Asus R9 290x DirectCu II OC, pisando límites
Asus R9 290x DirectCu II OC, pisando límites
Con 4 GB GDDR5 de memoria y 1050 MHz en su GPU, la tarjeta de video de la línea Radeon pisa el tope de gama de la familia.
Power para el gaming. En esta oportunidad traemos la review de una de las tarjetas más potentes del mercado: Asus Radeon R9 290x DirectCu II. Con GPU Hawaii de 28 nm a 1050 MHz, 4 GB GDDR5 y 512 bits en su bus, se posiciona como el tope de gama de la línea de AMD, antes de la R9 295X.
Se trata de un potente equipo que, si bien posee un consumo extremo de energía y vamos a tener que contar con una fuente arriba de los 750 watts, entrega una potencia en ocasiones superior a una GeForce GTX 980.
La versión DirectCu II de la R9 290x OC de Single-GPU, cuenta con una refrigeración superior al modelo reference, detallada con un estético y robusto backplate, pero no es extremadamente fresca como equipos similares de sus primos verdes. Sin embargo no genera ruidos molestos al correr títulos en full load, y esto le agrega un puntito extra en su puntuación.
Especificaciones técnicas y características
Resolución Digital y análogica
DVI / HDMI. / Display Port
Vamos por parte con el unboxing. Cómo toda línea de placas Asus, lo primero que notaremos en la caja es el clásico rasguño de poder en la parte frontal. En este caso, tenemos un paquete de color negro y rojo, al tratarse de un equipo licenciado por AMD; el isologotipo de marca y su insignia “En búsqueda de lo increíble”. También vemos escrito el modelo R9 290X DirectCU II OC; y breves características como: OC Edition, 4 GB GDDR5, DIGI, y la tecnología GPU Tweeak.
En la parte trasera del bundle nos encontramos con una imagen del equipo, dibujos de su interior con el sistema de refrigeración, sus conectores y salidas de video; y especificaciones en diferentes idiomas. Si miramos en uno de sus lados notaremos los requerimientos técnicos: 4 GB de memoria, Sistema Windows 7, 8 y 8.1 (32 0 64 bits) y una fuente de alimentación de 750W como mínimo.
Al abrir la cajota, veremos un tapa negra con el logo de Asus en dorado y dentro de la misma la gigantesca R9 290X con un diseño sin personalizar. Contaremos también con los correspondientes cables de conexión de 6+8 pines X2, drivers, manuales y dos estilos de etiquetas personalizables para tunear nuestra VGA.
Como siempre decimos, pasamos la parte de las chucherías y nos concentramos en la posta: R9 290X DirectCu II OC. En la cara superior de la placa, de color negro mate, notaremos su destacable grosor. Si bien no es un equipo de largas dimensiones (28.7 cm de largo), tiene un ancho de 14.73 cm. Un tamaño bastante considerable a causa de su sistema de refrigeración que acopla un gigantesco radiador y enormes heat pipes.
También cuenta con un fan Cooltech, exclusivo de Asus, y un fan normal en la parte trasera que logran una buena ventilación. Sin embargo, en pruebas exigentes, la placa llega a temperaturas muy elevadas y esto nos sorprendió un poco; pero no deja de rendir como loco en sesiones de gaming.
En la parte trasera de la misma contamos con un backplate de color negro que le otorga rigidez al PCB, también en negro mate. En el mismo backplate encontramos la inscripción Asus DirectCU II, que le da facha a nuestra plataforma.
Por uno de sus costados veremos los dos conectores de alimentación PCI-E de 8 y 6 pines; y la inscripción DirectCU II que carece de luz, pero está en relieve.
En tanto a sus salidas de video, este equipo tiene dos DVI-D, un HDMI y un DisplayPort; y además posee la clásica salida de ventilación trasera.
Comenzamos ahora por las pruebas de rendimiento, el OC y el gaming. En este caso montamos la placa con un procesador AMD FX 8320 a 4,4 GHz, memorias HyperX Beast de 16 GB 2133 MHZ, HDD WD Caviar Blue de 500 GB y 1 TB Caviar Green; con una fuente Corsair TX 850M.
En la prueba de 3DMark Professional Edition con preset Extreme 1080p, logramos una puntuación de X4623, frente X5703 que dejó el test de una GTX 980 montada en el mismo sistema.
En el apartado de bench de Ungine Valley 1.0, el equipo se comportó con un puntaje de 1593 y un promedio de FPS 38.1, con 17.9 de mínimo y 61, 6 de máximo. Comparando con una GTX 980, la tarjeta de NVIDIA logró un puntaje de 2629 y un promedio de FPS de 62.2, considerándose ganadora en esta ocasión.
Para las pruebas de TessMark, la R9 290X DirectCU II OC recibió una puntuación de 36223 en un tiempo de 60000 ms. La temperatura máxima en este apartado fue de 73º.
Ahora sí, dándole rosca a la GPU, sometimos este bicho a la prueba de 15min de FurMark. Durante este bench la VGA soltó su hilacha y dio a conocer su temperatura extrema, promedio que le juega un poco en contra con respecto a su competencia: Mientras una GTX 980 se clava en una temperatura de 81º, la R9 de Asus llega a un máximo de 94º. En pocas palabras, linda estufita para el invierno. Pero para tranquilidad de todos, el equipo en idle trabaja a unos 45º promedio, con 20% de uso de fan; y a unos 72º jugando en Full HD.
Para las pruebas de gaming elegimos usar el driver Catalyst 14.11. Sin meter mano en el OC, testeamos el juego con títulos como Metro Last Light, Crysis 3, Ryse, Battlefield 4 y el esperado Far Cry 4; todos en calidad ultra o alta, dependiendo de las opciones del juego, y en resolución 1920×1080 con un monitor de 23″.
Es importante remarcar que en la mayoría de los casos supera a una GTX 980 en algunos puntitos, dependiendo del hardware que utilicemos, pero con un mayor consumo energético (492W en máxima carga) y a mayor temperatura. Las palabras hablan por sí solas en las métricas:
En el apartado de OC, con el sistema GPU Tweak de Asus, pudimos darle un poco de rosca para lograr entre 10 y 15 FPS más en los títulos. Aclaramos que esto también varía según el hardware montado.
La Asus Radeon R9 290X Direct CuII OC superó nuestras expectativas. Si bien en algunos casos, la nueva GTX 980 la supera o la igual, hay ocasiones en la cual este equipo de AMD le da batalla y le gana por algunos FPS. Con sus 4 GB GDDR5, decimos que es una excelente opción para los gamers y fanáticos de las altas resoluciones.
También, algo muy interesante para remarcar es la facha que presenta este sistema. A pesar de que carece de iluminación en su logo, algo de moda en las nuevas líneas de equipos, tiene una interesante personalización gracias a sus stickers en rojo y dorado.
En tanto a sus puntos más flojos, podemos remarcar sus las altas temperaturas y el consumo elevado. Pero si contás con una fuente mayor a 750W, quedate traqui que va a funcar sin ningún drama.
Estética muy fachera y personalizable
4GB de VRam, para el uso en altas resoluciones
Altas temperaturas en pruebas extremas
http://www.overcluster.com/asus-r9-290x-directcu-ii-oc-pisando-limites/