Los brillantes ojos de mi niña parecen apagados... si supiera ella que daría mi vida por cada una de sus sonrisas...
Cartas desde el Maltrato --Roberto Martínez Guzmán

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Los brillantes ojos de mi niña parecen apagados... si supiera ella que daría mi vida por cada una de sus sonrisas...
Cartas desde el Maltrato --Roberto Martínez Guzmán
Unos ojos preciosos y con ese brillo que te caracteriza no merecen ser apagados.
~Nayeli AR
(...) Las viejas elevaban hacia el cielo su rostro con los ojos cerrados y no podía yo quitar mis ojos de la piel transparente de sus sienes, de la azulada red de duras venas, de los largos mechones apagados.
De senectute | Irene Sánchez Carrón
El sol está intenso y nosotro estamos apagados.
-EANPS
😔😒😕🥺
Te noto distante, fría, gris.
"¿Estás bien?" Pregunto una y otra vez para obtener siempre la misma respuesta.
"Sí", murmuras, despacito y con tus ojos apagados, y te niegas a dar otra explicación.
Ya no sé qué pensar, he formado mil teorías. Tal vez ya no me amas, tal vez encontraste a alguien mejor, tal vez yo estoy exagerando, tal vez tal vez...
Pero de nada sirve especular si de todas formas no tengo ningún tipo de certeza.
Ya no siento el calor emanando de tu cuerpo a la hora de dormir. Ya no te acercas y posas tu mano en mi cintura. Ya no me miras cuando hablas, ya no sonríes con mis caricias.
¿Por qué no me hablas? ¿Hice algo mal? Amor mío, explicame por favor. Si pudiera al menos remediar algo, si me dejaras curarte, si me dejaras amarte...
Con la mirada absorta de la infancia, observaba caer los escasos cabellos sobre los hombros secos y la espalda abatida. Las viejas elevaban hacia el cielo su rostro con los ojos cerrados y no podía yo quitar mis ojos de la piel transparente de sus sienes, de la azulada red de duras venas, de los largos mechones apagados. Así avanzaba otro día, se tejían las trenzas con esmero, se trataban asuntos de mujeres, a veces susurrados[.]
De senectute | Irene Sánchez Carrón
De cuatro en cuatro nos iremos muriendo aquí sobre la tierra. Somos como pinturas que se borran, flores secas, plumajes apagados.
"Tarde o temprano", José Emilio Pacheco.