poema de amor hecho de fragmentos fallidos
Qué aroma el tuyo de ahumada brisa
Los leños ardiendo a la orilla de la playa
y el humo cuesta arriba se disipa en azul y estrellas
Como bestia sonámbula te yergues sobre la arena
y atraviesas la oscuridad salobre
para ser alumbrada y revelada como una criatura alazana
Y tu voz son todas las voces
Un trino
Un arrullo
Un gruñido
Un canto
Un bufido
O un secreto musitado en las sombras alebrestadas por el fuego
Y tu espíritu es la virgen embelesada por la bestia del color de la espuma
y es también la deidad transmutada en toro manso para seducir a la joven nívea
Y tus besos son el filo que taja la fruta
Y tu cuerpo es una efigie que se revela en el espesor de la selva
apenas tocada por la luz lunar
rodeada de un ritual de los cuerpos
que se agitan y sacuden
que plañen rítmicamente para ofrecer aquello que sólo se le puede ofrecer a un dios








