Yo también anduve por lugares desolados, mordí el polvo, me arrastre al ras del suelo, llore mares de lágrimas, sufrí por un amor que ya no me quiso, por una decepción, por un " ya no te amo"; me arrasó la soledad, la distancia me aniquiló, la lejanía me quebró y tuve el corazón roto.
Fue la escritura la que me hizo renacer, las letras me dieron vida, se curó mi corazón, mi alma se reparo, regresaron los sueños, no más sufrimiento o dolor, las lágrimas se cambiaron a risas y la soledad? Ella se convirtió en mi amiga inseparable.
Pero escribir... ¿Que sería de mi sin ese bello arte que descubrí en mi? Tal vez no hubiera sanado, y si pasara, tal vez sería más lento. Fue la literatura, la escritura la que me salvó de un mundo de extinción, de un mundo sin amor y sin sueños. Le doy gracias a ambas por estar en mi vida.
Leregi Renga













