Descripción Bogotá
CENTRO COMERCIAL AV CHILE
Sentado en una banca al lado de la iglesia, reflexiono sobre mi vida, al observar los estudiantes de la Pedagógica saliendo de clases, con sus mochilas y sus cabezas llenas de conocimientos, pienso en lo que pudo ser ella.
Era un estudiante destacado, amaba el olor de los libros, un olor de antigüedad, que me transporta a otra época, fui un estudiante de literatura allí en la UPN, una universidad humilde a mi gusto, revolucionaria, eso es lo que amaba más. Al lado de ella nos dividía esa calle, ese centro comercial un poco exclusivo. Pasábamos de vez en cuando por allí, al entrar me hacía desear lo que quisiera tener, comer e incluso vestir. Allí llegaban empresarios con sus vestidos de marca, y yo aquí con jeans, hablando de se día de trabajo.
El deseo de querer esa vida de beneficios me trae acá , la ambición y la codicia hicieron que tomara malas decisiones, todo por la plata fácil, malos negocios me alejaron de todo esto. Ahora deseo haber terminado los estudios y darle otro rumbo a mi vida, no como está ahora, querer un techo donde comer y poder dormir. Ahora la soledad es mi compañía.
AVENIDA CHILE
En una noche fría y lluviosa en Bogotá, por la 72 se ve un lugar lleno de luz llamado Avenida Chile, le paso de la gente hacer ver su movimiento, personas entrando, saliendo, unas dirigiéndose a trabajar, otras no. Recorro desde la iglesia, deteniéndome a observar aquella estatua de un santo, parece que flota junto a una de un perro, dando la sensación de que lo protegiera, el piso húmedo y el viento crean un ambiente solitario alrededor, quizá la hora me hace pensar esto, veo a mi alrededor y los establecimientos están a punto de cerrar.
Quiero recibir un poco de calor un café sería buena opción, así que entro y descanso un poco, fue una caminata extensa desde que salí. Hay poca gente, debe ser por la zona, se sientan, comparten, compran objetos, toman o comen algo todos bien vestidos como de oficina, hace que piense que solo quieren salir de la rutina. Así como lo hago yo en estos momentos.
BILLARES CHAPINERO AVENIDA 57
Respondí la llamada , llegué a los billares, las escaleras sombrías me encaminaban hacia el segundo piso a reunirme con ellos para hablar de una nueva pista que tenían, hablamos con tranquilidad, sin levantar sospechas. Me encanta este sitio, siento que guarda la confidencialidad, el ruido de los tacos golpeando las pelotas de billar, la música popular es perfecta para camuflarnos. Así que empezamos a planear cómo atrapar al sospechoso, mientras fumamos ese olor me inspira, haciendo maquinar mi mente. Pienso en dónde estará escondido, pienso como él y mi cabeza me da la idea. Le aviso a mis amigos de lo que pensé, así que emprendemos acción, dejando las cervezas en la mesa. Espero atraparlo para que pague su condena.
BILLARES 57
Camino hacia el billar ubicado en la 57, subo las escaleras, es sus paredes están pegados papeles de torneos, llego al segundo piso, me siento y pido algo de tomar. Es un lugar sin tanta luz, cada persona en su juego, quizá a esta hora de la mañana lo recurren, aun no sé, sea su pasatiempo o su adicción, personas solitarias que quieren pasar el tiempo una hora o tal vez un día. Cada uno con su técnica, colocando sus dedos sobre el taco en diferentes posiciones, golpean con él las pelotas creando un sonido que me gusta, no es agudo, tampoco grave, solo agradable a mis oídos. Quiero saber de ellos, de la razón de estar acá, quizás sea la misma que lamía, un poco de compañía.













