Dicen por ahí que el amor se vive, no se busca, no se persigue; se lleva en las manos al crear lazos de empatía. Ese amor no llora, no pelea, no se trastorna por lo que no recibe, pues ese amor no espera, es más, ni siquiera es consciente de que existe. El verdadero amor no es consciente de sus actos, ya que vive en el momento presente; no piensa, no razona, sólo se siente. Es ese amor que brota por los ojos al sentir ternura, dulzura, cariño, aprecio por otro ser vivo, por el cielo, por la noche o por el día. Es ese amor que se pinta de sonrisas, se viste de perfumes de los más tiernos e inocentes matices. Ese amor no duda. De ese amor están hechos los seres que caminan por los valles de la gratitud, de la esperanza, de la concordia, de la evolución espiritual. De ese amor están llenos los seres que no miran a los demás como su competencia, sino como un hermano: otro igual. De ese amor están llenos los seres que no tachan, no juzgan, no traicionan, no calumnian. De ese amor, nada más. De ese amor son los "te amo" para todo ser vivo que cruza por los ojos de los seres que fluyen con Él. Porque un "te amo" no es exclusivo de los que se aman apasionadamente; va más allá, viste a las nubes, a la tierra, a las flores... Viste a los labios, al corazón y al alma de quien se sabe amado por lo que Es. Todos en este mundo, en esta galaxia, en este universo somos amados. Ningún "te amo" nos es negado, pues somos creación de Todo lo que Es. Seamos remanso de amor para Todo Aquel que nos rodea. Seamos luz. Seamos paz. Seamos dicha. Seamos verdad. Seamos seres humanos nacidos para amar. Seamos elixir que endulza al alma con el nacer de nuestras letras u obras en la realidad. Seamos regocijo, abrazo, beso, caricia para aquél que se siente fuera de lugar. Seamos ese tesoro que irradia bondad, serenidad, sosiego, dulzura para aquél que piensa que no lo merece. Amar es gratis. Amemos. Y podría decir que seamos más, mas sé que cada Uno sabe, muy dentro de Sí, lo que ha de Ser y Hacer.