Si hago un retrato hablado de ella
siempre lo mantendré lejano, pero quizás
pueda llegar a rosar lo que yo veo
una mujer feroz pero también sus ojos demandan
como un tipo de atención, luz abrazadora
sentir que caes a un enorme abismo y sentir
que lleva grietas en el alma pero esconde, disimula
se mira al espejo y ve a esa otra que es
se interroga frente a la vida y sonríe, anhela
saberse reconstruida por el amor, no ilusorio
difuminarse alguna vez en una caricia eternizada
durar, sólo durar, no morir nunca en una mentira
vivir siendo una verdad en la boca del amante
porque los días se apagan antes que nosotros
y mientras la veo leer, también se apaga, duerme
porque en el fondo sabe que se busca así misma
si en el laberinto del amor existe una respuesta
o si se sabe mejor para ella sola, más libre, fugitiva.