Tú tan Ozuna y yo tan Ed Sheeran.
No title available

PR's Tumblrdome

Kaledo Art

titsay
Game of Thrones Daily
hello vonnie
Sweet Seals For You, Always

Janaina Medeiros

blake kathryn
will byers stan first human second

⁂
wallacepolsom

❣ Chile in a Photography ❣
art blog(derogatory)
tumblr dot com
styofa doing anything
noise dept.

tannertan36
Mike Driver
DEAR READER

seen from Sweden
seen from China
seen from Indonesia

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Germany

seen from United States
seen from Vietnam

seen from Malaysia
seen from Kazakhstan

seen from Ukraine

seen from Singapore

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Iraq

seen from Malaysia

seen from Malaysia

seen from Malaysia
@sickneszsmoonlight
Tú tan Ozuna y yo tan Ed Sheeran.
Rough
fui inspirada a sacar esta foto solo que ahora pensar en quien me inspiro me produce un dolor en el alma
Desnuda tu alma
Sostengo que el encuentro físico es lo que va primero. Muchos intentan conocerte para después obtener una chance de irse a la cama. Despues del encuentro fisico no hay más nada, sólo la decepción de lo que pensaste que era. Y sí pasa al revés? Una vez que las ganas ya fueron saceadas, que la atracción física pasó a un segundo plano y la vergüenza superficial se termino pero sin embargo tenes ganas de conocer a la persona con la que estuviste, esa es la que , porque ya no se cuenta pretende nada, no se busca nada, simplemente quedan las ganas de conocer, de saber del otro, en profundidad. Porque desnudar el cuerpo es muy fácil, pero lo que cuenta y es lo que más cuesta, es desnudar el alma.
i see the veins of my city like they do in space
Fui a una bruja
Un día te despertás y algo te dice que esta vez va a ser diferente. Ese click en la cabeza va a suceder o sucedió cuando abriste los ojos. Así, de sopetón, algo pasó y cambió. No se ve, se siente… como todo lo auténtico. Estaba tan lejos el momento pero llegó: hoy dejás de pensar en ese algo que te estuvo taladrando el cerebro, que te sacudió con violencia todo el corazón, cada fibra dedicada a la percepción. Ese algo que en realidad es un alguien. Un alguien con sus ojos, su labios y sus comisuras, el cuello, el alma.
Fui a una bruja, le cuento a un amigo. Qué te dijo, me pregunta y abre grandes los ojos, como dos platos de porcelana. Me contó cómo hacer para sacarme de la cabeza al boludo. A quién vos ya sabés. Le digo. Qué bueno, se ríe, por fin decidiste hacer algo respecto a eso…¿te hizo un gualicho la bruja o qué? Sí, no te quiero mentir. Le digo. Hice cosas muy extrañas pero al final valió la pena. Ahora no me duele pensar en que lo perdí. Ahora no siento huecos en el corazón porque ya no me voy a despertar mirando sus parpados, sus pestañas, la luz que hacía su barba más clara y rubia de lo que era. Primero, me tuve que comprar dos litros de leche de coco. Además, un jabón con semillas de girasol y pulpa de sandia. Tuve que esperar hasta la primera luna llena de septiembre para hacer el ritual. A eso de las dos de la madrugada llené la bañera con la leche y me metí, y antes tuve que rallar el jabón. Mezclé todo y me sumergí en esa solución.
Mi amigo tenía la boca abierta y me miraba con miedo. Tuve que contener la risa. Es que el método me había resultado tan efectivo que no podía hacer otra cosa que sonreír. Vos, vos perdiste la cabeza de tanto sufrir… me dijo y en su rostros se dibujó la típica expresión de preocupación que ponía cuándo estábamos en el secundario y yo le tenía que recordar que había tarea para hacer aunque él fatalmente se había olvidado de eso. ¡Pasame el faso, que no es micrófono! le reclamé y me cedió el poder de seguir fumando mientras las volutas de humo se movían en el aire, como hilos de una telaraña que se desintegraba en segundos.
Sabés que si, me enfermé de tanto sufrir. Por mucho tiempo y desde que se fue, mi vida se trataba solamente de pensar en él. De taladrar mi cráneo y mi cerebro en cada asiento de colectivo que conseguía, en cada ventana en donde apoyaba la cabeza y me ponía a pensar en todo lo que fue, en lo que no va a pasar nunca más. Me volví adicto a revolcarme en esas proyecciones de futuros rotos e ingratos que nunca se iban a cumplir. En todas las playas que no vamos a visitar, en todas las noches que cerraba los ojos y me sentía la persona más protegida del universo durmiendo en un colchón de una plaza y media, solamente porque él estaba conmigo y su mano apretando la mía mientras nuestros ritmos respiratorios se sincronizaban y bailaban en la oscuridad silenciosa de mi cuarto. Hubo días enteros en los que calculé la medida exacta de la soga que podía cortarme la respiración hasta matarme. Hasta me fijé en Google cuanto tardaba en morirse alguien que se dispara en la sien, cuando me enteré que mamá guardaba la pistola calibre 22 de mi abuela, fallecida en el 2010. Pero la bruja tenía la posta. Hoy te puedo decir que experimento una curación y voy directo a la salud mental que tanto estuve buscando.
¿Te sacaron plata? sos demasiado inteligente para caer en giladas así. Pasame el porro vos, ahora, colgado. Mi amigo tenía los puños cerrados, se estaba irritando con todo lo que le decía. Llegué a la conclusión de que lo conocía tanto, que nuestra amistad ya era una relación telepática, sabía lo que estaba pensando. No, no me sacaron guita. Me costó menos de trescientos pesos la sesión. No fue con una bruja, te estaba jodiendo. Me junté con mi vieja, compramos unas cervezas y entre espuma y humos me dio un consejo. Solamente eso. Lo de la leche era una joda, lo del jabón también. Mamá simplemente se dedicó a escuchar mis lamentos, me dejó llorar como un perro abandonado y cuando por fin terminé de hacer catarsis me dijo tres cosas. La primera fue “Ese beso que no diste, ese abrazo que no ofreciste. Ya fue. Que muera en el pasado. Para solucionarlo: besá el doble, abrazá con fuerza cuando la oportunidad se presente de nuevo.” Después, con los ojos llenos de lágrimas me dijo: “Yo entiendo que vivir en el pasado tiene su dulzura, pero resulta todo tan amargo cuando es tu cabeza reprochando eso que no hiciste. Eso que no va a pasar porque depende de dos corazones unidos y no de uno tratando de remarla en dulce de leche”… ¿Y la tercera? me preguntó mi amigo y repiqueteaba los dedos contra la mesa. Toda la ansiedad concentrada en sus manos, como siempre. La tercera nos la dijimos los dos, ella y yo. Mientras hablábamos me contó que se iba a separar de papá, que está harta y que no quiere odiarlo. Que ella cree estar a tiempo de conservar el poco amor que le queda, el minúsculo amor que le tiene.
¿Sabés de qué me di cuenta, hermano? Al final, si ahora me toca estar solo es porque es cuando más me estoy necesitando. La soledad también es un recreo hermoso entre chispazo y chispazo. Entre conocer a alguien y que se vaya cuando ya es necesario. No me dejan, tampoco dejo. Nos retiramos cuando ya fue necesario enseñarnos algo. A querer más, a encontrarle un nuevo sentido a la acción de amar. No hay magia ni ritual para superar el dolor, la única magia es aprender a trascender eso que por un momento amenaza con matarnos, infectarnos o dejarnos gritando en carne viva.
El humo inundaba toda la habitación, mi amigo asentía sin decir nada porque no era necesario hablar cuando los ojos comunican. Bien, me dijo. Sí, le dije. Y después, el silencio mezclado con la paz de que ya no dolía nada más.
R de Rechazo.
—Pará, antes que te vayas. Mirá, en este tiempo que estuvimos siendo amigos, me di cuenta que te quiero mucho. Me parecés muy linda y también esa sonrisa que hacés cuando no sabés que decir, como blanqueás los ojos frente a mis conclusiones boludas. Como te cambia la cara cuando en la radio pasan un tema que te gusta, hay algo en tu sonrisa que me hace cosquillas atrás de la nuca. Ah…. También me di cuenta de lo confundida que estás con ese pelotudo de mierda que lo único que hace es mandarse cagadas y conquistarte más y más pidiéndote perdón o poniendo cara de perrito abandonado. Quizás, es lo que vos te merecés… no quiero pensar en eso. Creo que te merecés algo mejor. No sé si soy yo lo que te merecés. Ojalá. Ya sé, ya sé que se termina el recreo pero quería decírtelo ahora: Me gustás mucho, no paro de pensar en vos y muchas veces cuando viajo en el colectivo empiezo a sonreír imaginando situaciones hipotéticas en donde vamos de la mano riéndonos de todos los demás. Pensalo, nuestros padres se conocen, sería hermoso poder darles las noticia de que por fin se nos dio y estamos juntos. Gusto de vos, en pocas palabras. Ojalá que te pase lo mismo. —¿Eh? no. NO. NO. ¿Qué decís, estás loco Matías? No me pasa lo mismo. Mi novio es un estúpido. Pero lo amo… ¿Viste cómo lo miran todas las pendejas turras de acá?. Lo miran cómo si se lo quisieran comer con la mirada… pero después seguimos la charla, la preceptora me está llamando. Me va a poner amonestac… ahí viene. Chau. Vos te fuiste, yo me quedé ahí. Queriendo vomitar todo mi cuerpo. Esperando que un avión se estrellara sobre mi cabeza, saboreando el rechazo, y asimilando que jamás íbamos a ser nada más que amigos, o quizás era mejor que alguno de los dos se muriera en ese instante para ponerle fin y alivio a todas las sensaciones que me recorrían el cuerpo. Torrentes de furia y dolor que bajaban desde el cerebro al centro del pecho y viceversa. Un gusto amargo y espeso, como un aceite difícil de tragar.
Perdiste, viejo. La campana sonaba. Todos corrían a sus salones. Yo volví al mío aunque, si hablamos de espíritu, alma y cuerpo puedo deducir que me quedé ahí… ahí, parado, mientras la campana sonaba y todos volvían a sus salones. Con miedo de moverme demasiado deprisa y vomitar el corazón, que me latía con fuerza, con ganas de romper todo. Y mientras caminaba, todavía se sentía la estela de tu perfume. Forra.
wish i could just run away
A piece of art, for all of you
Careful
Aquella podria ser la noche perfecta. Era un sabado, la noche no se presentaba del todo fria ni tampoco calurosa, el simple calor corporal de los hombros unidos alcanzaría para soportar el fresquito que habia. Esa noche se encontraban en su pieza, había venido y se iba a quedar a dormir, ella, la chica con la que tenia algo especial pero no eran novias. La noche se prestaba para escuchar bossa nova, fumar y hablar. Hablaron de todo, nada se escapaba de aquella conversación, de aquellas bocas famelicas. Tal vez no se daban cuenta pero cada palabra que se decian entre ellas era un granito mas que aportaban al medano para que la otra se enamorara. La etiqueta de dunhills se termino, el aliento se quedo sin aire y la cabeza sin ideas. El silencio era hermoso, sin embargo. Era sublime, mirarla a los ojos y poder captar mas allá que ella simplemente. Las luces de navidad colgadas le iluminaban pequeños puntitos en su cabeza, parecia angelical. Estaban hombro a hombro mirando para la pared del frente, sus corazones comenzaron a acelerarse. Era un beso apasionado, salvaje, todo fue bastante rapido -no te vas a calentar tan rapido, no vaya a ser que te quemes
Let me tell a history
Extraño algo que no deberia. Porque extraño al algo y no al alguien. Que dificil se vuelve cuando es de esta manera, tenes dos sentimientos con los que lidiar, extrañar y la culpa de extrañar erroneamente. Tengo la posibilidad de dejar de extrañar y poder tener lo que tenia, pero seria injusto, seria egoista. Que dilema. Tengo miedo de desesperarme y hacer algo de lo que despues me voy a arrepentir, que dificil parece. Que dificil se vuelve todo cuando los corazones y sentimientos estan en juego. ''Tratalos bien'' te dicen, pero a veces es inconsciente, a veces, es sin querer. Perdon por eso. No estaba lista.
Do the bad thing, Take off your wedding ring, But it won't make it that much easier, it might make it worse, Oh the night's like a whirlwind, Somebody's girlfriend's talkin' to me but it's alright, She's saying that he's not gonna slap me or try to attack me, He's not the jealous type, And I only need to get half an excuse and I'm away, But when there's no excuses that's much easier to say, I've been before, And all these capers make her too forward to ignore, Well, she's talking but I'm not entirely sure, oh [...] Like I don't mind, Be a big mistake, For you to wait, And let me waste your time, Really love it's fine, Really love it's fine, [...] I knew before the invitation that there was this ploy, Oh but she carried on suggesting, a struggle to refuse, She said, "It's the red wine this time," but that is no excuse.
All those people who don’t like 13 reasons why because they think Hannah’s just whiny are exactly the reason there is such a stigma about mental health
textura
i'm going back to 505 is it a seven hour flight or fourty-five minute drive, in my imagination you're waiting lying on your side, with your arms between your thights ... and a smile
Arctic Monkeys, 505
Un té verde, un libro y este soundstrack resuelven muchas cuestiones