Pregunta a la señorita:
.
Yo: Señorita ¿qué ha sido aquello que más le impactó o le costó cuando fue tomada como propiedad?
Ella: Uy, sí que me la pone complicada, Señor… trataré de responder. Creo que lo más fuerte, el cambio que impacto a mi vida, por decirlo así, fue comprender que, de un día para otro, ya no eres dueña de tu persona, de tu tiempo, de tus decisiones, que dependes, hasta cierto punto de otra persona; ese fue un cambio radical en mi persona, cuando dejé de ser solo yo y me convertí en sumisa con Amo o en propiedad. Me di cuenta lo que significa ser propiedad, literal, ya no decides por ti, por tu cuerpo, sobre tus acciones.
Ese cambio es fuerte, ya que, de manera inconsciente, das muchas cosas por sentado, como, por ejemplo: ir al baño, comer lo que quieres, bañarte, levantarte a la hora que deseas, incluso, estudiar o no, ir a la universidad (risa nerviosa) sin embargo, es impactante, cuando quieres hacer algo y ahora, tienes Dueño. Debes pedir permiso, como para salir a eventos, fiestas; si lo autoriza, debes atenerte a sus condiciones, es decir, no es solo obtener el permiso, no, sino que, estás supeditada a un tiempo, a si hay que avisar cuando llegas cuando regresas, si puedes beber alcohol, refresco o si debo llevar mi botella de agua, si puedo fumar o no, y de la noche. Incluso, cosas tan básicas, como ir al baño, cuidar mi alimentación (me encantan los dulces) y ahora, debo atenerme a lo que el me ordena, uno diario, o tal vez cada tercer día, en fin.
Es difícil, y más los primeros días, muy difícil…
Dejando un poco eso de lado, otro aspecto que igual me impactó es… antes le diré, si, decir yo soy sumisa era algo sencillo, pero lo sentía, sin embargo, estaba acostumbrada a que hicieran las cosas por mí, al ser la más pequeña de la familia, son más permisivos con uno y suelen, atender y cuidar, por así decirlo a los más pequeños, por lo que, yo tenía toda la atención. Entonces decir, soy sumisa y estoy para “servir”, como dice usted en un escrito, no dimensiona uno eso, el “servir”, que te digan has esto y tráelo, mueve esto de aquí para allá, entre muchas otras cosas… pues, me quedaba sorprendida, pues no cabía en mi cabeza que yo debía hacerlo cuando todo hacían por mí, hasta traer un vaso con agua… Fue verdaderamente impactante, tener que asimilarlo… y se da entonces ese “clik” en la mente, comienzas a entender lo que es “servir”, sé que parecerán cosas muy pequeñas o muy tontas, pero para mí, fue todo un shock. Así, si me estaba pidiendo un vaso de agua, debo dárselo, pero con la posición correcta y entregarlo de la manera adecuada, ah y de forma inmediata, no puede ser más tarde, sino cuando Él lo ordena…
Todo eso que he hablado, ha impactado mi vida de una manera que no esperaba, fuerte, muy fuerte, sin embargo, hay algo más que, en definitiva, si cambio totalmente. Lo más cruel, jajaja (risa de broma), fue tener que aceptar sus decisiones, por más que pongas cara de niña regañada, te das cuenta de que esto no funciona aquí; te guste o no su decisión es ley y debe ser aceptada.
Para eso te entregaste a Él, para eso eres su propiedad, y si tu esencia es ser sumisa, debes tomar y abrazar lo que eres y saber cual es tu lugar, cosa que también pude entender, así como el hecho de comprender que uno debe comprometerse (piensa)… así como dice usted, Señor, comprometerse, es comprometerme conmigo, con mi Amo y con la relación.
__________________________________________
Un agradecimiento a la señorita, quien nos dio la facilidad de mostrar y publicar su respuesta.
Se respeta su decisión de permanecer en el anonimato.