una sonrisa de agradecimiento de parte del cliente.
“Si pudiese estaría afuera haciéndolo. Me temo que tengo que esperar una llamada en recepción y por esa razón tengo que quedarme bajo la mira de ese trabajador amargado.” Repuso con un tono serio. Volteó a la chica y sonrió por la amabilidad de la invitación. “¿Trabajas aquí? Si es así espero no le digas al joven que le llamé amargado, he escuchado que eso puede generar problemas al pedir servicio a la habitación.” Bromeó, pues claramente no le importaba demasiado ese asunto.
Había decidido pasar al restaurante por un té ya que sentía que el día enfriaba a cada segundo que pasaba y el té que servían se había convertido en su favorito. Al terminar, pagó por la bebida y se encaminó a la recepción para pasar el tiempo. Se sentó en uno de los sillones del lobby y sacó su teléfono para mandarle un mensaje de texto a su padre solamente para decirle como iba su día. Unos minutos después, escuchó a un empleado hablar con un muchacho ya que al parecer estaba tratando de fumar dentro del lugar. Le causó un poco de risa ver al castaño imitar al empleado y cuando se encontraba solo, se dirigió a él. - Toma - sacó de uno de los bolsillos de su sudadera un paquete de goma de mascar y se la entregó - Creo que eso te quita las ganas de fumar un poco.. Aunque no me creas, lo leí en algún lado hace tiempo
Volteó de mala gana a donde una joven le dirigía la palabra y al tomar la goma de mascar, tuvo que cambiar su facción. Probablemente para no dar la apariencia de niño berrinchudo que siempre obtenía lo que quería (porque así había sido la mayor parte de su vida) Agradeció el gesto con una simple mueca asemejando a una sonrisa y acto siguiente empezó a masticar el dulce. “Creo que si lo logra serás mi salvadora en este hotel. No es la primera vez que lo niegan y creo que empezaba a desesperarme.” Suspiró bastante resignado.
¿Qué opinas de estar en el mismo hotel que tu hermana?
Ugh, lo odio. ¿Has estado con ella un segundo? Es insoportable. Mentira. Es mi hermana pequeña y siempre trato de estar lo más unido a ella. Además es la primera vez que se independiza de mi padre, así que es bueno verla crecer de esa manera. Disfruto de su compañía más que la de cualquier otra persona, así ha sido siempre y no creo que eso cambie pronto.
Sonrió con diversión cuando vio al hombre a su lado reír, por un momento pensó que se molestaría con ella por meterse en lo que no le importaba. – Es una lastima que mi padrastro pueda permitírselo. – se encogió de hombros, realmente ella nunca se hospedaría ahí, pero adoraba hacer enojar a Roy. – ¿Eres el dueño? ¿El gerente? – preguntó, mirándolo. – Porque en ese caso no deberías dejar que te regañen.
“¿Tu padrastro tiene un puesto importante por acá? Si es así creo que eres como la princesa de Lemoine.. A la que no le dejan estar en pijamas en recepción.” Sonrió al terminar la oración con el tono burlón característico y sólo la quedó viendo. Por ese segundo dudo si decir la verdad pero prefirió engañarla. “Soy el hijo del gerente, con vacaciones permanentes y servicio al hotel sin pagar.” Su tono rebosaba de petulancia, aunque internamente se divertía.
Pudo notar de inmediato la incomodidad del joven, cosa que la hizo sonrojar en vergüenza, a veces en verdad que era torpe, necesitaba fijarse un poco más en quienes estaban a su alrededor. —Tu primera impresión es que soy distraída… —Repitió ante las palabras del castaño, más no se sintió ofendida, al contrario, soltó una pequeña risa. —Pudiste decirme una cosa peor, así que, lo acepto. Muchas veces estoy en otro mundo y no presto atención. Lo lamento mucho, yo estoy bien. ¿Estás seguro de que no te hice daño? —Aunque el chico ya le había dicho que no se preocupara, preguntar una vez más no tenía nada de malo.
Enarcó una ceja al verla sonrojar. Quizá parecía un acto por demás agradable, pues no era común. La apariencia que la chica tenía no era como las de las demás que había topado, llena de confianza y de ego para con los demás y esa misma apariencia de ser una persona sencilla y sincera le parecía agradar. “Mi primera impresión es que debo aconsejarte que veas por donde caminas, para que no tropieces y caigas en algún lado.” Bromeó, respondiendo la sonrisa con un gesto idéntico. “Pudiste golpearme aún más fuerte, así que lo acepto también.” Trató de no ser grosero pues seguramente el golpear a alguien era peor que ser golpeado y no quería que la chica se sintiera culpable. “Estoy seguro... Y por cierto, si me dijeras tu nombre sería mejor que llamarte la chica rubia que me golpeó.” Rió y esperaba que su broma fuera graciosa para ella también. “Soy Serguéi por cierto, Serguéi Lévedev.”
– Te han regañado. – dijo con una sonrisa, girándose en dirección al hombre a su lado porque a ella también la habían regañado ese mismo día por estar en pijama en el vestíbulo. – A mi me dijeron que arruinaba la presencia distinguida del hotel.-- se encogió de hombros, riéndose del empleado amargado que aún la veía de mala manera. – Deberías fumar, eres el cliente y se supone que siempre tienes la razón, ¿No?
Volteó a donde una voz burlona le hablaba y sólo la observó con seriedad. Esto hasta que escuchó la siguiente broma y no pudo evitar carcajear. “Al parecer ambos arruinamos la presencia distinguida del hotel.” Respondió. La chica daba una buena impresión, sin duda. “Aunque yo no sea el cliente acá siempre tengo la razón” Dice sonriendo, terminando por hacer un guiño.
El plástico un accesorio incómodo sobre su tabique, las sofocantes temperaturas manifestándose en un claro descontento emocional semejante a la molestia de un infante dentro de un panorama monótono. Carcajadas y comentarios ajenos acariciaban sus oídos suavemente; la de cabellos áureos era una espectadora foránea, una desconocida al ambiente de fraternidad a sus alrededores. Sin razonamientos previos, los zapatos oscuros se dirigieron hacia el sector de bebidas, casi por inercia. ¿Qué mejor anestesia a sus problemáticas que la asfixia alcohólica? Uno, dos y tres vasos de líquido transparente descendieron por su garganta en un mínimo período temporal, corroyendo sus interiores con una abrasadora sensación. “¿Sabes? Se supone que deberías tener tu rostro cubierto.” Sentenció en dirección al individuo a su lado, sin siquiera pausar para presentaciones formales. Las orbes azulinas se detuvieron unos cuantos segundos en las facciones masculinas, percibiendo su incomodidad. “Pero apoyo tu rebeldía. Estas jodidas cosas son insoportables.” Murmuró con sus labios sobre la cuarta copa, los mismos dibujando una pequeña sonrisa risueña en referencia al antifaz protagonista del evento.
“He de suponer, por las palabras, que tampoco estás a gusto en el lugar.” Respondió. “¿Necesitas que me ponga la máscara para que te sea más cómodo hablar? Puedo fingir ser tu caballero ideal.” El sarcasmo era claramente notorio en su voz al decir lo último. No fue hasta ese momento que volteó a ver a la chica con la mirada bastante risueña, el que hacía juego con la sonrisa que en ese momento portaba. Quizá obra del alcohol, pensó. En realidad era posible que también él tuviese esa mirada cuando los niveles de alcohol en sangre subían. “¿Necesitas algo para acompañar tu bebida? No digo que yo lo pague, pero al menos pedirlo en la barra me dará apariencia de ser un caballero, aunque no lo sea.” Rió ligeramente mientras apretaba los labios y a continuación bebió lo que restaba de su bebida, para pedir otra a continuación.
Rodó los ojos, sintiéndose desairada por aquella idea de diversión que su hermano rechazaba sin siquiera oír la razón. Volvió a acomodarse en la silla como si de su trono se tratara y chasqueo su lengua repetidas veces mientras negaba con ligeros movimientos de cabeza. “No tienes idea de la cantidad de idiotas que hacen lo que sea por un beso en la mejilla o una conversación amena.” Le comentó, acercándose un poco más a su hermano que la miraba con simple fastidio, cosa a lo que ella estaba acostumbrada porque era un trato habitual entre ambos. “¿Y ese milagro que aún no has jugado con alguna empleada? ¿O es que eso ya no es lo tuyo?” cuestionó por el simple placer de molestar, sabía que su hermano ya no hacia ese tipo de juegos pero era algo divertido de ver y más cuando indicaban problemas ajenos.
“La misma cantidad de idiotas que veo con mala cara cada que voltean a verte, sin duda.” Respondió de manera seria. Aunque era característico de él el utilizar un tono serio la mayor parte del tiempo. No evitó sonreír de manera que sólo su hermana entendiera ese gesto de complicidad y ladeó los labios antes de responder. “No se sabe cuando es una buena oportunidad para regresar a los viejos hábitos.” Y acto seguido, le guiñó un ojo a una de las empleadas que se encontraba en la barra. Un acto cretino sin duda, pero no por eso dejaba de divertirle.
El barman le había rellenado el vaso por segunda vez en la noche, la pista de baile estaba a punto de estallar y la música sonaba estruendosa, en donde ella estaba sentada el aire de la ventana le llegaba a la nuca y desviaba su atención un poco del barullo en el centro del enorme salón, que era lo que necesitaba para no volverse loca e irse. Iba a tomar su vaso cuando sin quererlo, su codo chocó con las cotillas de un joven que había llegado a su lado desde hacía unos minutos. —¡Lo siento! —Dijo, esperando no haberlo molestado. —¿Te hice daño?
Estaba bastante sumido en sus propios pensamientos cuando sintió presión sobre el costado izquierdo, lo cual logró que se removiera bastante incómodo en su asiento por el dolor, que aunque era mínimo, era molesto. “La primera impresión que debes darle a una persona no debe ser el que te golpeó. A menos de que sea un saludo extraño y no agradable.” Respondió de manera simple. “No te preocupes, estoy bien. ¿Tú lo estás? Me parece que bastante distraída, ¿no?”
“Entonces sería una completa odisea saber cuando estas feliz ¿No?” Entrecerró sus ojos “Acabas de hacerme un ocho, estoy totalmente confundida” Bromeó a pesar de que podía se cierto. Tal vez el hombre era así de complicado. “Tienes que decirme como se llama, entre chicas nos entendemos.” Dijo con cierta diversión “Porque los tacones son elegantes, hacen ver bien a una mujer, ¿o vas a decirme que no te atraen ni un poquito cuando los usan?” Enarcó una ceja “Serena”
“Querrás estar ahí para ver eso, te lo aseguro.” Se podía apreciar un ligero tono sarcástico en la frase, pues no quería dar la apariencia de ser alguien fácil de descubrir. “Irina, su nombre es Irina. También la vas a reconocer por sus aires de grandeza por el lugar” Claramente esto también era sarcasmo, mezclado quizá con un poco de verdad. Sonrió mientras enarcaba una ceja y fijó su atención en la chica. “¿Ahora hablamos de si te considero atractiva o no? Vaya, tú si que eres directa.” Sonrió algo burlón. “Un gusto, Serena.”
“No puede fumar en recepción señor..” Bufa para sí mismo, burlándose de lo que un trabajador le había dicho hace un momento. La ansiedad que tenía en el momento le pedía con urgencia el fumar un cigarrillo (a falta de un puro) y el hecho de que se lo hubiesen negado sólo lograba que se pusiera de mal humor. Debido a que esperaba una llamada no podía salir al exterior a fumar, por lo que tendría que esperar un rato más antes de poder hacerlo, lo cual no lograba que su humor mejorara. Lo único que pedía era fumar un cigarro. ¿A cuántas personas podría afectar eso?
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Getting to know; SERGUÉI.
&.Información básica
Nombre completo: Serguéi Vladislav Lévedeb Kasyanov.
Apodo(s): N/A
Edad: 27 años
Fecha de cumpleaños: 29 de Marzo.
Procedencia: San Petersburgo, Rusia.
Localización actual: Antisbe, Francia
Etnicidad: Cosaco.
Nacionalidad: Rusa.
Género: Masculino.
Orientación: Heterosexual.
Ocupación: Estudiante de ingeniería genética.
Idiomas hablados: Ruso, inglés, latin, francés, italiano y chino mandarín.
&.Apariencia física
Face claim: Sebastian Stan.
Color de pelo: Castaño. (x)
Color de los ojos: Azules. (x)
Tatuajes: N/A
Piercings: N/A
&.Salud
Alergias: Serguéi es alérgico a la gente. (Mentira) Es alérgico a la picadura de las abejas y puede sufrir de rinitis alérgica con los repentinos cambios de clima.
Hábitos para dormir: Duerme tarde, quizá a eso de las 2 am – 3 am, por simple costumbre. No se levanta tarde, por lo que a las 7:30 se puede ver despierto junto a una taza de café. Para dormir necesita ponerse audífonos después de una ducha con agua caliente.
Hábitos alimentarios: No consume el brócoli y evita la comida condimentada, así como el exceso de sal. Acompaña sus comidas con un vaso de agua, independientemente de cualquier bebida que se le ofrezca.
Ejercicios/deportes: Práctica esgrima 3 veces por semana, además de béisbol como hobbie.
Sociabilidad: Suele mantener conversaciones con las personas mientras su interés prevalezca. Tolerante en ideas que no concuerden con las suyas pero al momento de identificar a un idiota, no le importa dejarlo hablando. No tiene el interés de quedar bien con las personas. Suele utilizar con frecuencia el sarcasmo y es bastante torpe al cuidar sus palabras, sin lograrlo (naturalmente).
Adicciones: Cafeína, bebidas energéticas, ocasionalmente tabaco.
Uso de drogas: N/A
Consumo de alcohol: Activo.
&.Personalidad
Grupo social: The pawky.
Rasgos positivos: Inteligente, determinado, protector, leal, sincero, astuto.
Rasgos negativos: Impulsivo, orgulloso, sarcástico , impaciente, temperamental.
Objetivos / Deseos: […]
Temores: Convertirse en su padre es sin duda uno de sus mayores temores, así como el alejar a las personas que están junto a él con su actitud.
Aficiones: Tocar el piano desde que inició sus clases, asistir a conciertos de música clásica y perderse en lugares donde pierda contacto con la sociedad.
Hábitos: Beber una copa de vino cada vez que escucha alguna pieza de piano. Suele morderse el labio inferior cuando duda de algo. Viste una prenda de color gris cada viernes, así sean los calcetines.
&.Favoritos
Clima: Invierno.
Color: Gris.
Música: Clásica en mayoría.
Películas: Suspenso.
Deporte: Esgrima y béisbol.
Bebida: Café / Vino.
Comida: Seliódka pod shuboi (ensalada)
Animal: Jaguar negro.
&.Familia
Padre: Dmitri Aleksei Lévedeb.(x) FC: Johnny Deep. Su mayor admiración y su ejemplo a seguir en todo aspecto. Esto cambio por completo cuando se enteró de la mentira que le había implantado, llegando a sentir algo cercano al odio.
Madre: Nikola Anastacia Kasyanov.(x) FC: Angelina Jolie. Una de las dos mujeres más importantes en su vida. No imagina sentir un amor tan grande como el que tiene por su madre, siendo ella la razón de la mayor parte de sus decisiones importantes en la vida.
Madrastra: Svetlana Kasyanov.(x) FC: Olivia Wilde. No puede sentir algo más que pena y completa repulsión por la mujer.
Hermana: Irina Petrova Lévedeb Kasyanov. (x) FC: Phoebe Tonkin. La luz de sus ojos. La segunda mujer más importante en su vida y en definitiva su mejor amiga. No hay nada que no sea capaz de contarle. Daría y haría absolutamente todo por ella. Es su pequeña idiota, su bicho, su hermanita. Desde el primer encuentro supo que sería todo lo que ella necesitara, aún fuese eso un idiota para hacerla reír. Trata de no ser sobreprotector con ella todo el tiempo, pero no se le da muy bien.
Medio Hermano: Aleksei Miroslav Lévedeb.(x) FC: Douglas Booth. No lo culpa por las malas decisiones de los padres del chico, pues sabe que no es parecido a ellos de ninguna manera. La inocencia de Aleksei provoca que Serguéi le tenga el cariño de hermano y a pesar de la distancia que tienen, haría lo que estuviese en sus manos para ayudarle. Desea que vea con claridad las cosas y que no se deje engañar más por su madre.
Niños: N/A
Mascotas: N/A.
serena-kngsley:
Tuvo la atención del encargado del bar en cuestión de segundos, “Un Gin Tonic” Pidió, agradeciendo luego con una sonrisa. Su vista paso hacia el hombre que tenía a su lado “Tal vez sea eso, o que tu rostro lo dice todo, eres fácil de leer ahora mismo. No me arriesgo a decir que en otras ocasiones sea de la misma forma” Comentó, jugando con su antifaz sobre la mesa del bar, esta fue dejada a un lado para prestar atención a la bebida entregada. “Oh, sí” Rió suavemente “Realmente están matándome, pero ya sabes, para ser bella hay que ver estrellas” Canturreó.
“En otras ocasiones quizá mi rostro sea el mismo. En realidad no suelo expresar más emociones que aburrimiento y molestia.” Dijo en un tono monótono, con el mismo rostro serio. Acto seguido sonrió “O quizá miento para aparentar ser una persona aburrida.”
Escuchó atentamente a la joven y negó con la cabeza un par de veces. “Si conocieras a mi hermana con seguridad se llevarían bien. No entiendo el placer que encuentran en usar tacones..” Dudó en seguir, así que terminó por callar. “Por cierto, soy Serguéi.”