Hace ya muchos años, nos recomendaron una cabaña para arrendar en con con. Llegamos por el camino de los ositos, y ahí estaba, una casa con varias cabañas pequeñas para arrendar. Nos encanto el lugar y la Señora Juana era un amor. Nostras con mi hermana éramos pequeñas 7 u 8 años, así que amablemente la señora Juana, nos presto unos comics para que nos divirtiéramos mientras pasábamos tiempo en la cabaña. Mi mamá iba por las noches a tomar un vituperio, mientras nosotras leíamos los “Cucalón”, y entre esas paginas descubrí “alaraco”, “ñeclito”, “cucufato”, “ogú, mampato y rena”, entre otros miles de personajes que animaban mis veranos. Un día entre las páginas del Cucalón vimos una foto del dueño de la cabaña que nos arrendaban, y fue en ese momento que mi mamá ato cabos y descubrimos que le arrendábamos cabaña al themo lobos, el mismo que dibujaba las historietas que tanto nos gustaban. El verano se transformo en descubrir donde estaba el estudio de dibujo del Themo. Recuerdo que había un columpio en un árbol, cerca de una ventana, una tarde mi hermana se columpio tan fuerte que logro ver por esa ventana, y fue así como descubrimos donde dibujaba el themo. La señora juana nos dejo ver el estudio del Themo… quizás por eso hoy a mi hermana le gusta dibujar, y su carrera universitaria va por eso lado, quién sabe. Pero son de los veranos mas entretenidos de mi vida, Leí todos los cucalón y el themo nos regalo y autografió la primera edición de “Kili kilis y Gola golas” que estaban siendo empastados nuevamente y en formato individual.
Por cosas de la vida, no volvimos a esa casa en con con durante varios años. Cuando yo tenía como 21 años, volvimos a ver al Themo en la apertura de una comiquería acá en Santiago. Estaba muy contento de vernos, y de que estuviéramos muy grandes; mi mamá le dijo que lo iríamos a ver y que le llevaríamos un vinito para compartirlo y conversar a lo que respondió: “Pero que bueno yo feliz”. Esa fue la última vez que lo vi. Por cosas del destino nunca pudimos volver a con con a verlos y recordar esos veranos, pero para mí siempre vivirán en mi mente.








