No bastó más que un par de segundos en escuchar el tono de su hermana que algo en su interior comenzó a temblar, esa parte del cuerpo que no sabía que existía pero creía que iba entrar en combustión en cualquier momento. Empezaba como una pequeña llamarada, un caminito por todo el cuerpo regándose como pólvora buscando espacio en el interior de sus órganos, cada día que pasaba iba aumentando la dosis así que si escuchaba algo que le irritaba, la llama se prendía de inmediato. " Si venías sola, ibas a tardar el doble " porque así ha sido en todo lo que le ha pedido en los últimos meses. Tardaba para responder, tardaba en aparecer y Eliel siempre tenía que estar allí como todas las plantas a las que cuidaba, enterrado hasta las raíces esperando que las personas llegaran hasta él cuando se acordaran que existía. Siempre callado, tragando saliva con todo lo que nunca se atreve a decir que ya le era imposible engullir y todo borbotaba como una fuga. Justo ahora que la escuchó, en un punto una seca risita no se ahogó en sus cuerdas vocales y se elevó hasta que partió sus labios en una respuesta involuntaria. " Ni siquiera pensaba comprarte uno " ya nada era lo mismo, ni se sentía igual. ¿Por qué respondía con el mismo tono de voz a su hermana? " Genial, Solange. ¿Piensas dejarme con el paquete de soportar a tus padres y te vas a hacer quién-sabe-qué-cosas? " su petición de mantenerse juntos la habían tirado por la borda la primera vez que empezaron a pelear a espaldas de Dai, luego, se fue saliendo de control. Sol siquiera lo miraba a la cara y eso provocaba otra llamarada. " Eres increíble, crees que eres la víctima del mundo, ¿verdad? Nadie sufre tanto como tú. Oh, pobrecita de ti. Vete si quieres incluso en Navidad, seguramente tienes otras cosas muy importantes que hacer " si solamente verían a Haru por unas horas, no había necesidad de cenar juntos si tanto odiaba verlo. " No voy a obligarte a que te quedes "
bastó escuchar aquel reclamo para que una sonrisa se hiciese presente en el rostro de la brasileña. se hacía presente la tensión en diestra sosteniendo el teléfono, enojo brotando cual líquido en ebullición ¿tenía ese descaro? impulso obligaba a descolocar la mandíbula debido a la presión que ejercía, empezando a dolerle. “ ¿solo puedes esperar a alguien cuando sabes que morirá? ¿o yo soy tan idiota que no podías esperar un maldito día? ” voz saldría como un susurro que solo contenía enojo, hebras internas enredándose en aquel sentimiento que opacaba pensamientos y borraba cualquier límite que quisiese marcar en cualquier otra situación. eleva mirada al contrario al escuchar aquella risa que en aquel árido ambiente solo parece encender llamas internas “ ¿también tienes secretos para guardarles o por qué te resulta tan difícil confrontar a nuestros padres? ” extrañamente había calma en esa pregunta, no estaba dispuesta a cargar culpas que eliel tuviese por darle solo porque eran insoportables para él en ese momento. “¿qué esperabas? ¿qué dai muriera y yo te agradeciera por quitarme la oportunidad de acompañarla sabiendo que sufrió meses? ¿eso fue protegerme? ¿esto es protegerme? porque si lo es, eres una mierda haciéndolo. ” ni siquiera podía sentirse herida por lo que el contrario tuviese por decir. todo eran palabras vacías, sin sentido, incapaces de sostener el puente hecho trizas que existía entre ellos. la línea de separación entre su vida y la de consanguineo estaba marcada, no planeaba arreglarlo; no quería arreglarlo. “ ¿esperabas que fuéramos un equipo? ¡yo tenía derecho a saber! no soy una estúpida niña que necesita que estés detrás todo el tiempo y si sabías que iba a caer pudiste caer conmigo, no esperar a verla en el hospital para que yo tuviese que arrastrarme intentando alcanzarte. el deseo de daiane me importa una mierda porque ya no está aquí y tú sabías que no iba a estarlo. ¿se sigue sintiendo bien haberlo ocultado? ” su mirada no reflejaba más que desprecio al mayor. “ no soy una victima, era su hermana y era tu hermana; tampoco soy tu problema, ocúpate de tu dolor porque sé que es tan grande que tienes que ignorar lo mucho que duele respirar y recordarla. ” soltaría el carro de compras dando un paso hacia atrás intentando marcar distancia. necesitaba irse de la plaza, necesitaba alejarse de él. el temblor de sus dedos se extendía a su cuerpo y no era capaz de controlarlo. “ necesito salir de acá. ” no sería capaz de ver a haru en ese estado. le costaba inhalar y se estaba esforzando para no buscar sostenerse en brasileño para permanecer de pie.










