Escribes bajo el silencio de la luna. Y mientras ella es cómplice de tu inspiración, mi insomnio vagabundea sobre las nubes grises que la enturbian.
Las horas son débiles y mis pensamientos desolados, faros cansados que ya poco alumbran.
Nuestros latidos son sombras que callan, pero debe haber algún lugar en donde los susurros frágiles que nos distancian, encuentren en algún momento un lugar para encontrarse.
Un beso amor
















