Son unos bebitos ❤️
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Son unos bebitos ❤️
Puta los weones lindos por la chucha
Jaime "el animal"
Shower [Fanfic Goth Jaidefinichon] (Jaime/Nico)
Parejas: Alfredox/Holyfuuu, EddiesickHD/Yolen/Yelo/Chelen xD (Mención) Advertencias: ¡Hay lemon señores, HAY LEMON! Autor: Xanchan/Xanxisk/Fran Letras: Unas 2000 Aprox. Fandom: Goth Jaidefinichon —Ahora es fandom po wachas!—
Notas: Les traigo una cosa calientita, tenía que sacármelo de la cabeza. Ayer webié tanto con el hashtaagasdfsd de Live HD que pucha, me quedé con las ganas, hehehe.
¡Enjoy!
Shower
Sonrió de medio lado cuando atravesó el pasillo. Vio una escena sumamente Kawaii como lo hubiese denominado, el Yelo se veía tan tranquilo y dulce durmiendo abrazado de Edgar, casi como si anoche no hubiese habido carrete alguno y sólo quisieran compañía.
Estaba cansado, eran las nueve y media de la mañana y sentía la resaca comiéndole la cabeza, decidió que lo mejor para recomponer un buen día era tomar una ducha muy caliente por la mañana, ya que hacía un frío de puta mierda. Camino con cuidado de no despertar a nadie, aunque sabía de sobra que era casi imposible despertar a los cabros después de una borrachera tan cuática como la de anoche.
Logrando su cometido, llego al baño con gracia y prendiendo la luz, abrió la llave del grifo viendo como de a poco se esparcía la nebulosa cortina de vapor.
Era tan relajante tomar una ducha tan temprano, que le importaba un pico que el Jaime durmiera en su cama y dejara las sábanas pasadas a mierda.
Entrando a la ducha, se refregó sintiendo como cada músculo de su cuerpo se relajaba. Sin embargo se dio cuenta tarde de una cosa mientras se bañaba, alguien había entrado y ahora usaba el Wáter.
—¿Quién chucha anda allí, weón?—
—Soy yo culiao’, cállate. — Contestó la voz y como si fuera obvio, resoplo varias veces; Jaime culiao le importa un pico si mea adelante mío.
—Oye mierda, me estoy bañando conchetumadre.—Grito detrás de las cortinas del baño, asomándose mostrando sólo la cabeza para mirarlo. —Ándate weón oh, me da asco que mees si estoy yo.
Jaime resopló un poco como si no estuviera dándole importancia. —¡Ay! Nico culiao’ qué tanta weá, no es como si por primera vez me vieras la callampa fleto de mierda. —
Bufando en son de desesperación volvió debajo de la regadera para seguir con su ducha. Sabía que Jaime era así la mayoría de las veces y la verdad es que si seguía el juego, él terminaría saliendo de la ducha empelota siguiéndolo por todos lados para ahorcarlo; El culiao desesperante por la chucha. Se decía así mismo, no le tomó más importancia porque la verdad lo único que deseaba esa mañana era tener un día tranquilo.
Así que hizo como que lo ignoraba y siguió duchándose, haciéndose masajes al pelo, cerrando los ojos para disfrutar mejor de la sensación. Él era el más viejo de todos, y por lo mismo a veces consideraba que estar un poco calmado en la ducha era la raja, más si había tomado toda la puta noche.
Pero toda esa tranquilidad que le brindaba el comienzo del día terminó cuando sintió esa molestia culiá del aweonao del Jaime. —Oye saco e’ cacha, andai’ haciendo puras cochinás ahí adentro. —
—Qué estai’ hablando aweonao’.— Contestó Nicolás sin darle importancia, el reloj de la paciencia estaba volviendo a correr. —Weón ¿Podí’ dejarme tranquilo? O es que acaso te calienta que esté acá desnudo bañándome. —
Se escuchó una carcajada molesta —Si po’ conchetumadre, me calienta. —
Haa, Jaime culiao pesao. Hoy definitivamente no iba a tener un día tranquilo al lado de este aweonao. —¡Yapo’ weón! ¡Me quiero bañar tranquilooooo! —Nicolás seguía quejándose, no conseguía nada, lo sabía, y jamás lograría conseguir nada con él, pero lo menos lo había intentado.
—Oye… —lo llamó despacio raro de él, sujetando la cortina con suavidad. — ¿Me puedo bañar con vo’ mierda? —¿Q-que? ¿Había escuchado exactamente eso? ¿Qué le pasaba al Jaime? — Afuera hace frío po’ weón, y acá está súper calientito. —
Nicolás se rio —¿Querís que te chante el mowen también, maricón? —Lo soltó webiando, como siempre, pero se extrañó de sobremanera que no escuchara nada de parte del otro. —¿Jaime? —Nada aún — ¡Ja-Jaime…! weooooón ohhh, ¡Pero qué carajo estai’ haciendo acá! — Gritó asustado y es que no era para menos, intentó dar pasos atrás —porque vamos la bañera no era tan espaciosa tampoco— sin lograrlo. No le quedó otra que taparse su parte viril con sus manos.
Alfredo como se hacía llamar en HD, se había desnudado en un dos por tres y entró a la bañera sin consentimiento del querido Holyfuuu. —Encantador— no, en realidad no era la palabra correcta para estos casos, porque estaba bien que tú y tu mejor amigo webiaran de sobremanera la homosexualidad y se insultaran de forma caliente para excitarse. Lo que estaba realmente mal, es que esas tallas llegaran al punto de ducharte con tu mejor amigo en la misma tina, en el mismo baño, en los mismos momentos, juntos.
—¡Sale de acá maricón! —
—¡Pero si no pasa nada oh! Te andai’ puro pasando rollos Nico. — Lo soltó tan suave, como si esto fuera normal de todos los días. —¿Somos amigos o no? —
—Sí, p-pero… — No pudo seguir hablando. Jaime se movió hasta que el agua también le llegara al cuerpo, relajándolo.
—Está bacán. — Y eso había sido, Nicolás se sentía excluido.
—¡Oh pero incluso aquí erís un balsa de mierda! ¡Y mira la weá que estamos haciendo! — No podía evitar quejarse, el weón siempre hacía de las suyas y terminaba consiguiendo lo que quería. La bañera era horriblemente apretada y apenas cabían los dos hombres ahí, tampoco es que fueran tan grandes pero pensándolo, si el Edgar entrara con ellos también, saldrían disparados. No le quedó otra que aceptarlo e intentar quitarse el Champo del cabello —además de eso el rojo comunista también le había quitado su querido champo. — Se andaba peleando con él en la bañera por quién podía tener la regadera de la ducha.
Sin embargo, mientras ellos peleaban por el control de la regadera —que en realidad no es como si la hubiesen sacado, más bien seguía intacta en la parte superior de la tina— Un falso movimiento los obstaculizó resbalándose de forma imbécil.
A Nicolás le dolió, porque él cayó de culo a la tina —resbalosa obviamente por la cantidad de jabón que habían utilizado gastadoramente por pelearse— y no se dio cuenta hasta después, que su querido amigo Elmo estaba encima de él dejando de lado cualquier espacio entre ellos.
Sí, sus cuerpos se tocaban sin querer. Y a Holy casi le da un infarto.
Pero tampoco es como si lo hubiese querido evitar, porque además de que le dolía el culo —Moretón pls—, fue tentadoramente extraño po’ weón. Sí, se sentía muy fleto, demasiado fleto para su gusto. Era definitivamente diferente webiar con tallas, a que realmente sentir la piel de otro weón, de tu amigo. Y vamos, Alfredito tampoco estaba tan… desorientado como él, de hecho lo miraba con sus ojos café de manera furiosa, con el ceño fruncido —típico de él por ser un enojón de mierda— y sin verlo realmente, el weón se lo comió. ¡Se lo comióooo!
Oh por amor de Yisus.
Se sintió mareado y no sabía que chucha hacer —Bueno sí, lo intentaba alejar porque no sabía que otra cosa hacer, además de que el ambiente estaba muy vaporoso y no veía niuna’ wea— Jaime lo obligó de cierta manera, por más que el otro protestaba le importó una mierda, siguió con su juego de besos hasta que mordió a Nicolás sin querer y éste en un impulso por gritarle al otro weón que parara la weá maraca que estaban haciendo, introdujo su lengua. Y ahí fue cuando perdió, y toda razón de Hombre, perras, hombre desapareció.
El calor y el vapor del baño los estaba asfixiando, pero no sabían si era realmente por eso o porque la calentura le estaba llegando a partes expuestas sin vergüenza. —Literaal— No había mucho arrepentimiento en el acto mismo, todo juicio se esfumó en cuanto Jaime comenzó a manosear sin tapujos a su querido Holyfuuu y éste ya en su éxtasis total se dejó hacer aprovechando también de corresponder el beso furioso y cargado de una increíble pasión.
Se enderezaron abruptamente, tocándose y levantándose, Jaime aprovechó de darlo vuelta mientras lo masturbaba lentamente, mordiéndole la oreja sin compasión. Unos pequeños gemidos de parte de ambos, roncos —la voz la tenían ronca por el carrete que habían tenido— hacían la escena mucho más sexy, realmente sexy.
Y ahí fue cuando comenzó, Nicolás sabía que este weón había tramado algo y por eso había querido desde un principio meterse a la ducha con él. Se retó mentalmente, no podía ir más allá, el intenso placer que sentía siendo estimulado no le permitía pensar con claridad. Sin embargo, despertó de un tirón cuando un dedo se introdujo sin su consentimiento.
—¡¿Qué estai haciendo weóoooon?! ¡Noooooooo! — Una mano le tapó la boca imposibilitándolo hablar.
—Los vas a despertar, cállate aweonao’. — Susurró Jaime, mientras seguía preparando la zona de abajo. —
Holyfuuu lo sintió como una tortura, la nueva sensación que estaba experimentando —Ya que su zona era completamente virgen— le hacía sentir como entre asqueroso y a la vez no, y sentía culpabilidad de que Jaime le estimulara allá abajó, le daba de cierta forma un poco de placer, un poco nomás.
Pronto Jaime le susurro de forma horriblemente erótica un: Es hora Nico y se horrorizó mientras era nalgueado de forma sensual, se introdujo lentamente, más se sorprendió que entrara con tan facilidad sabiendo que era su primera vez por allí. El agua y el calor ayudaban mucho con las penetraciones. —dato freak que se quedó en su consciencia. — Una vez que estuvo completamente dentro de él, con sumo cuidado volvió a masturbarlo moviéndose despacio,
¡Conchetumadre!
¡¿Qué era esta sensación tan extraña?! Sentía que iba a morir en cualquier momento y las condiciones del baño no lo estaban ayudando en nada. Se sentía excitado, plácido, mareado y culpable, todo al mismo tiempo. Nunca más Nico, nunca más se dijo mentalmente y siguió sincronizándose con los gemidos roncos de Alfredo.
Sentía que iba a llegar pronto, porque Jaime se volvía bestia en su totalidad y le daba como caja contra la pared de la ducha. Aun así, no todo fue exactamente perfecto, dentro de su nebulosa condición en éxtasis, escuchó un murmullo afuera y Alfredo inmediatamente paró un poco asustado.
—¿Nico weón? ¿Aun te estai duchando? — habló Edgar por el otro lado de la cortina bastante lejos de la ducha, más bien iba a cepillarse los dientes.
—E-edgar… —gimió Holy y supo que hasta ahí había llegado su masculinidad. — Sí.
—Te estai’ demorando mucho po weón, ¿Estai bien? —
¿Qué hacia este weón acá? ¡¿Qué?! —Estoy bien weón, no pasa nada, ya termino. — Alfredo se quedó totalmente mudo, pero sacando una sonrisa traviesa y de medio lado continuó despacio con las penetraciones sin ser escuchadas por la fuerte caída del agua.
Nicolás se quería morir. Le hacía señas de que parara pero el otro no hacía caso y se callaba constantemente los gemidos roncos de su boca. Todo esto provocaba un éxtasis mucho más rápido, la adrenalina de ser descubierto por otro de sus mejores amigos causaban efecto múltiples en él ¡Holy qué te pasa por la chucha!
Edgar sin sospechar nada salió del baño una vez terminado de lavarse los dientes, le gritó que se apurara lo más rápido posible y se fue al lado de un durmiente Yelo. Una vez que por fin este weón había salido, Alfredo comenzó con las penetraciones rápidas y sin poder controlarlo Holy se corrió tan fuerte manchando el agua con su semen.—Cheleen—
El fuerte gemido que hizo Nicolás —que esperamos que no haya sido escuchado más allá del baño— provocó que Alfredo diera su última estocada, salió rápidamente de Holy y se corrió en su espalda manchándolo, mezclándose con el agua mientras caían gotitas.
Había sido… cuático.
Totalmente agotados continuaron bañándose en silencio, terminando rápidamente y cerrando la manilla del agua. Obviamente salió uno primero y después el otro, pero al salir Nicolás observó de lejos desde el pasillo al sillón que el Edgar estaba de lo más bien dándose un pequeño beso francés con el Yelo. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿El panes con loh peshoh? Pls, siguió de largo para encerrarse en su habitación, seguido de un rojizo Alfredo con una toalla en sus partes bajas y su ropa en la mano izquierda.
—¿Estai enojado? — Nicolás lo esquivó mientras iba al closet a sacar sus ropas para vestirse. Sí estaba enojado. — Yapooo’ Nico, si no es para taaanto. —Lo fulminó con la mirada. —Bueno, no tanto hehe— Y esa risa de mierda apareció, Elmo culiao. Quería matarlo, se sentía extrañamente abierto e incómodo.
—Weón. —Lo llamó despacio —Acércate… —Jaime se acercó confuso. — ¡¡¡¡¡ERI UN CONCHETUMADRE MARICÓN DE A PESOOOOOOO!!!!!
Fin



