Beautifully decorated bread by Hannah Page
Today's Document
Not today Justin
almost home
One Nice Bug Per Day

Origami Around
tumblr dot com
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

blake kathryn

Kaledo Art
taylor price
TVSTRANGERTHINGS
DEAR READER
Cosmic Funnies
KIROKAZE
Sade Olutola
Game of Thrones Daily
Jules of Nature
Sweet Seals For You, Always

Product Placement
he wasn't even looking at me and he found me

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands

seen from Malaysia

seen from Switzerland

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
@sigilodeojosciclopes
Beautifully decorated bread by Hannah Page
Es una enorme necedad persistir en la vida, sin ningún deseo de ello. (Mejor dicho, con demasiados deseos). Todo está cerrado. Tengo dificultades con los amigos, los conocidos, la familia. La gente, los otros, se me presentan horriblemente complicados, obstáculos insalvables. Y lo peor es mi inconfesada sed de amor, de amistad, de protección. Además, mis tareas actuales —el estudio, sobre todo— me sumen en la desesperación. Tengo miedo de estudiar, de dar exámenes. Recién ahora comprendo que cuando decido comenzar algo —por ejemplo, un estudio— no tengo en cuenta mi natural forma de ser, y pienso en mí como en otra persona. Pero después, llegado el instante de actuar, me rebelo contra esa otra Alejandra que me conduce sin conocerme. Y entonces no hago nada. Deseos de llorar, de morirme de llanto. Deseos de empezar a llorar y que la muerte se apiade. Y que la muerte me interrumpa el llanto.
Alejandra Pizarnik
“Simplemente no soy de este mundo… Yo habito con frenesí la luna. No tengo miedo de morir; tengo miedo de esta tierra ajena, agresiva… No puedo pensar en cosas concretas; no me interesan. Yo no sé hablar como todos. Mis palabras son extrañas y vienen de lejos, de donde no es, de los encuentros con nadie… ¿Qué haré cuando me sumerja en mis fantásticos sueños y no pueda ascender? Porque alguna vez va a tener que suceder. Me iré y no sabré volver. Es más, no sabré siquiera que hay un “saber volver”. No lo querré acaso.”
— Alejandra Pizarnik
“Pierdo los días, la vida, el sueño. Pero yo no tengo la culpa si deseo, a la vez, la muerte y la vida, al mismo tiempo, a la misma hora.”
—
— Alejandra Pizarnik, Diarios. (1958)
“A veces también se me acaban las sonrisas para ti, a veces también se me acaban las ganas de escribirte. Pero te quiero, ojalá lo entiendas, siempre te quiero, pero a veces mis abrazos no tienen calor y mi boca no sabe que decir… Pero te quiero, siempre te quiero, cuando no te convengo, cuando no me soportas, cuando te odio, te quiero.”
— Alejandra Pizarnik
Shōda Kôhô aka Kôhô Shōda aka 庄田耕峰 (Japanese, 1871-1946, b. Japan) - Moonlit Sea (with and without clouds, various color prints), c. 1930s, Woodblock Prints: Ink, Color on Paper
La invención, no consiste en la creación a partir de la nada, si no en la creación a partir del caos.
Mary Shelley
“Me gustaba creer que había alguien observando lo que hacía, lo que decía, lo que sentía. De una extraña manera, me provocaba desvestirme sin pudor hasta quedar desnudo y sin vergüenza frente a esos ojos que desconocía, pero sabía que estaban ahí; anhelantes, curiosos, palpitantes, deseosos de seguir mirándome hasta arrancarme la piel y dejarme los huesos. Era una sensación gloriosa. Mi mente volaba al igual que mis manos al rozar las yemas de los dedos sobre el papel al que le iba trazando las letras de mi intimidad. No había nada que me callara ni que me contuviera. Me sentía libre… tan libre que gemían mis labios al leerme después de terminar. Eso es lo que extraño… mi desnudez siendo objeto de juicio para esos ojos vouyeristas que se humedecían y dilataban al contacto de mi andar. ¡Qué delicia de locura! ¡Qué gloriosa intimidad!”
— Esu Emmanuel© ,I liked to believe that someone was watching what I was doing, what I was saying, what I was feeling. In a strange way, I was shamelessly undressed until I was naked and shameless in front of those eyes that I did not know, but I knew they were there; yearning, curious, throbbing, eager to keep looking at me until I rip my skin and leave my bones. It was a glorious feeling. My mind flew like my hands as I brushed my fingertips on the paper to which I traced the letters of my privacy. There was nothing to shut me up or hold me back. I felt free … so free that my lips moaned as they read me after I finished. That’s what I miss… my nakedness being the object of judgment for those voyeur eyes that got wet and dilated at the contact of my walk. What delight of madness! What glorious intimacy!
video
Couple goals
Love & Other Drugs (2010)
Hay un tipo de tristeza que no te hace llorar. Es como una pena que te vacía por dentro y te deja pensando en todo y en nada a la vez, como si ya no fueras tú, como si te hubieran robado una parte del alma.
“I detest the masculine point of view. I am bored by his heroism, virtue, and honour. I think the best these men can do is not talk about themselves anymore.”
—
Virginia Woolf (via
suntosirius
)
“People can be cruelest to those they love.”
— Veronica Rossi (via quotemadness)