15 gramos de cacao en polvo sin azúcar.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
113 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
2 huevos grandes, a temperatura ambiente.
281 gramos de harina para tartas.
250 mililitros suero de leche.
1 cucharadita de postre de sal.
1 cucharadita de postre de vinagre blanco.
1 cucharadita de postre de bicarbonato.
*Nota: Si no encontráis la harina, podéis hacerla vosotros mismos con harina normal y maicena: medid 281 gramos de harina normal y quitadle 4 cucharadas soperas. Añadid 4 cucharadas soperas de maicena y mezcladlo bien.
Cómo elaborar nuestra Red Velvet Cake:
Precalentamos el horno a 175ºC y engrasamos dos moldes redondos. Conviene cubrir la base con papel antiadherente, para así no tener ningún problema a la hora de desmoldar.
En un recipiente grande ponemos la mantequilla y el azúcar y batimos durante unos 5 minutos. Añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien tras cada incorporación.
Añadimos la harina en tres partes, alternando con el suero de leche. A continuación incorporamos la sal, el cacao, la vainilla y el colorante.
Entonces mezclamos hasta que obtengamos un color uniforme y todos los ingredientes se hayan incorporado. Por último, añadimos el bicarbonato y sobre él, el vinagre. Comenzará a hacer “burbujitas”. Mezclamos bien y dividimos la masa entre los moldes.
Horneamos durante unos 25 minutos.
Una vez esté el bizcocho listo, dejamos reposar en el molde unos 10 minutos, y a continuación transferimos a una rejilla para dejar que se enfríen por completo.
Para hacer el buttercream de queso, necesitaremos:
450 gramos de queso Philadelphia.
150 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
200 gramos de azúcar glas tamizada.
Batimos el mantequilla junto con el azúcar. A continuación añadimos el queso y continuamos batiendo.
Una vez el bizcocho esté completamente frío, podemos empezar a cubrirlo con el buttercream.
Primero pondremos una capa entre ambos bizcochos y a continuación cubriremos con una primera capa la parte superior y los laterales.
Una vez cubierta, metemos la tarta en la nevera una media hora y transcurrido ese tiempo la cubrimos entera con la capa de buttercream final.