Hace un año te dije que tenía hambre y te escribí en la mañana cuando estaba en el trabajo, te conté que ya no tenía dinero por el viaje del que venía, que quería comprar algo bueno, pero ni para un buen cereal tenía porque me había quedado pobre y estaba super cruda, sin dudarlo me dijiste que llegara a tu casa porque me ibas a cocinar. Era muy temprano cuando pedí el uber del trabajo a tu casa y en el camino iba pensando en la alegría que me causaba verte después de tanto tiempo, pensaba que con lo que iba a gastar en el uber si se armaba algo para comprar, pero yo quería verte, con los nervios de punta y el corazón acelerado solo recuerdo que llegué a tu casa y te escribí un corto: "llegué". Cuando estaba por tocar tu puerta, abriste, ahí estabas, también nervioso, también sonrojado, nos sonreímos y entramos.
No me había dado cuenta de cómo estabas vestido, jeans negro, una camisa formal celeste muy bien planchada y unas chukka boots, tu outfit era implecable, pero ví tu pelo, desordenado, te acabas de levantar, probablemente te levantó mi mensaje. Tu casa estaba ordenada y tu perro estaba en el sofá, era la primera vez que lo conocía porque acababas de adoptarlo hace como 15 días. Estuve jugando con él y solo pude ver tu sonrisa disimulada viéndonos, yo acariciándolo mientras le hablaba y él feliz viéndome mientras me lamía, empezamos a hablar cuando puse mi vista en tu sala, el trapeador y la escoba estaba ahí, habías ordenado y limpiado, una risa nerviosa salió de mi boca, seguimos hablando, me preguntaste que quería comer que lo ibas a hacer, me hubiera encantado verte cocinar, pero por alguna razón contesté con un: "cereal". ¿Por qué? ¡No sé!, Te reíste y me dijiste: "¿Estás segura?" Y asentí.
Me serviste el cereal y entre sonrisas y miradas cómplices seguimos hablando, el cereal se acabó, tu perrito se fue a dormir y como si una señal hubiera sido nos quedamos callados, en mi mente todo se estaba estructurando, tal vez dejaría mi plato al lado, me levantaría de la silla y te robaría un beso, mejor me levantaría a dejar mi plato, vos llegarías y al darme vuelta te vería y ahí te daría el beso, pero al parecer vos también estabas planeando como iba a pasar, aún sentados en la mesa, con tu mirada fija en mí, te empezaste a acercar y mi corazón se empezó a acelerar, cuando creí que iba a pasar por alguna mala jugada del destino nuestros teléfonos sonaron al mismo tiempo, era mi jefa, era tu mamá.
Yo tenía que hacer unas cosas urgentes del trabajo y tenía que volver a entrar y vos tenías que ir a hacer algo con tu abuelita. Tenía que irme ya y por alguna razón un Uber andaba cerca, reíste viéndome y dijiste: "a tu lado 3 horas son 15 minutos", yo también reí, una risa nostálgica y triste, solo pude decir: "que rápido pasa el tiempo", refiriéndome no solo a lo rápido que se nos pasaron 3 horas sino a lo rápido que pasó desde el momento que nos conocimos. Ya sabes que nada pasa como a mí me gustaría o como planeo, no se nos dió, cómo siempre, ese beso no se dió, y lo de nosotros tampoco se dió.
-Sheridgoch













