le cuesta desviar la mirada de las facciones ajenas, es como si de repente se encontrase hipnotizado, sintiendo la necesidad de memorizar cada detalle de aquel momento, temiendo que se le fuese a escapar de entre sus dedos como un simple sueño que acabaría con él despertando solo en la cama, sin la presencia del contrario que parece haber cambiado cada rincón de su mundo. sonríe levemente al escuchar las palabras ajenas, deseando llevarle la contraria, deseando poder decirle que él es lo más hermoso que ha visto en toda su vida. su boca se limita a buscar la contraria, alejándose cuando el contrario busca recuperar el oxígeno que ha perdido por el beso compartido. sus labios, ansiosos, buscan parte de la piel del contrario para besar, posándose sobre el cuello ajeno para luego comenzar a deslizarse hasta su hombro y luego hasta su pecho. su mano rodea firmemente la erección del contrario, comenzando a acariciarla de arriba hacia abajo lentamente, notando cómo se hace cada vez más firme bajo su toque. traga saliva al escuchar los gemidos del menor, su mano dejándose llevar por los sonidos de placer que escapan de los labios ajenos, incitándola a moverse más rápido, más firme, buscando darle el mayor placer al contrario mientras su propia erección comienza a sentirse asfixiada bajo su pantalón. “ park --- ” un gemido escapa de su boca, tan sólo por tener la oportunidad de tocarlo de esa manera. y mientras intenta concentrarse en besar el pecho desnudo ajeno, deslizándose por su abdomen para así poder trazar un camino con su lengua, comienza a desabotonar su propio pantalón. alza la cabeza para así poder mirar fijamente al muchacho antes de alejarse lo justo y necesario del cuerpo del menor para poder quitarse la ropa que aún lo estorba, quedando completamente desnudo al igual que el menor. vuelve a inclinarse sobre el muchacho, estirando su brazo para alcanzar la mesita de noche y sacar un lubricante del cajón, así como también un preservativo. se siente como un primerizo al darse cuenta de que se encuentra nervioso por lo que está a punto de suceder, sus dedos ni siquiera pudiendo manejarse de forma correcta mientras deja aquellas cosas a un lado, sobre el colchón. es el menor quien lo hace sentir completamente ignorante y es que, en cierta forma, lo es. no había tenido una experiencia tan intensa, jamás había generado sentimientos tan fuertes y devastadores como los que tiene por el muchacho. “ dios, no puedo creer lo hermoso que eres. ” murmura, con sus ojos fijos en las facciones ajenas mientras sus dedos se hunden en el lubricante, esparciéndolo entre sus dedos para luego llevar aquella mano hacia la entrada del contrario, atreviéndose a meter un dedo dentro de ésta con suavidad. y es que es entonces cuando se da cuenta de que aquellas expresiones que el contrario hace serían una de sus cosas favoritas en el mundo, sus ojos entrecerrados y sus labios entreabiertos, soltando sonidos tan suaves y placenteros que lo hacen estremecerse mientras su boca busca con desesperación la ajena, sintiendo miles de mariposas revolotear y miles de fuegos artificiales estallar en su vientre --- sólo por un beso del contrario.