Sonrió con suavidad al oírlo y su cabeza se movió en un suave movimiento, negando. No era que no aceptara el cumplido del chico, simplemente no se creía perfecta, en absoluto. Greer sabía que tenía muchos defectos y que no podían simplemente desaparecer. —Por qué... ¿por qué piensas así de mí? Estás loco —. Susurró y una pequeña risita se escapó de sus labios. Al oír lo siguiente, tardó un poco en entender por qué el chico decía eso, pero lo hizo, y sintió una rara sensación revolver su estómago. Sabía por qué se estaba disculpando, porque ella recién había terminado las cosas con Chris, o bueno, no es como si las hubieran terminado de manera formal, pero era más que claro que nunca habían estado juntos de manera "formal" y no hacía falta hablar para saber que no estaban más juntos. —No... no lo sientas, no me molestó, Alex —. Dijo ella en un susurro y presionó los labios, sintiéndolos aún cálidos y palpitantes a causa de los de Alex. —Si... si tengo que decir la verdad, me agradó bastante —. Murmuró y entreabrió los ojos, encontrándose con los claros de chico y sus mejillas se tornaron de un color rosado. Greer no sabía por qué se sentía así, pero estar al lado de Alex le hacía bien, aquel beso había sido algo nuevo, no simplemente un beso por despecho que había dado por estar molesta con Chris, o por estar triste. Le había agradado, estaba segura de que aunque no estuviera triste en ese momento, si la situación se hubiera presentado y ella estaba sola, lo hubiera hecho. —Sé que no es el momento ideal, pero no me arrepiento de que lo hicieras —. Aseguró y una pequeña sonrisa se formó en sus labios, comenzando a anhelar sentir el tacto de los labios del chico contra los suyos, cosa que la hizo sentirse demasiado confundida de repente.